Vamos a correr – Virtual #tcsnycmarathon

Del 12 de diciembre del 2019 al 6 de enero del 2020 participé en el reto virtual del Maratón Guadalupe Reyes organizado por 5krun.mx y RunTjRun en Tijuana. Me gustaba la idea de ponerme como reto salir a correr diario durante los días de este maratón simplemente como eso mismo, reto. Lo que me propuse fue hacer al menos 5k diarios (aunque el requisito eran al menos un kilómetro) y de ahí debías reportar tus corridas para que fueras merecedor de la medalla conmemorativa. Repito que aunque la medalla era muy bonita y se agradece el esfuerzo de los organizadores, mi objetivo era simplemente cumplir el reto durante esos días fríos (y helados) de invierno. Esta era mi primera participación en estas carreras virtuales, de ahí en fuera varios organizadores de carreras de todo el mundo no tuvieron de otra más que esta modalidad debido a los efectos de la pandemia y acatando las cancelaciones de eventos presenciales masivos. La mayoría de estos eventos no fueron de mi interés, ya sea por el costo o lo que se ofrecía pero más que nada lo que me parecía menos atractivo (para mí) era que por ejemplo para completar los 21k o la distancia del maratón podrías correrlo durante varios días acumulando esos kilómetros y así demostrar que cubriste la distancia. Como una estrategia de mantener activos a los corredores ante la falta de carreras presenciales, es una estupenda idea, simplemente no me atraía a mí. En los que sí participé fueron en los que organiza Rock ‘n’ Roll Marathon, ahí prácticamente desde que inició la contingencia por la pandemia cada fin de semana hay un reto de hacer carreras de 5k, 10k, medio maratón o maratón; en caminadora o corriendo fuera de casa. Y aunque tenías ese fin de semana como tiempo límite para hacer estas carreras la condición era que debían ser carreras de un solo jalón. Varias veces tuve que parar mi carrera para cubrir el requisito de algún fin de semana que tocara hacer solo 5k y ya continuar mi entrenamiento. Aquí la estrategia de la compañía Rock ‘n’ Roll Marathon es que aunque la inscripción y seguimiento de tus resultados es gratuito, la medalla, playera y otros accesorios los venden a quien se interese en ellos. Me llamó mucho la atención el esfuerzo que se hizo creando contenido, videos, artículos para motivarte a hacer las carreras, una buena estrategia de marketing, me refiero.

En esto andábamos en este 2020, año cuando me propuse hacer solo ultramaratones: UBT50k en marzo, PCT50M en mayo y Cuyamaka 100k en octubre, pero ya todos sabemos lo que ocurrió. Estuve desesperado varias semanas acatando las indicaciones en esta contingencia (quizás para muchos un tanto exagerado, pero es lo que hice) pero yo necesitaba que bombeara sangre mi corazón. Durante varias semanas hice ejercicios en tapete (¿de calistenia serían?), salto de cuerda y hasta yoga que me hicieron abrir un panorama desconocido para mí. Varios músculos y dolores que no sabía existían los conocí durante esta temporada pero yo lo que quería (y quiero) es correr. Hasta que me conseguí una caminadora con la cual pude regresar a la actividad. Gracias a ella pude cubrir la mayor parte de los retos de las carreras virtuales de Rock ‘n’ Roll Marathon y pude disfrutar de correr de nuevo.

En algún anuncio en Facebook seguramente me enteré entonces de que ante la cancelación inminente del Maratón de Nueva York, ofrecían correrlo de manera virtual. Hay varias maneras de participar con varios beneficios y costos dependiendo que objetivo busques, pero también esta versión empieza por gratis con acceso a tu tablero de resultados y la app para tu dispositivo móvil. La condición es que debes cubrir la distancia completa del Maratón (42.2 kilómetros) en una sola corrida en el día que tú quieras durante el periodo del 17 de octubre al 1 de noviembre. Simplemente para seguir el reto y tener el enfoque en algo este año fue que me inscribí, decidiéndome a hacerlo el sábado 24 de octubre y en esta fecha se fijaron mis entrenamientos. Pero de lo que quería que se tratara este escrito es sobre la experiencia en esta carrera virtual y por equis o por ye razón moví todo al primer día del reto, este pasado 17 de octubre de 2020.

Empecé el día como cualquier otro de una carrera importante, despertando antes de tiempo sin poder dormir gracias a vecinos que no conocen a Susana Distancia. Preparé mi mochila de hidratación, snacks y suplementos que necesito llevar, me bañé y me puse mi playera de mi equipo Diablillos y desayunando me entero a través de la app que ya varios en Europa han concluido su maratón. Me sonó muy bien que ya hubiera un ranking de quienes van finalizando. Me dije a mí mismo «aunque sea en el lugar 60 mil, pero ahí estaré en esos resultados hoy» y salí poco antes de las 4 de la mañana. Debía iniciar mi Garmin pero como experimento decidí también correr usando la app oficial y vaya que me sorprendí gratamente.

Iniciando

Siempre escucho música o podcasts y más cuando son largas distancias aunque para esta ocasión en particular solo quería tener un solo auricular puesto para prestar atención a mi alrededor. Pues solo iniciando me saqué de onda como empecé a oir gritos y aplausos de multitudes, era la app que conforme vas avanzando deja sonar distintos clips de audio de acuerdo a donde estés. En este inicio lo que oyes son el apoyo de los miles de asistentes (o simulándolos) están apoyando a los corredores en la salida. También un entrenador te da consejos de que vas iniciando, no te descontroles y mantén un paso confiable para no sobrelimitarte, enfócate en el objetivo y ese tipo de cosas. Y bueno, ya continué con mi música emprendiendo esta nueva carrera.

Solo mis luces

Era emocionante como cada cierta distancia regresaban estos audios diciéndote cosas sobre la experiencia del maratón de Nueva York (el que no es virtual), mencionándote «cuando cruzas este puente» o «ahí en la calle tal esquina con tal otra» y algunas veces mencionando vivencias personales de quien estaba contando la anécdota. De vez en cuando regresaba el coach y mencionaba cosas del tipo «¿cómo sigues? llevas la mitad, pero vas bien». Fue curioso como tuve un par de coincidencias con estos audios: Cuando llegué al medio maratón mencionaron a quienes se congregan en la calle para aplaudir y apoyar a los corredores y en ese momento un trailer tocó su claxon en señal de apoyo, ya sabes, el clásico Tu-tu tu-tu-tú que ya no solo es exclusivo de la Selección Mexicana de futbol. En otra ocasión mencionaron la batucada de apoyo en el Bronx y en mis audífonos empezó a sonar la bataca de Lars en ‘Hardwired’ casi al mismo ritmo.

La app no está como para estarla viendo todo el tiempo (o corres o ves la app), pero sí resultaba muy interesante ver tu pasar por la ciudad cruzando los 5 barrios emblemáticos. Yo sí lo voltié a ver varias veces más que lo que estoy acostumbrado en una carrera y es que con este tipo de acompañamientos sí se prestaba a querer ver más, inspirarte más. Por ejemplo cuando mencionaron que ya estábamos entrando a Central Park sí era para checar en el mapa como entras a ese mítico parque, aunque en la realidad real solo estabas cruzando el semáforo apurándote a que un camión no termine echándote humo en tu cara. Imposible no emocionarte cuando te echan porras diciéndote que faltan solo 100 metros para la meta y el audio es de miles de personas apoyando.

Kilómetro 33

Todo esto es un sumario de porque el TCS New York City Marathon ha sido mi mejor experiencia en cuanto a carreras virtuales. Se agradece cuando organizadores dan aún un paso más en cuanto a este tipo de esfuerzos para hacer mejores vivencias para los corredores. Claro que mucho tiene que ver la diferencia de recursos entre los países, pero saber usarlos bien ofreciendo este tipo de calidad no hace más que querer buscar aún más experiencias de este nivel.

Hasta siempre flickr

Desde el inicio me encantó la idea de flickr por 5 razones:

Tags
Me había enterado de una página donde podías encontrar fotos usando algo muy novedoso llamado «tags» (o etiquetas) que te facilita filtrar los resultados de la búsqueda de imágenes. Estos básicamente eran metadatos para describir la imagen que subes. Ya sabes, no es lo mismo que subas la imagen de una cascada con alguna descripción filosófica que nadie buscaría, pero con las etiquetas de «cascada», «naturaleza» y «agua» sí. Poder tener la ubicación exacta donde fue tomada la foto fue un plus adicional para darle contexto a la imagen y por lo tanto a la búsqueda también.

Creative Commons
Todos conocemos los Derechos Reservados y Copyright ¿cierto? y más por las consecuencias de no respetarlos. Pero ¿qué pasaría si hubiera un licenciamiento para obras artísticas que no solo permite sino que fomenta que las uses y modifiques para lo que quieras? Desde que lo permitieron en flickr todas las fotos que subía las marqué para que pudieran modificarse y compartir libremente, tan solo pidiendo la inclusión de mi nombre en la obra derivada. Podías «configurar» esta licencia para permitir o no permitir ciertas cosas, requerir remuneración económica o no, solo para obras compartidas de la misma manera o no, en fin, total libertad. Esta facilidad me permitió que más de 10 fotos acompañaran un artículo de algo llamado Matador Network (gratis) y de por lo menos 3 oportunidades de venta de mi trabajo fotográfico en situaciones donde el cliente no podía incrustrar alguna leyenda indicando el autor de la foto.

De cuando usaron una foto mía pero no me dieron crédito

Grupos
Nada te permite crecer como fotógrafo como exponer tu trabajo ante aún mejores fotógrafos. Esto era posible con los grupos donde no solo tú hacías la inclusión de alguna foto tuya en grupos con temática muy especializada (o quizás no tan especializada, todo depende de que estabas buscando), pero también otros fotógrafos podían incluir tus fotos en estos grupos. La discusión en ellos enriquecía toda la experiencia.

Explore
Cuando una foto tuya era comentada, favoriteada, entre otros criterios podía figurar en Explore para ese día. Así podías presumir que al menos para el día 24 de marzo de 2005 una foto tuya estuvo en este selecto grupo de «mejores» fotos dentro de flickr.

Datos, datos, datos
No solo las estadísticas eran súper detalladas, también a nivel individual poder saber (si así lo permitías) la configuración completa de tu cámara para llegar a esa foto era información valiosísima.

Y viendo las estadísticas me encontré con varias curiosidades. Empezando por el hecho de que las más comentadas, favoriteadas o visualizadas no se acercan para nada a las fotos por las que estoy más orgulloso o que simplemente me tomó más trabajo hacer. La reacción del público no siempre concuerda con tu esfuerzo pero bueno…

En las más comentadas, me sorprendí de que la mayoría de las cosas expresadas en «16» (hace precisamente 10 años) aún aplican. La de pruebas con el lápiz del IFE fue cuando me tocó presidir una casilla en las elecciones presidenciales del 2012 y publiqué varias fotos de la jornada para ilustrar el post en mi blog. La «Se siente como el fin del mundo» fue una foto tomada originalmente por mi amiga Diana en medio de un incendio en el 2007 que con su permiso publiqué en mi galería (con su debido crédito, claro). La más comentada fue una que metí a un grupo para forzar alguna foto realmente fea figure en Explore (funcionó solo por un par de días).

Un «fav» es muy simil a los «likes» en cualquier otra red social pero aquí era casi una declaración de principios. Por supuesto hay fotos de chicas entre mis más «favoriteadas«, pero rescato la de la pareja que de hecho fue usada para la portada de un libro de una autora independiente en España. En esa ocasión Nef Zaldívar me invitó a hacer unas tomas adicionales para mí en una sesión de fotos de él y así con fotos muy detrás de cámaras y alejado de la acción surgieron buenas tomas que fueron muy gustadas. La «Se siente como el fin del mundo» de Diana Frausto se asoma aquí también.

En las mayormente vistas de todos los tiempos no solo son las que se veían a través de flickr, sino también las reproducidas para ilustrar artículos, blogs, páginas web de cualquier índole que usaron el link original de la foto. La foto del mosquito del 2008 la vi en notas de periódico sobre el dengue. Las de celulares las vi ilustraban posts de blogs hablando de ellos. ‘Love is in the air’ la vi compartida sobre todo en grupos dentro de Flickr pero también para ilustrar algún artículo sobre el amor y sus costumbres. Desconozco porque la foto del Antifaz Veneciano fue tan vista, y eso que era una foto más bien simple, tomada en 2007 con un Sony Ericsson con mínima iluminación de este antifaz de mi amiga Malú.

Y así mi actividad en esta estupenda plataforma desde 2004. Cuando Yahoo! la adquirió indicó un respeto muy pobre hacia los fotógrafos pero la gota que derramó el vaso fue el absurdo manejo que hicieron ante la filtración de datos de millones de cuentas. Después lo vendieron y re-vendieron y simplemente ya no es lo mismo. En muy poco tiempo eliminarán más de 3 mil de las 4,322 fotos que publiqué ahí por una reestructuración que hicieron y están en todo derecho de hacer. Permanecí como usario pro por más años de los que debería pero fue en agradecimiento a Stewart Butterfield y Caterina Fake por diseñar un espacio para compartir (y encontrar) fotografías. Me llevo la experiencia en los comentarios vertidos, las fotos que descubrí de cientos de amigos aunque virtuales muy fieles, las oportunidades aprovechadas a través de esta comunidad.

Vamos a correr – el Maratón Gobernador 2016

Tengo un playlist en Deezer con canciones que me gusta escuchar de vez en cuando. No puedo decir que son mis favoritas de toda la vida pero más bien canciones que puedo escuchar y disfrutarlas a la hora que sea y en la situación que sea. Hace más de un año que no corro una carrera con música y se me ocurrió para el quincuagésimo primer maratón Gobernador rescatar ese playlist y ponerlo en Shuffle. Esta es una selección de las canciones que estaba escuchando y lo que pasaba por mi mente al recorrer esos kilómetros. Está en Spotify pues se facilita más compartirlo por acá. Dale al play.

Words like violence, break the silence

Es muy fría esta mañana ¿en serio estamos a 0ºC? que bueno que me puse una camiseta pegadita debajo. Desayuné ligero, pero desayuné, y esos pretzels que me eché en el camino me deben ayudar a no andar hambreado. Voy bien en mi ritmo, la clave es no bajar de 5:20 pero nunca llegar hasta 5:50 por kilómetro.

Si la vida me da palo yo la voy a soportar, si la vida me da palo yo la voy a espavilar

Vamos sobre Lázaro Cárdenas y apenas el primer abastecimiento. Insisto que hidratarnos cada 5 kilómetros no es suficiente aún cuando estamos en temporada invernal ¿pero qué voy a saber yo? Ya dejé atrás a Aracely quien va por su tercer maratón y ahora estoy concentrado en la música, mi ritmo que ha seguido estable fluctuando el 5 y medio por kilómetro.

Me dicen el matador nací en barracas

Tengo que hacerle caso a Gerardo y concentarme, él sí ha podido bajarle de 4 horas con el plan de entrenamiento. Ya se va con Alex pero me aconseja concentración y dejar las celebraciones para el final. No estoy seguro de no andar como loco saludando a todo mundo, aplaudiendo a todos quienes están a los lados dando ánimos y gritando cada rato, así soy ¿qué puedo hacer? Saludo a Tania que esta vez recorre el circuito en bici. Toda esta Calzada de los Presidentes me parece que será lo más complicado de la ruta ¡no hay nada! pero afortunadamente es corto, nada que ver con la Calzada Cetys que simplemente por las mentadas era más que insoportable.

Dicen que no conoció el amor, dicen que tiene maldito el corazón

Amo la Madero. Esta avenida es especial con sus tiendas de Guayaberas a las que veníamos con mi papá de niños. Creo que no volví a Mexicali después de esos viajes a los 8 o 9 años sino hasta que regresé para los trámites de ingreso a la universidad. Ahora estoy pateando esta avenida y re-descubriendo como ha cambiado a lo largo de los años. Wow, ahí viene Zeth corriendo a alcanzarme suero, me acuerdo de pedirle potasio para evitar calambres (a pesar de que no hay indicios de ello aún), saludo a Naraí y a su sobrino que es una máquina animando a la gente.

Do what I want cause I can and if I don’t because I wanna be ignored by the stiff and the bored because I’m gonna.

Aquí era, Argentina 270. Viví aquí el último semestre que estudié en Mexicali. No ha cambiado tanto y sí, recuerdo perfectamente estas cuadras enormes que me hacían sudar cada que me iba rumbo a la Justo Sierra a tomar el camión que me llevaba a la escuela. Aquí me emparejé con Zuluz platicando admirando la fuerza que trae.

You’ve got your mother in a whirl, she’s not sure if you’re a boy or a girl

foto por Germán Rodríguez
foto por Germán Rodríguez

Cantidad de gente alcanzando el medio maratón. Esta es la parte que estaba seguro valdría mucho la pena pues al dar dos vueltas todos estarían esperando en la meta y podríamos pasar por ella a la mitad recibiendo de todos ese apoyo vital. Tomo mi primer Gu de Espresso Love que ya necesito ese boost de energía y cafeína. Oh oh, me acaba de tomar una foto Germán y yo con mis cosas. Voy razonablemente bien con 1 hora y 58 minutos en la mitad del reto.

Many years since I was here, on the street i was passin’ my time away

Recuerdo la pena que me daba cuando corredores del estado iban a correr a Tecate por la condición de las calles. Es absurdo, todas las calles están igual de mal en todo el país. Pero es imposible que en esta calle enfrente de la UABC siga con estos bachecitos que si no me doy cuenta prestando atención asotaré. No puedo creer que esté rebasando a Victor Ponce, pero mi ritmo ha seguido estable en 5:30. No importa, al rato me pasará sin duda. [actualización: por supuesto que sí me rebasó]

Spitting in a wishing well, blown to hell crash… on the last splash

Estoy siendo testigo de un gran duelo. Hay dos parejas enfrente de mí disputándose el tercer lugar en la categoría de débiles visuales. Una vez más va Edgar guiando a Álvaro. Voy siguiéndolos de cerca y casi me descuido con un ritmo de 5:10 , tengo que bajarle. Parece que les dieron ganas de ir al baño y les digo que ahorita se reponen ya que regresen a darle.

Maldito sudaca, maldito latino, inmundo chileno, peruano o argentino

Estoy alcanzando a Claudia y la saludo con el «lalalá lalalá» de la canción, jeje, nos deseamos lo mejor y le seguimos. Yo estoy incomprensiblemente emocionado de que tal vez, solo tal vez este maratón sea cuando por fin lo haga en menos de 4 horas. Me siento muy entero aún y sigo midiéndome en mi ritmo. Aquí viene Danny que aunque viene batallando estoy seguro lo terminará bien.

El hablar me ha cansado, he hablado toda mi vida

Caray, es el kilómetro 33 y me está costando trabajo esta subidita. Un momento, ya estoy otra vez en el centro y no puedo bajarle, ir a más de 6 minutos el kilómetro no está bien. Ok, aquí dando la vuelta me recupero nomás que pasen estos taxistas. Agradezco a los oficiales de policía que están dirigiendo el tráfico siempre complicado de este rumbo. Va, ya estoy en marcha. Estoy sintiendo un jaloncito en el muslo, ahora que regrese al carro de Zeth y Naraí me pongo el unguento mágico de Marthita. Ah mira, ahí está precisamente, a ver si puedo alcanzarla.

I can’t stand it, I know you planned it, but I’m gonna set it straight, this is Watergate

Bueno, oficialmente tengo calambres. No estoy caminando pero voy a casi 8 minutos el kilómetro ¿no es muy estresante estarte midiendo el ritmo en todo momento? ¿qué pasó con disfrutar el correr simplemente por correr? No, no, estoy a nada de llegar, solo faltan 5 kilómetros. Pero me duele. Me están tratando de detener. Oh, ya viene de nuevo Gerardo. «ya estás llegando, sigue dándole» y así le trato de hacer. Pero duele. Déjame caminar. 9 minutos el kilómetro. No puedo dejar esto así no puede ser. Saludo como puedo a Susy para que no se note tanto mi sufrimiento para la foto. Agradezco a los motociclistas que detienen el tráfico de la Justo Sierra y le corro más rápido para no importunar (más) a los conductores. Le doy y le doy. Pero me duele. 9 minutos el kilómetro.

Esta está buena pa’ bailar. No sé donde acomodarte, no sé de que color pintarte

Mi reloj marca 3 horas y 45 minutos transcurridos desde el disparo de salida. Estoy en el kilómetro 38. No hay manera de que los próximos 4 kilómetros y fracción los haga en menos de 4 minutos el kilómetro. Es simplemente imposible. Los calambres no me han dejado así que ¿qué voy a hacer? a la fregada todo. Voy a bailar. Al menos estaré avanzando. Me ve con gracia Aracely en el último retorno pues ya me alcanzó y me da gusto que venga entera a terminarlo. Yo sigo bailando ¿ya qué? O al menos eso creo que hago ¿porqué me miran burlonamente estos muchachos de la patrulla juvenil?

Me and Fast got the gats; we’re out to rob a bank. We got Steve outside carrying A full pack.

Sigo bailando ¿ya qué? nunca me he aprendido la letra completa de esta rola. Seguiré medio tarareándola.

One crown shines on through the sound, one crown born to lose, one man does not give a damn

A huevo, este disco de Metallica está chingón. Esta rola inmortalizando a Lemmy debe ser el mejor homenaje. Me vale lo que pienses de mí conductor del auto verde que ni te conozco, esta rola está chingona y seguiré en el headbanging.

Somos campesinos de la raza de altroqué, jamás un turista del famoso deme tres

foto por Silvia Gómez
foto por Silvia Gómez

Que increíble que una campeona del tamaño de Andrea Jarillo me conceda este último kilómetro con ella. Me dice que se lo aventó en relevos y ahorita está apoyando y celebrando a los que estamos terminando el maratón. Ya vamos bajándole a algo así de 6 minutos el kilómetro y me siento muy bien. Me despide en la última esquina y ya estoy celebrando culminar mi undécimo maratón (oficial) con la meta aquí a la vuelta. Me saluda Jenni y el club Zaragoza. Me aplauden los familiares y amigos de alguien. Veo al enfilarme a Marco y Mayo gritando y apoyando también. Aquí estoy en la meta y suena el cruce en el MyLaps de Protime. Saludo a Silvia que seguro terminó hace una hora y me envuelven en una cobija. Caray, no había reparado en que he tenido frío toda esta mañana hasta sentir este calor.

Epílogo

Oficialmente 4 horas con 14 minutos y 30 segundos. Nunca había entrenado tanto para un maratón y nunca había llegado tan mal preparado a un maratón. Con salidas casi a diario de más o menos 10 kilómetros por tirada. Exigentes repeticiones en pista y cambios de ritmo. Fines de semana dedicados a marcar distancias superiores a 28 kilómetros. Y es que te puedes acostumbrar a salir a correr a las cuatro y media de la mañana y al hacer hábito te encarrilas a hacer ese tipo de distancias. Pero salir a correr a las cuatro y media de la mañana en diciembre enfrentándote a temperaturas cercanas a cero grados centígrados cobraron factura con una fuerte infección en la garganta. Me imposibilitaron el entrenamiento a 15 días de la carrera, y aunque estaba nervioso por esto no desconfié. Siempre tuve en duda el Sub4 por esta misma razón pero definitivamente no quería terminarlo muerto, mi meta era terminar el maratón en buenas condiciones. Y a eso me enfoqué este 18 de diciembre de 2016 en Mexicali.

resultados

Los samaritanos

4e20fdb0c24617072964da9b90d46020«Su familia en el D.F. está bien, no se preocupe» es lo que recuerdo que escuché a este señor que tocó a la puerta de la casa y que mi mamá lo escuchaba desconcertada.

Tenía 7 años ese 19 de septiembre de 1985 y aunque mi capacidad de comprensión era limitada (no era mucho lo que me transmitían mis papás) sí era muy notable la desesperación y angustia esa mañana. Solo recuerdo que se nos hizo de noche en la oficina de Telégrafos (en ese entonces enfrente de la Cervecería) y estaba saturada de miles de familias con igual desesperación de no poder saber nada de su familia en lo que los noticieros hacían ver como la mayor de las tragedias. Los telegrafistas ante la imposibilidad de conexión a la Ciudad de México según recuerdo de todos modos recibían mensajes para poder transmitir cuando se reestableciera. Todo era un caos.

Transcurriendo los días la angustia en mi mamá no paraba, por más que tratara de que no percibiéramos eso. No era para menos, toda la parentela de su lado vivía ahí donde las imágenes por televisión pintaban un panorama terrible. Y nosotros no sabíamos nada de ellos.

Hasta que ese día, este señor llegó a la puerta a confirmarnos que todos estaban bien. Explicó que él también buscaba noticias de sus familiares y al no haber comunicación por ningún medio decidió apersonarse y buscarlos allá. En la ciudad vió también muchas otras personas con el problema de que no podían hacerles saber a familiares en el norte que no había nada de que se preocuparan (o darles a conocer algún deceso, lamentablemente también) Así que junto la mayor cantidad de nombres y direcciones que pudo y se dispuso a recorrer las ciudades de la frontera tocando puertas y quitarles a familias enteras esa angustia que solo puede provocar la incertidumbre.

Vamos a correr- Agradeciendo a los que apoyan en las carreras

Es el Primer Maratón del Puerto de Ensenada, y a pesar de que iba prácticamente arrastrando las piernas, haciendo cálculos ya estaba por llegar al kilómetro 40 y fue impresionante como me levantó el ánimo este sujeto en ese puesto de abastecimiento. Este señor se desvivió en darme agua helada para beber, un plátano, naranja, empaparme en agua fresca y ya emprendiendo camino va corriendo conmigo a darme un vaso de jugo de naranja. No tiene idea como estoy agradecido.

Así como estoy sumamente agradecido con 3 chicas de un carro gris que me encontré como 4 o 5 veces. Se iban recorriendo conforme avanzaba el contingente de este primer maratón y a todo mundo apoyaban con todas las ganas. La última vez que las vi así se los hice saber «no saben como me sirvió este apoyo, muchas gracias».

AdobePhotoshopExpress_b3e62e4176f9434f87832aa14516ac98Una disculpa a la dependiente del Oxxo por ahí del km. 28 pues iba derramando sudor por toda la tienda cuando me metí a comprar una Coca Cola y una botella de agua. Era necesario, me acordé de que en medio de este esfuerzo esa azúcar levanta fuerte. Aunque lo que me faltó fue salinizarme (o como se diga) pues por ahí del km. 35 ya sentía un hormigueo en las palmas de las manos que me obligó (junto con lo agotado de las piernas) a tener un «receso» y caminar por algunos kilómetros.

Con Héctor Buelna pude coincidir en la cena de carbohidratos y al terminar cuando ya estaba festejando su lugar ganado en el Maratón, y siempre son conversaciones donde se aprende mucho y por ello agradezco poder comentar la experiencia después de las carreras. Me dió mucha pena con Adriana Lascano pues cuando llegué a la meta me tenía que ir corriendo a hacer el checkout al hotel y solo pude tomarme rápidamente una foto y ni chance de felicitarle por su lugar ganado y más por ser su primer maratón. Desde aquí un abrazo Adriana. Al Chain también fue de los pocos que pude saludar al terminar su maratón bastante fuerte.

Muchas familias esperabaran a sus competidores para acercarles agua helada, algún suero o fruta. La gran mayoría ofrecía a todos los corredores un poco de lo que podían, al costo de su propio bolsillo o que se les terminara y tener que regresar por más. Pero esos niños con sus cartulinas apoyando o aquellos que acercaban la hielera para que te pudieras surtir de lo que hubiera son gestos de gran humanidad que se aprecian y agradecen enormemente sobre todo en una prueba como ésta.

Los voluntarios en cada puesto de abastecimiento estuvieron muy animados y contentos de ser partícipes de este gran evento en el puerto, soportaron el calor, las quejas, los pitidos de los autos que no pueden tolerar una pequeña interrupción en sus trayectos. Los ciclistas que cada que pasaban se preocupaban y me ofrecían agua y otros más que con todo el entusiasmo gritaban «sí se puede Gabo, ¡vamos!»

No es nada fácil organizar una carrera, y menos el evento estrella de atletismo, así que esa camisa de once baras (como la llaman) no debió ser una decisión tan sencilla de tomar y se pudo lograr un buen evento, con algunas fallas que ya están observadas pero no dejando de hacer historia. A la próxima.

Gracias por la foto Adriana
Gracias por la foto Adriana

Vamos a Correr – Maratón Gobernador 2014

Lo de siempre antes de una carrera fuerte son los nervios, por más preparado que estés nunca faltan. Este maratón no era la excepción en primera porque en el 2013 casi fuí derrotado por unos muy fuertes calambres que me hicieron acabarlo en más de 5 horas, pero logré terminarlo. En segunda porque venía de una semana sin haber podido salir a correr por una infección en la garganta en este invierno húmedo.

Con Club Berrendo y amigos
Con Club Berrendo y el Chain

Llegamos muy temprano a las 6:30 después de un buen café a las estupendas instalaciones de Ciudad Deportiva en Mexicali, saludando a los amigos y compañeros corredores de todo el estado. Un poco de tiempo para las fotos del recuerdo y sin saber como, ya estaban dando la tercera llamada para empezar el maratón y escuchar las palabras de ánimo del Gober Kiko Vega. Suena el disparo y empezamos.
Muy tranquilamente y guardándome inicié pegándome a mi compañero de club y amigo, Marco Valencia. Él venía con muy buena preparación y un excelente plan para hacer un sub 4 y por eso traté de estar siempre con él. La ruta permitía ver a los que ya vienen de regreso lo que no siempre estoy seguro me agrade porque por un lado te distrae y te da ánimos al mismo tiempo que apoyas a quienes te vas encontrando, pero también te deja ver cuanto te falta para alcanzarlos. Bajamos por la Justo Sierra, rodeamos la glorieta Lázaro Cárdenas y subimos de nuevo para recorrer la Avenida Reforma regresando por Madero con muy buen paso.

Espartanos escoltando
Espartanos escoltando

Ahí nos encontramos a otro grupo de corredores con quienes nos fuimos juntos para la compañía y el apoyo. Bajando por Gómez Morín fue que nos despegamos el Chain y yo del grupo pero continuando todavía a buen paso. De hecho al llegar a la marca del medio maratón habíamos hecho 1:53 lo cual era bastante acorde a mi plan. En ese enorme bulevar mirando a los punteros, saludando a Castañeda quien estaba haciendo muy buena carrera y checando las distancias que faltaban como que bajé un poco el paso y ya estaba haciendo poco más de 6 minutos por kilómetro pero todavía con muy buen paso, hasta me lo hicieron saber así Gerardo y Alex de Bonita Road Runners que también querían hacer el sub4. Entrando a la Calzada Cetys, una ida y venida de más de 7 kilómetros con los automovilistas más irrespetuosos del mundo ya estaba llegando a los 7 minutos por kilómetro pero pasando cerca de la casa de mi hermana y con los ánimos de mi carnal quien hacía el último tramo del maratón en relevos no dejé decaerme.
Aquí ya llegando a la calle de la línea de la garita de Mexicali y faltando solo unos 4 kilómetros apenas podía trotar, había un intento de calambre que querían darme pero no quise detenerme a caminar pues sabía que cualquier segundo de inactividad dispararía estos calambres. Todo mundo que me pasaba, como Carlos Arreola (el incansable enmascarado) me daban ánimos y estoy muy agradecido con los jóvenes voluntarios de estos últimos puestos de abastecimiento que no solo detenían el tráfico y te acercaban agua, plátanos, miel y otros aditamentos, sino que se notaba que genuinamente querían apoyarte y que llegaras bien. Aquí al dar vuelta de nuevo, mi ingle estaba a punto de estallar con intentos de calambre y aprovechando que el agua de los bolis estaba helada hice lo que tenía que hacer, abrir los shorts y rociarme el agua. No me había dado cuenta que en esa glorietita estaba una pareja que nomás se me quedaron viendo incómodamente. Pero cuando tienes 40 kilómetros recorridos, obviamente no me importó y seguí echándome esa agua helada que aliviaba mis músculos.
Ya solo faltaban un par de kilómetros, pero mis tiempos estaban acercándose a los 9 minutos por kilómetro casi arrastrando mis pies pero nunca caminando. No reconocía para nada las calles por lo que no tenía idea en realidad cuanto faltaba, hasta que un corredor que ya venía de regreso me dice «ya solo medio kilómetro, ya la hiciste». Pero no miraba nada. Por fin una vuelta en una esquina y ya podía visualizar que realmente era cuestión de unos doscientos metros. Y aquí un ángel se apareció, venía vestida completamente de negro, me tocó con dos yemas de sus dedos en mi espalda prestándome sus alas para correr a una mejor velocidad y me dijo «ya falta muy poco, ¡disfrútalo!», y  ocurrió mi momento de histeria, estaba realmente feliz, carcajéandome tanto que creo que cuando me miró Isabel Mata la ví medio preocupada, pero yo seguía corriendo, riéndome, agradeciendo a este ángel que me llevó unos metros a alcanzar de la mejor forma posible a la meta.

Extasiado llegando a la meta
Extasiado llegando a la meta

Ya dando la última vuelta este ángel no estaba ahí (¿la aluciné?) pero miré el reloj, miré la gente aplaudiendo y me ví levantando las manos disfrutando enormemente terminar este maratón, como dice Raymundo, sin parar y sin llorar.
Sigo pensando que es mucha distancia dejar la hidratación para cada 5 kilómetros los primeros 30, y lo puedo comprobar porque fueron muchos los acalambrados. Por lo mismo llevé agua en una botellita y mis botes a la cintura que estuve cuidando tomar en tiempos apropiados. Llevé 6 Gu de chocolate y de espresso de los cuales solo me eché 3, y otros 2 los regalé pues vi que los necesitaban más que yo. Lo que sí, es que Mexicali es una ciudad que siempre su gente te apoya cuando te mira haciendo tu mejor esfuerzo, no así la mayoría de los automovilistas, pero eso es otra cosa. Los voluntarios en motos, los del pelotón juvenil, los oficiales de tránsito aguantando mentadas, los mismos empleados de INDE muy  puntuales en el apoyo. Los puestos de auxilio de la Cruz Roja siempre atentos con quien lo necesitara. La temperatura fresca, la ruta muy apta para esta distancia, el compañerismo y la camaredería después de terminar la carrera hicieron de este maratón gobernador una estupenda experiencia.

Foto por Germán Rodríguez de Yo También Corro en Tijuana
Alzando los brazos en alto

No tenemos remedio

Iba a publicar, incluso empecé a escribir, algo sobre los recientes hechos que nos han llenado de indignación como mexicanos. Era algo sobre mi opinión de que todos tenemos la culpa de todo y no por cambiar al titular del ejecutivo federal de la noche a la mañana cambiarían las cosas, algo así. Pero terminé de leer el ‘Mis Confusiones’ de Eduardo del Río (Rius) y me quedo con su reflexión de su «México particular» donde tal cual siento que sus palabras reflejan mi pensar. Aquí reproduzco (con énfasis míos) un fragmento sin permiso del autor ni su editora:

«…ESTE POBRE PAÍS YA NO TIENE REMEDIO. Todavía no resolvemos el viejo problema del indio, el dueño de este país, ni el viejo problema de que todavía sigamos (o sigan) adorando a los santos y las vírgenes que nos impusieron los conquistadores, haciéndonos renegar de nuestro pasado. Y mientras no resolvamos es problema, no se va a resolver lo demás. Que es nada más la corrupción generalizada, la ausencia de democracia y de justicia, el fracaso del sistema educativo, la impunidad de los gobernantes y asociados, el problema de los migrantes, el desastre de nuestro campo, la ausencia de la industria nacional, la idiotez de las grandes televisoras, la discriminación, los abusos del ejército y la policía, la inexistencia de una planificación de la economía, el entreguismo hacia Estados Unidos, el constante aumento de la pobreza, la mediocridad de las universidades, el problema de la obesidad, el cinismo de la clase política, la entrega de la soberanía, el creciente analfabetismo, la deforestación de nuestra geografía, la entrega de la banca al extranjero, y otros problemas igual de gordos que llevan sin resolverse…
«¿Por dónde empezamos a tratar de cambiar este país, díganme ustedes? Tenemos pendientes desde hace sexenios una reforma política de a de veras, que no pase por los partidos políticos, que se han convertido en una burla a la despistada ciudadanía. El desempleo, la falta de un sindicalismo auténtico, la cada vez más grave desnutrición, la entrega de nuestras riquezas mineras al capital extranjero, la contaminación de nuestro ambiente, el abandono de nuestros ríos y lagos o la ya casi eterna guerra (fallida) contra el narco… ¿voy bien o me regreso?
«Y les sigo preguntando: ¿por dónde empezamos? El horror del sistema carcelario, el otro horror de la violencia contra las mujeres, la creciente prostitución de las casi-niñas (y niños) o la imparable alcoholización de nuestras mujeres. Sumen ustedes todos los problemas que esperan solución y se pondrán tan pesimistas como el que esto escribe. Pónganse a pensar que la solución a la mayoría de esos problemones está en manos de quienes los han provocado, relegado, detenido o echado de un lado, en el archivo del olvido y del ahí-se-va. Ni modo que esperemos que los políticos resuelvan algo, si ellos son uno de los problemas. Necesitamos otra clase de gobernantes. Otro sistema de gobierno. Otro tipo de sociedad. Nada más (y nada menos).
«Por ahí deberíamos empezar, pero. . . ¿como le hacemos para  tener otro tipo de gobierno, que de veras emprenda los cambios   necesarios? Necio que soy, insisto en señalar que mientras no resolvamos el problema indigenista con todo lo que eso conlleva, no tenemos futuro como país. Seguiremos siendo una sociedad que se niega a sí misma y que prefiere refugiarse en la política del avestruz «cristiano» para no ver el problema. Seguimos viviendo de espaldas a nuestra realidad, haciéndonos de cuenta que rezándole a la Guadalupana Morenita de Tepeyac se nos van a resolver nuestros problemas y nos va a mejorar el futuro. O peor todavía, creyendo que la clase política nacional va a cambiar así porque sí y se va a dedicar a sacar al país del hoyote en que estamos metidos…»

Aclaro una vez más, es un fragmento del último libro de Eduardo del Río García (impreso en junio del 2014, sí, antes de todo lo que pasó).

 

 

Mi experiencia como presidente de casilla

Si eres muy amigo mío te acordarás que siempre he querido participar en algún proceso electoral más allá de emitir mi voto. Y es que la participación ciudadana era algo que siempre he visto que la mayoría de la gente ve con apatía, y peor aún, piensan que su involucramiento termina con el voto depositado en la urna. Pues bien, después de tanto desearlo, me notifican del IFE a través de una capacitadora que resulté sorteado y me dió la primera notificación. Dos semanas después me entrega el nombramiento como presidente de casilla en la Contigua 1 de la sección donde vivo, la 696 de Baja California.

Después de recibir el material con todo lo que se necesitaba saber para el cumplimiento de mis funciones, fuí al simulacro organizado por ellos mismos en las oficinas del IFE. Me dió mucha tristeza darme cuenta que muchos de los funcionarios de casilla ni siquiera el panfleto leyeron y no tenían idea de que hacer, pero bueno, si estábamos ahí era para aprender y ver las distintas situaciones que podrían suceder en la jornada y creo que todos salimos con mucha más información para saber como proceder. 5 días antes de la elección tuve que ir por el paquete electoral y le tomé fotos a todo y revisamos uno a uno todos los materiales que me estaban entregando para firmar de recibido.

No tengo mesa directiva aúnEl día de la elección por más que intenté llegar más temprano llegué a las 8 en punto, y ya había una fila de más o menos unas 40 personas, la mayoría de la tercera edad. Ya todos los representantes de partido estaban ahí.  Algo chusco y penoso es que llegando a la mesa que me tocaba el paquete electoral se me abrió y todas las actas, boletas en su bolsa y otros materiales se cayeron ante la mirada de todos, me apresuré a recogerlo todo asegurándome de que todo mundo viera que todo lo que se tiró fuese recogido y puse todo a un lado de la mesa que me correspondía. Así que tuve que gritar «¿quién es funcionario de la contigua 1?» y para mi decepción nada más estaba el primer suplente. Ni hablar, hay que esperar. Se hicieron las 8:15 y enseguida pregunté por los representantes de cada partido y les informé de la situación. Un representante de un partido no se si para medir mis conocimientos o porque razón me sugirió que los representantes me ayudaran, a lo que respondí con tajante y sin explicaciones «no».

Mi capacitadora del IFE estuvo llamando a todos los teléfonos de los demás funcionarios de casilla sin éxito y la situación era muy desesperante. A las 8:45 me dirijo a la fila de personas a informarles que aunque las otras dos casillas estaban empezando su instalación, los de apellidos García a Oviedo tendrían que esperar más pues mi mesa directiva no estaba completa. Ahí recibí todo tipo de reclamos: «deberían ser más responsables», «estamos aquí desde las 6 de la mañana», «¿acaso quieren que no vote?», «uno quiere ejercer su derecho y ustedes no hacen su trabajo», pero no podía hacer nada, no sin mi mesa directiva. A la interrogante de que si podría alguno de la fila quisiera participar en el proceso no hubo respuesta, nadie podía, tenían trabajo o planes. Un señor bastante molesto me gritó «¡lo lograron! ¡ya no voy a votar!», a lo que le respondí que regresara más tarde que ya estuviera instalada la casilla pero no entendió razones. Supongo que se la pasará los próximos meses platicando con sus amistades como «no lo dejamos votar». Ya por fin la capacitadora me informó que el secretario y el segundo suplente venían en camino así que pude estar más tranquilo.

Cuando por fin completamos la mesa, había que empezar a instalar apenas y ya eran las 9 de la mañana, tratando de no caer en la desesperación intentamos hacer más ágil el conteo de las boletas contando cuidadosamente nada más uno de los bloques para cada tipo de elección mientras otros armábamos los canceles y las urnas. En todo momento los representantes de partidos nos estuvieron observando y haciendo recomendaciones pero yo cuidaba que no tocaran el material. Al fin, a las 9:20 pudimos recibir al primer votante e iniciamos el proceso.

Llegó com camiseta partidistaEn general, todo fluyó sin contratiempos mayores, y con muy amplia participación de la gente. Tanto que ni cuenta nos dimos y ya se habían hecho las 3 de la tarde, y emocionados todos (la mesa directiva y los representantes de partidos, no hubo ningún observador) hacíamos cálculos del porcentaje de participación que a esa hora ya casi llegaba al 50% algo totalmente inaudito. En los pocos tiempos muertos que había aprovechamos para terminar de contar todos los bloques de boletas que faltaban. Algunas situaciones lamentables fueron unas 4 personas que no pudieron votar por no encontrarse en la lista nominal, que resultó un tanto extraño pues las credenciales eran prácticamente nuevas y mirábamos otras credenciales bastante desgastadas y con fechas de registro muy antiguas que sí estaban en la lista. Todos ellos sin ningún reclamo aceptaron que no estaban en la lista y se retiraron sin ningún reclamo. También hubo una persona que al entregarle las boletas de plano me preguntó «ok, ahora ¿cómo voto por nadie?» y le tuve que decir como. Eran pocos los que no sabían como hacer las cosas, pero sí nos tocaron varios que por poco depositaban los votos en urnas que no le correspondían y detectamos al menos 2 que no alcanzamos a decirles y lo depositaron en urnas de las casillas aledañas, que no es problema, son votos válidos, pero a la hora del escrutinio y cómputo no salen las cuentas y así lo expresamos en las actas. A quienes vi más entusiasmados fueron a los niños que acompañaban a sus padres, les preguntaban por quien votar, se metían con ellos a los canceles y pedían que les mancharan su dedo con tinta indeleble. Tuvimos el caso de un hombre que llegó con una camiseta con el logotipo en grande de un partido político y le informé que no podía entrar a la casilla con esa camiseta, ¿qué hizo? se la quitó e hizo uso de su derecho a votar en puro short. Etiquetas en las credencialesTambién detectamos algunas credenciales con un sticker en la parte de atrás pero no era prueba suficiente para detallarlo como una irregularidad y los representantes de partidos no pusieron una queja por falta de argumentos por lo que nos quedamos con la duda de que era esa etiqueta.

Apoyando en la invalidación de boletas sobrantesYa siendo las 6 de la tarde, no había ninguna persona más esperando y se anunció el cierre de casilla. Se procedió a la invalidación de las boletas sobrantes y yo me hice cargo de las urnas aún sin abrir con sus votos que estuvieron en todo momento a mi lado y bajo mi protección y resguardo. Enseguida dimos inicio a la separación de boletas para cada elección (siempre hay quienes ponen una boleta de presidente en la urna de senadores y otras variaciones) y procedimos en primer lugar (por error) a contar las boletas para senadores. Se detectaron las distintas formas de votar, además de una discusión por los votos nulos que no tuvo mayor problema ya que los representantes de partido actuaron con civilidad y cooperación en todo momento. Después sacamos de la urna las boletas para presidente, separamos y contamos mientras el secretario llenaba a mano todas las actas pertinentes.

Finalizamos con las boletas para diputados y estando en el conteo tuve que pedirle a un ciudadano que observaba nuestro trabajo que se retirara. Si por mi fuera, podía estar toda la ciudad observando, pero la reglamentación no lo permitía y al preguntarle si era un observador acreditado por el IFE me respondió que no, así que ni hablar. También a una reportera que pedía resultados preliminares, a lo que respondí de manera muy tajante «si los representantes de partido le quieren decir, ellos son», pero es que no podía dejar de hacer mi trabajo (vigilar el correcto conteo de votos) para atender a la prensa.

Por ahí de las 10 de la noche se vació la información en las actas y firmamos lo que se tenía que firmar. Armamos los paquetes con los votos y actas que correspondían en cada sobre mientras los escrutadores desarmaban las urnas y los canceles. No hubo ninguna inconformidad presentada por ninguno de los partidos y así por fin pegamos la cartulina de resultados afuera y nos dirigimos a mi carro para llevar el paquete electoral. Pero los malditos cacos me rompieron un vidrio, destrozaron mi tablero (aún cuando ni siquiera tengo autoestéreo) y se conformaron con llevarse mi batería. A lo largo de la jornada me daba vueltas al carro para checarlo pero a la hora del conteo no quise dejar sin atender mi mesa ni un segundo y ya eran las 10:20 de la noche. El primer escrutador se ofreció a llevarme al IFE, donde la policía municipal no permitió más que al presidente de casilla entrar a la cuadra y cargando todo a cuestas, pude llegar. Al hacer la entrega me dieron mi recibo y terminé mi función.

Se desprenden fácil dijeronAlgunas cosas a destacar fueron que el material que proporcionó el IFE era de mala calidad, el bote de la tinta indeleble muy difícil de hacer que saliera la tinta, las boletas no se desprendían con facilidad, los canceles tuvieron que reforzarlos con masking tape porque se desarmaban solos, nos acabamos 6 lápices del IFE invalidando las boletas sobrantes. En general no se cuanto dinero se gastaron en este material pero no cumplió las expectativas. La otra cosa es que por ejemplo yo fuí a todas las capacitaciones que me pidieron que hiciera, incluído el simulacro, me leí todo el manual de funcionario de casilla incluyendo el de ejercicios, me apoyé en los videos y el CD interactivo proporcionado desde la página del IFE, tuve varias dudas y fueron resueltas cuando iba al IFE o llamaba a mi CAE, y aún así, tuve varios desatinos que otros miembros de mi mesa directiva o los representantes de partido me hacían saber. Con esto quiero decir que es un proceso algo complejo y aún preparándose y teniendo toda la disposición de hacer un buen trabajo, sin lugar a dudas puede haber muchas inconsistencias. Ni hablar de quienes son funcionarios de casilla al aventón o porque no les quedó de otra.

Resultados Casilla Contigua 1 Sección 696En general, estoy satisfecho de mi participación, y orgulloso de haber desempeñado un buen papel. Ver las actas de mi casilla publicadas en el PREP y constatar que sí corresponde con la realidad me satisface, sin embargo no dice lo mucho que nos esforzamos todos ese día por hacer valer la opinión de las personas que viven por donde yo vivo. Y eso me cayó el veinte cuando apenas a las 4 de la tarde de los cientos de personas que ya habían votado llegó un señor y nos preguntó como estábamos. Con esto me quedo convencido de que lo menos que podemos hacer, es participar.

Actualización: la controversia con los lápices del IFE
Primeramente en cuanto me entregaron el paquete electoral me quise cerciorar (y así se me permitió) comprobar que la marca del lápiz no se borrara y al menos ahí en el IFE en papel bond, no se borraba:
Lápiz para votar

Sin embargo, para salir de dudas, quise probar (ya en casa) con distintos tipos de papel, y desconozco como se llame, pero el papel de un manual de garantía de una memoria USB sí se borraba completamente (aunque dejaba la marca de presión del lápiz). Acto seguido, me dirigí al IFE para informarles de esta situación y ellos me aseguraron que el tipo de papel de esa tarjeta de garantía de USB no era el mismo tipo de papel que las boletas electorales. Yo por mi parte tomé la decisión de comprar marcadores marca Sharpie (pues no deja mancha fresca al utilizarlos) y los incorporé al paquete electoral. También informé de esta situación a otros miembros de mesas directivas de casillas vecinos míos y ellos por su parte también tomaron la decisión de llevar plumas. Por último acudí a las oficinas de Morena de mi ciudad para que cuidaran esta parte y difundí esta foto en las redes sociales:
Pruebas con el lápiz del IFE

Me pidieron que hiciera pruebas con otros tipos de borrador y más tipos de papeles (por ejemplo, el ticket de compra de una tienda) y una vez más, el único tipo de papel que sí se borra era el de la tarjeta de garantía:
Más pruebas de borrador con el lápiz del IFE

Ya en la casilla, informé a los representantes de partido que dejaría Sharpies en los canceles para darle certeza a los ciudadanos que no quisieran usar el lápiz del IFE, todos estuvieron de acuerdo y se llevó a cabo la votación. Ya en un momento de tiempo muerto quise hacer una prueba sobre el área de folios de las boletas (ahora sí con el papel oficial) y me dí cuenta que para que no se viera la marca de lápiz prácticamente tiene que destrozarse el papel utilizando el borrador común y corriente. Es decir, en las boletas sería muy visible un intento de falsificación de voto:
El lápiz del IFE no se borra (tanto)

Otra actualización
Esta es mi crónica de lo que viví como funcionario de mi casilla, no incluyo aquí mi opinión sobre el proceso electoral en general.

Mi set completo sobre las elecciones 2012 en flickr sobre el proceso.

Propinas

Procuro siempre al salir de viaje detallar un presupuesto por día, por actividad, por cada suceso que intervenga en mi viaje. Con la economía actual, adquiere mayor importancia planificar nuestros gastos y procurar no pasarse de ellos. Sin embargo, algo que muy seguido me sucede es no considerar las propinas, que de todos modos siempre hay que terminar dando. Se trata entonces de en base a tu plan, ver en que situaciones o lugares será necesario dejar propinas, y no me vengas como Mr. Pink que no cree en dar propinas. Los proveedores de servicios están obligados a ofrecerte su mejor esfuerzo para que tengas una experiencia satisfactoria con ellos, pero también cuentan con esa pequeña aportación que les puedas dar (tú y el resto de sus clientes) para los gastos de su vida diaria, entonces, ¿cómo te sintirías tú si de buenas a primeras te dice tu jefe que el día de hoy no te será incluído en tu paga semanal? Duele ¿no?

Algo muy común es dar el 15% aunque pienso que la mínima propina decente y que no tienes excusas para calcular rapidito, es aportar el 10%, claro, si la cuenta del restaurante es de 200 pesos, es fácil calcular que le debes dar 20 pesos de propina ¿no? Si fue un servicio excelente de ese que te dan ganas de regresar a esa ciudad y a ese sitio en particular no dudes en recompensar a quien te atendió con un poco más.

La economía está para economizar lo más posible, pero no está para privar a la gente que nos atiende (y que nos atiende muy bien) de privarlos de un ingreso.

Foto por flpx!

Portabilidad numérica

Más de 100 mil usuarios (PDF de Cofetel) han hecho uso del derecho que tenemos en México a cambiarnos de compañía telefónica sin perder nuestro número. De ellos, un 64% lo hizo en compañías celulares de prepago, un 30% telefonía fija, y sólo 6% en planes de renta mensual de celular. Lo que me da a pensar, si quieres cambiarte de compañía, adelante, lo bueno que no perderás tu número, pero siendo sinceros ¿es que acaso uno mejorará en la nueva compañía? Lo digo porque en la compañía en la que estoy (esa que todo México es su territorio) no es que la defienda a capa y espada, pero por experiencias pasadas cambiarme a la compañía verde es algo que no me veo hacer nunca. Con sentimiento similar he conocido personas que nunca se cambiarían a la compañía azul.

Concluyo que cualquier compañía en la que estés vas a ser propenso a no estar contento, y entonces ¿qué hacer? Haz lo que yo, no sé si por lo mismo de esta nueva competencia, pero tu compañía ya debe tener mejores planes y precios adecuados para tu uso. Lo que hice fue preguntar en base a mi uso normal que me recomendaran algún otro plan o paquete que tengan en el que ahorre dinero. Y sí, me cambié a un plan que aunque más caro mensualmente me abarca más llamadas (que de todos modos ya hacía pagando extra) y un paquete de SMSs prepagados (en los que de todos modos ya gasto) pero que en bonche salen un poco más baratos.

Estoy seguro que en cualquier compañía deben tener algo similar para mantener contentos a los clientes actuales y evitar oleadas de cambios, y eso se deja ver con las estadísticas de que sólo unos 6 mil usuarios de postpago de planes de telefonía móvil han cambiado de compañía. Es eso o los planes forzados a 18 meses…