No es solo la historia de un taxista que ejerce su oficio para descubrir historias que luego usa para inspirarse en sus escritos. Es una historia de amor imposible. La hermana Mariana parece ser realmente la comprobación final de que dios en verdad existe, y ella es la encarnación de esa verdad. A través de los ojos de Octavio Paz (sí, lo llamaron igual que el ganador del Nobel), lo que se transmite es que ella tiene el poder de hacerte ver la luz en tu vida de oscuridad y miseria. Y a través de este amor imposible es que se desenvuelven los ritos, las sagradas escrituras, los salmos de veneración a este ente angelical todo bondad, dulzura, belleza y deseo.
Paralelo a esta historia, descubre México Oculto, un reality show dentro de la Dark Web donde también conocemos otro par de historias (y unas cuantas más) que alimentan este relato de inmundicia y renacimiento. Vemos a través de las historias de estos personajes, relatos muy interesantes que podrían ser por si mismos su propio cuento (incluso cortometraje, al menos). Es importante adentrarse en las «canales» más populares, pues se le encomienda a Octavio una novela basada en alguno de ellos, para precisamente promocionar el reality.
Al investigar estos personajes y querer saber más de ellos nosotros también nos adentramos en sus motivaciones y locuras, son un deleite. Y no es que se traten de sub-tramas sin relevancia, las reflexiones y opiniones que generan en Octavio, abonan en pintar el cuadro completo de su personalidad.
Pero la hermana Mariana es la motivación y razón de ser de Octavio. Desde que la conoció y anhelar ser parte de su vida las cosas cambia todo para él. Más que obsesión enfermiza, o perversa fantasía, es la motivación genuina de querer ser una mejor persona, cambiar (malos) hábitos, ser merecedor de esta divinidad terrenal. No sin ocasionar problemas y cuestionarse a sí mismo la vida misma.
No existe romance mayor que el defendido entre el corazón roto de un vivo y la paradójica omnipresencia de un muerto, que está en todos lados y, a su vez, en ninguno.
David Alfondo Estrada escribe esta novela con frases que quizás puedan sonar grandilocuentes o pretenciosas. Después de todo, trata de un escritor que cree que está a un paso de escribir la mejor novela de la historia, y el oficio de taxista es solo la herramienta que tiene para poder subsistir. Pero carajo, está maravillosamente bien escrito. Esas frases me parecen épicas. No puedo negar que es de mis libros favoritos de al menos los últimos 5 años. Tanta avaricia, deseo, intelectualismo, filosofía, cuestionamientos de fé y amor imprimen en este libro una gran historia trascendente.
El Opio Perfecto, de David Alfonso Estrada, publicado por Ediciones Níspero





«¿Y cómo les enseñamos sobre las elecciones? ahí está el certamen de Señorita Simpatía.» No lo matizaban como concurso de belleza como tal, y afortunadamente en esta secundaria no se trataba de quien recaudara más dinero en efectivo (afortunadamente, si así hubiera sido tendrías que aguantar este arrebato de opinión personal en otro tono :S). A la vista de todas las candidatas se contaban todos los votos en total transparencia. Vaya, me decía yo, si esto es la democracia, está muy bien, no hay pierde y todo mundo sabe exactamente si perdió y porque perdió. Pero en estos concursos también lo que recuerdo muy claramente es que yo sabía perfectamente por quien votar nada más empezando las campañas, pues siempre sabía quien de las niñas me caía mejor desde antes. Muchas veces no concordaba con el resto de mis compañeros y de hecho fue muy doloroso para mí ver que en una de esas mi candidata solo alcanzó 4 votos, uno de ellos el mío. Y ¿porqué perdió tan abrumadoramente? Nunca dió quequitos (todavía no los llamaban cupcakes), paletas, dulces, ni nada de ningún incentivo para que votaran por ella. Desconozco si no tuvo apoyo de sus amigas, de su salón o su casa, simplemente nunca la ví regalando cosas.
El siguiente paso de los expertos es sacar notas de prensa o boletines informativos glorificando el suceso de alcanzar un hito de menciones del candidato. La cosa se vuelve realmente fea cuando hay debates entre estos candidatos. Prácticamente hay que desestimar cualquier nota que hable de las repercusiones en redes sociales de ello ¿no te parece curioso que el «ganador» del debate depende del medio que lo proclame? Lo mismo ocurre con los «análisis» en redes sociales que hacen después. ¿Qué utilidad tiene un análisis de impacto en redes sociales si estas tendencias son manufacturadas?



