Sí, se siente un poco innecesaria, sobre todo después de lo ocurrido en la temporada 1, pero no deja de ser nostálgica y entrañable.

El equipo que vende tareas ahora en el último año de prepa ahora se enfrenta a un nuevo reto: los de nuevo de ingreso quieren entrarle al negocio. Y eso despierta celos, discusiones y enojos en todos lados.

Al mismo tiempo vemos a Marifer explorar su faceta de músico con una banda de chicas, aunque todas las canciones son de Julieta Venegas. Tenoch se enfrenta al reto de tener novia, algo inaudito en él. Alex explora abiertamente su relación con su novio, aún con la incomprensión pero apoyo de su papá. Y Daniela sufre los problemas de tener dos galanes a la puerta sin saber claramente a quien elegir.

Sumarle la crisis del error de diciembre, los tiempos turbolentos del sexenio de Zedillo y graduarse en ese caótico 1995. Pero no dejo de pensar ¿de verdad tanta gente pagaría para que alguien más haga sus tareas como para que sea un modus vivendi?

La nostalgia parece metida con calzador con tanto boing en tetrapak triangular, casettes y VHS, pero de todos modos está ahí. Lástima que no haya tantos momentos de música que te lleve a esa época, aunque sí uno bastante memorable con el ‘Antes de que nos olviden’ de Caifanes.

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