Nos podríamos quedar con lo que vemos simplemente y de todos modos es muy buena película. Bear, hastiado de que no le corresponden en el amor, y en perpetuo estado de friendzone, decide hacer algo para cambiar su situación. Si lo vemos como un simple «ten cuidado con lo que deseas», sí llega a ser un terrorífico caso de un hechizo mal hecho o llevado al extremo que desearías no haber hecho nunca. Por ese lado, sí, una mujer que está hiper obsesionado contigo es algo que no te gustaría sufrir, por más que ames a dicha persona. Estos extremos son los realmente aterrantes, donde nadie quiere a una novia tóxica que se encela de tu amiga de toda la vida, que no te permite ir solo con tus amigos o que es capaz de hacerse daño (o a tí) cuando nota que no le correspondes igual. No hay nada peor que una mujer así en tu vida. Los encuadres y sonidos asfixiantes abonan a esta sensación de claustrofóbica de una situación que no quieres estar, que esperas salir lo más pronto posible de esto.

Y ese es el punto, es más escalofriante aún. Quien está atrapada en la fantasía de un cobarde es Nikki. Nikki es la víctima de una enfermiza obsesión de Bear. El obsesionado aquí es el personaje masculino. Desde las primeras ocasiones cuando el hechizo no es muy fuerte aún logra desprenderse y protestar, alejándose. Pero es más fuerte el deseo que Bear hizo al One Wish Willow y ya es casi imposible salir. Es brutal especialmente una escena, una noche cuando ella puede comunicarse con Bear, le alerta que no quiere despertar «a ella», su alterego enamorada perdida y brutalmente de él. Le pide matarla. Ya no quiere sufrir. El cobarde protesta con su ego lastimado «¿tan malo es estar enamorada de mí?» A ese nivel de antipatía y egocentrismo llega dejando a Nikki en su prisión.
Entonces ¿es válido poseer a la chica aunque ella te repudie? Conozco una definición que no quiero usar aquí pero aplica perfectamente. Así que me aterró ‘Obsession‘, pero no solo por el estupendo gore usado, o un excelente uso de tonos oscuros y delirantes situaciones. Pero esa trampa, no darse cuenta que realmente no amas a esa otra persona, solo es una obsesión maquillada de enamoramiento.