DeSantiagoAgreda
Siempre apoyando Santiago Agreda

Empezando daba oportunidad de saludar a los amigos corredores de todo el estado y otros más del otro lado. Como a Santiago Agreda que siempre tiene toda la actitud y aquí empezando pues más. También pude saludar a José Luis Cano con la foto obligada y los ánimos aún empezando. Aproveché encontrarme con Gerardo Berrelleza quien ya pudo hacer su maratón sub4 y me daba consejos para lograrlo yo esta vez. Ahí por el kilómetro 5 miré a Daniela Tejeda con su muy animado estilo para correr, siempre contenta siempre entusiasmada por hacer la prueba y en esta ocasión acompañando a su amiga para que lograra su primer medio.

A eso del km. 7 me le pegué a Marco Antonio de Somnus y nos dimos cuenta que llevaba un ritmo un tanto apresurado para mí así que me le tuve que despegar. Me topé con Paulina Vega y nos dimos ánimos en lo que la dejé ir porque no quería esforzarme de más. Allí pasandito el puente de la 5 y 10 venía muy fuerte Edgar Armenta haciendo muy buena carrera. En la Plaza Carrusel siempre es complicado por la cantidad enorme de autos desesperados pues se detiene completamente la circulación pero aún así, habían familias enteras apoyando a alguien en particular pero echando porras a todos los que pasamos por ahí. En el punto de ida y vuelta ya en el Benítez te vas dando cuenta quien está enfrente y ahí vi que Mayito y Marco de Berrendos venían con muy buen ritmo y ya cuando me tocó a mí el retorno ves a los que venían detrás y estaba haciendo muy buena carrera Narciso, Jonathan, Marysol y Zeth de Berrendos también. Ya cuando llegas al punto de rocío de agua con el personal de bomberos agradeces esa brisa refrescante que ya siendo poco más de las 8 se disfruta enorme. Restaba mucho más ruta del Benítez y volví a encontrarme a Gerardo de Bonita Roadrunners que me recomendó le bajara pues mi ritmo iba medio acelerado, y sí lo pude constatar con los tiempos en mi marcaje en Endomondo. Volví a encontrarme con Daniela y su amiga que ya estaban más animadas pues les faltaba poco para terminar su medio.

Ya llegando a la Zona Río el ambiente de fiesta es incomparable, todo mundo entre aficionados y corredores que terminaron el medio te da ánimos, lo malo, me tocaban aún otros 21 kilómetros y 97 metros por correr. Y lo que me angustió un tanto es que la botella de suero oral que dejé clavado en un arbusto ya no estaba donde lo dejé 😦 ni hablar, tendría que consumir los powerades que te dan en los puestos de abastecimiento. Ahí al llegar a la meta del lado derecho teníamos que irnos los maratonistas y yo extasiado gritaba «DOS HORAS MÁS» mientras muchas muchas personas me daban el high five. Ahí después me comentó Héctor Buelna que me vió pasar pero lástima que no pude verlo en toda la carrera. Llegando al CREA ni modo, perdí unos minutos en los port-a-potty mientras miraba retirarse a Edson y Leslie (¿o era Ivonne Sita?) de Baja Trail. Pero había que seguirle, aproveché muy bien las esponjas para irme refrescando en el camino. Regresando de las vueltas por el otro lado de la canalización y ya entrando a Plaza Río me encuentro a Alfonso Uribe que ya había terminado y con esos ánimos que me dió ya tenía más energías para seguirle.

Foto de Isabel Mata
Con Paulina en la foto de Isabel Mata

Y es que ya entrar a la Vía Rápida de inmediato sentí el rayazo de sol, ya éramos solo maratonistas y había más metros de separación entre cada uno de nosotros. A lo lejos veo venir con mucha fuerza a Angélica Alejos, con una excelente actitud a pesar de los calores y con mucho gusto pues aunque había entrenado solo para el medio, por un error quedó en el maratón y había decidido completarlo. Al poco tiempo veo llegar corriendo a un par de locas con bib verde, que se les ocurrió así como así «¿le seguimos otro ratito?» y ahí iban no solo para meterle más kilómetros, sino para apoyarnos a los maratonistas. Se agradece siempre la buena vibra de Paulina Vega y la Ultramata Isabel quienes cuales hadas de bosque corrían y corrían aún con ese sol tomando fotos y echándonos porras.

Escuchar los pitidos de apoyo desde los carros en la Vía Rápida como Juan Peñuelas o ya de regreso en el Benítez a Jennifer Federico y a muchos otros que no reconocí y a que a lo mejor eran extraños pero entusiasmados de vernos hacer el esfuerzo de esta carrera. Como a los cientos de voluntarios que me llegué a encontrar quienes aún estando a la sombra no hallaban como echarse aire para soportar el calor que estaba haciendo, y aún así encontraban ánimos para apoyarnos. Y es que esa recta de la Vía Rápida siempre ha sido el coco de muchos, ya lo que uno quiere es salir de ese «black hole». Aquí me rebasó el Chain que tenía la pachita de Whiskey en el carro para celebrar al terminar. Afortunadamente ya venía la vuelta en el kilómetro 34 y alguien de ese puesto de hidratación me reconoció de Tecate y ahí mismo me pasó Claudia Soto y Juan Othon de Berrendos que también preocupados preguntaban como me sentía. La verdad me sentía bien, no había calambres pues ya hacía mucho había decidido no esforzarme de más y hacer un ritmo que me permitiera correrlo para terminarlo. Al dar vuelta ya en el Benítez restaban solo 8 kilómetros cuando me llega por atrás Lorena Puga y me anima a apretar el paso prestándome sus alas para hacerlo. Le pregunto «¿le podemos bajar poquito?» y me dice que no, a darle, pero le tuve que insistir pues ya empezaba a sentir las dolencias de indicios de calambre que era precisamente lo que estaba evitando. Lo comprendió y ya me soltó pero de todos modos eso me animó a tratar de darle un poquito más para no hacer más de 5 horas. Ya quería llegar al punto de rocío de los Bomberos, pero esta vez como era más espaciado el espacio entre corredor y corredor me tocó un regaderazo directo con agua fresca que agradecí con todas mis fuerzas.

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El quemador en el Benítez

Ya con el paso un poco más apretado estaba pasando por grupos de corredores que quizás no estaban en su mejor estado, pero no dejaba de animarlos. Ya faltaba muy poco pues por fin salíamos del Benítez. Y es que iba empapado, aparte de que todo el tiempo en cada puesto de hidratación aprovechaba para mojarme, tomar agua y volver a mojarme. Venía exprimiendo la playera y los shorts y aún así sentía que cargaba mucha agua en la ropa. Pero ya estaba a la vuelta el kilómetro 40, ya varios que habían terminado el maratón regresaban a dar ánimos a los que les faltaba y eso siempre es reconfortante. Ahí en esos metros que se alcanza a ver la Vía Rápida desde Paseo de los Héroes desde un carro nos mostraron el dedo medio al mismo tiempo que pitaban con la tonada característica, yo solo les aplaudí. Y no me importaba pues estaba a punto de terminar. En esta región todo el tráfico estaba limitado y todo mundo apoyaba. Pero al salir de la glorieta Lincoln estaban ahí un grupo del Club Berrendo encabezados por Adrián y Susana, casi lloraba cuando saludé a todos ahí pues esperaron más de 3 horas a que termináramos el resto del club. Pero faltaban unos 500 metros y ya mis ánimos eran otros, estaba muy contento de poder terminarlo y a unos metros de llegar a la meta me encuentro con otro grupo del club con Marysol, Verito, los Berrenditos de Anselmo y Jesús, Claudia, Juan, Marco y demás familia. Siemplemente muy emocionante también ver los clubs Aire Confort, TX8, Tecate Running, Tru Runners y mucho más público en general que en la vida me hacen pero que de todos modos me apoyaban y animaban a terminarlo por fin, en 4 horas 58 minutos.

Esta vez la histeria me dió cuando en el puesto médico cruzando la meta les pregunté extasiado «¿¡¿qué se hace en casos de histeria como éste?!?» y creo que no les pareció tanto.

Todo muy bien organizado y con todos los apoyos al corredor que debe haber en cuanto a seguridad, asistencia, hidratación y todo. Sin embargo a estas alturas es mucha la confusión y molestia de la ciudadanía en general que se topa con el contigente de corredores y se tiene que esperar varios minutos en algunos puntos. No se que trabajo adicional de difusión deba haber pues aunque yo sí ví bastante esfuerzo en este sentido, las mentadas seguían apareciendo. La otra cosa que no me late pero ya es cosa de logística supongo, es que es un evento para los corredores del medio maratón con el extra del maratón y se nota bastante pues muchos apenas van llegando cuando ya está a todo lo que da la celebración de la premiación.

Ahora, a seguir preparándonos que hay dos maratones más en la región que hacer.

Foto de Juan Luis Burgueño. Edición de Héctor Buelna
Foto de Juan Luis Burgueño. Edición de Héctor Buelna

2 comentarios sobre “Vamos a Correr – Los encuentros en el 5to Maratón Internacional de Tijuana

  1. Felicidades!!.. lo hiciste y te supiste administrar muy bien! la euforia al llegar no puede faltar! Jajaja… me encanto tu descripcion de nuestro acto de aparicion jajaja 😉
    saludos!..

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