Tengo un playlist en Deezer con canciones que me gusta escuchar de vez en cuando. No puedo decir que son mis favoritas de toda la vida pero más bien canciones que puedo escuchar y disfrutarlas a la hora que sea y en la situación que sea. Hace más de un año que no corro una carrera con música y se me ocurrió para el quincuagésimo primer maratón Gobernador rescatar ese playlist y ponerlo en Shuffle. Esta es una selección de las canciones que estaba escuchando y lo que pasaba por mi mente al recorrer esos kilómetros. Está en Spotify pues se facilita más compartirlo por acá. Dale al play.
Words like violence, break the silence
Es muy fría esta mañana ¿en serio estamos a 0ºC? que bueno que me puse una camiseta pegadita debajo. Desayuné ligero, pero desayuné, y esos pretzels que me eché en el camino me deben ayudar a no andar hambreado. Voy bien en mi ritmo, la clave es no bajar de 5:20 pero nunca llegar hasta 5:50 por kilómetro.
Si la vida me da palo yo la voy a soportar, si la vida me da palo yo la voy a espavilar
Vamos sobre Lázaro Cárdenas y apenas el primer abastecimiento. Insisto que hidratarnos cada 5 kilómetros no es suficiente aún cuando estamos en temporada invernal ¿pero qué voy a saber yo? Ya dejé atrás a Aracely quien va por su tercer maratón y ahora estoy concentrado en la música, mi ritmo que ha seguido estable fluctuando el 5 y medio por kilómetro.
Me dicen el matador nací en barracas
Tengo que hacerle caso a Gerardo y concentarme, él sí ha podido bajarle de 4 horas con el plan de entrenamiento. Ya se va con Alex pero me aconseja concentración y dejar las celebraciones para el final. No estoy seguro de no andar como loco saludando a todo mundo, aplaudiendo a todos quienes están a los lados dando ánimos y gritando cada rato, así soy ¿qué puedo hacer? Saludo a Tania que esta vez recorre el circuito en bici. Toda esta Calzada de los Presidentes me parece que será lo más complicado de la ruta ¡no hay nada! pero afortunadamente es corto, nada que ver con la Calzada Cetys que simplemente por las mentadas era más que insoportable.
Dicen que no conoció el amor, dicen que tiene maldito el corazón
Amo la Madero. Esta avenida es especial con sus tiendas de Guayaberas a las que veníamos con mi papá de niños. Creo que no volví a Mexicali después de esos viajes a los 8 o 9 años sino hasta que regresé para los trámites de ingreso a la universidad. Ahora estoy pateando esta avenida y re-descubriendo como ha cambiado a lo largo de los años. Wow, ahí viene Zeth corriendo a alcanzarme suero, me acuerdo de pedirle potasio para evitar calambres (a pesar de que no hay indicios de ello aún), saludo a Naraí y a su sobrino que es una máquina animando a la gente.
Do what I want cause I can and if I don’t because I wanna be ignored by the stiff and the bored because I’m gonna.
Aquí era, Argentina 270. Viví aquí el último semestre que estudié en Mexicali. No ha cambiado tanto y sí, recuerdo perfectamente estas cuadras enormes que me hacían sudar cada que me iba rumbo a la Justo Sierra a tomar el camión que me llevaba a la escuela. Aquí me emparejé con Zuluz platicando admirando la fuerza que trae.
You’ve got your mother in a whirl, she’s not sure if you’re a boy or a girl

Cantidad de gente alcanzando el medio maratón. Esta es la parte que estaba seguro valdría mucho la pena pues al dar dos vueltas todos estarían esperando en la meta y podríamos pasar por ella a la mitad recibiendo de todos ese apoyo vital. Tomo mi primer Gu de Espresso Love que ya necesito ese boost de energía y cafeína. Oh oh, me acaba de tomar una foto Germán y yo con mis cosas. Voy razonablemente bien con 1 hora y 58 minutos en la mitad del reto.
Many years since I was here, on the street i was passin’ my time away
Recuerdo la pena que me daba cuando corredores del estado iban a correr a Tecate por la condición de las calles. Es absurdo, todas las calles están igual de mal en todo el país. Pero es imposible que en esta calle enfrente de la UABC siga con estos bachecitos que si no me doy cuenta prestando atención asotaré. No puedo creer que esté rebasando a Victor Ponce, pero mi ritmo ha seguido estable en 5:30. No importa, al rato me pasará sin duda. [actualización: por supuesto que sí me rebasó]
Spitting in a wishing well, blown to hell crash… on the last splash
Estoy siendo testigo de un gran duelo. Hay dos parejas enfrente de mí disputándose el tercer lugar en la categoría de débiles visuales. Una vez más va Edgar guiando a Álvaro. Voy siguiéndolos de cerca y casi me descuido con un ritmo de 5:10 , tengo que bajarle. Parece que les dieron ganas de ir al baño y les digo que ahorita se reponen ya que regresen a darle.
Maldito sudaca, maldito latino, inmundo chileno, peruano o argentino
Estoy alcanzando a Claudia y la saludo con el «lalalá lalalá» de la canción, jeje, nos deseamos lo mejor y le seguimos. Yo estoy incomprensiblemente emocionado de que tal vez, solo tal vez este maratón sea cuando por fin lo haga en menos de 4 horas. Me siento muy entero aún y sigo midiéndome en mi ritmo. Aquí viene Danny que aunque viene batallando estoy seguro lo terminará bien.
El hablar me ha cansado, he hablado toda mi vida
Caray, es el kilómetro 33 y me está costando trabajo esta subidita. Un momento, ya estoy otra vez en el centro y no puedo bajarle, ir a más de 6 minutos el kilómetro no está bien. Ok, aquí dando la vuelta me recupero nomás que pasen estos taxistas. Agradezco a los oficiales de policía que están dirigiendo el tráfico siempre complicado de este rumbo. Va, ya estoy en marcha. Estoy sintiendo un jaloncito en el muslo, ahora que regrese al carro de Zeth y Naraí me pongo el unguento mágico de Marthita. Ah mira, ahí está precisamente, a ver si puedo alcanzarla.
I can’t stand it, I know you planned it, but I’m gonna set it straight, this is Watergate
Bueno, oficialmente tengo calambres. No estoy caminando pero voy a casi 8 minutos el kilómetro ¿no es muy estresante estarte midiendo el ritmo en todo momento? ¿qué pasó con disfrutar el correr simplemente por correr? No, no, estoy a nada de llegar, solo faltan 5 kilómetros. Pero me duele. Me están tratando de detener. Oh, ya viene de nuevo Gerardo. «ya estás llegando, sigue dándole» y así le trato de hacer. Pero duele. Déjame caminar. 9 minutos el kilómetro. No puedo dejar esto así no puede ser. Saludo como puedo a Susy para que no se note tanto mi sufrimiento para la foto. Agradezco a los motociclistas que detienen el tráfico de la Justo Sierra y le corro más rápido para no importunar (más) a los conductores. Le doy y le doy. Pero me duele. 9 minutos el kilómetro.
Esta está buena pa’ bailar. No sé donde acomodarte, no sé de que color pintarte
Mi reloj marca 3 horas y 45 minutos transcurridos desde el disparo de salida. Estoy en el kilómetro 38. No hay manera de que los próximos 4 kilómetros y fracción los haga en menos de 4 minutos el kilómetro. Es simplemente imposible. Los calambres no me han dejado así que ¿qué voy a hacer? a la fregada todo. Voy a bailar. Al menos estaré avanzando. Me ve con gracia Aracely en el último retorno pues ya me alcanzó y me da gusto que venga entera a terminarlo. Yo sigo bailando ¿ya qué? O al menos eso creo que hago ¿porqué me miran burlonamente estos muchachos de la patrulla juvenil?
Me and Fast got the gats; we’re out to rob a bank. We got Steve outside carrying A full pack.
Sigo bailando ¿ya qué? nunca me he aprendido la letra completa de esta rola. Seguiré medio tarareándola.
One crown shines on through the sound, one crown born to lose, one man does not give a damn
A huevo, este disco de Metallica está chingón. Esta rola inmortalizando a Lemmy debe ser el mejor homenaje. Me vale lo que pienses de mí conductor del auto verde que ni te conozco, esta rola está chingona y seguiré en el headbanging.
Somos campesinos de la raza de altroqué, jamás un turista del famoso deme tres

Que increíble que una campeona del tamaño de Andrea Jarillo me conceda este último kilómetro con ella. Me dice que se lo aventó en relevos y ahorita está apoyando y celebrando a los que estamos terminando el maratón. Ya vamos bajándole a algo así de 6 minutos el kilómetro y me siento muy bien. Me despide en la última esquina y ya estoy celebrando culminar mi undécimo maratón (oficial) con la meta aquí a la vuelta. Me saluda Jenni y el club Zaragoza. Me aplauden los familiares y amigos de alguien. Veo al enfilarme a Marco y Mayo gritando y apoyando también. Aquí estoy en la meta y suena el cruce en el MyLaps de Protime. Saludo a Silvia que seguro terminó hace una hora y me envuelven en una cobija. Caray, no había reparado en que he tenido frío toda esta mañana hasta sentir este calor.
Epílogo
Oficialmente 4 horas con 14 minutos y 30 segundos. Nunca había entrenado tanto para un maratón y nunca había llegado tan mal preparado a un maratón. Con salidas casi a diario de más o menos 10 kilómetros por tirada. Exigentes repeticiones en pista y cambios de ritmo. Fines de semana dedicados a marcar distancias superiores a 28 kilómetros. Y es que te puedes acostumbrar a salir a correr a las cuatro y media de la mañana y al hacer hábito te encarrilas a hacer ese tipo de distancias. Pero salir a correr a las cuatro y media de la mañana en diciembre enfrentándote a temperaturas cercanas a cero grados centígrados cobraron factura con una fuerte infección en la garganta. Me imposibilitaron el entrenamiento a 15 días de la carrera, y aunque estaba nervioso por esto no desconfié. Siempre tuve en duda el Sub4 por esta misma razón pero definitivamente no quería terminarlo muerto, mi meta era terminar el maratón en buenas condiciones. Y a eso me enfoqué este 18 de diciembre de 2016 en Mexicali.

Llegando saludando a todo mundo, ya estaba Marco y Sandra ahí, todos con frío. Poco a poco fueron llegando la enorme cantidad de corredores de la Baja California que alcanzaron a inscribirse y el ambiente era muy mexicano, con todo y bandera que alguien tenía. También los apoyos como Ninfa, Verito y su hijo, los demás Baja Trail y otros voluntarios. Iba saliendo poco a poco el sol y entre foto y foto, abrazos y buenos deseos ni me di cuenta que ya había empezado y salimos.




























