escribirme: Día 17

Día 17: escribí acerca de algo que no te gusta hacer

Nunca nadie en la vida para nada de ninguna manera obtendrá algún tipo de gozo el hacer fila. Para mí en particular es de una angustia tremenda estar listo para salir de la tienda y ver atiborradas las filas para pagar. Y hablando de eso ¿porqué carajos no hay más cajeros temprano? Es usual que necesito algo que solo en un supermercado puedo comprar y decido ir temprano para evitar las conglomeraciones de medio día y resulta que nada más hay un solo cajero disponible. Y ahí estamos otras 6 personas que tenemos un jugo, un galón de leche o una barra de pan en la mano gastando 20 minutos haciendo fila cuando nuestra transacción solo requiere 2. Ni hablar de los Oxxo, y sí, hay un cartel ahí que dice «si eres la cuarta persona en la fila pide que abran una segunda caja» pero volteas a ver y el dependiente está solo ¿se va a poner a cobrar en las dos cajas al mismo tiempo? Y ahí seguimos haciendo fila cuando a todos se nos escapa un «¡no mames!» cuando el de enfrente repite por tercera ocasión el número de tarjeta a la que quiere depositar. Lo mismo haciendo fila para un cajero automático, y peor aún cuando quien está enfrente de tí cuando ya es tu turno al parecer lleva 4 tarjetas de toda su parentela. ¿La fila para ir a EEUU? olvídalo, tengo mejores cosas en que gastar 2 horas de mi vida, hace años que no cruzo en ese plan. Claro, cuando se que estaré deserdiciando mi tiempo esperando un turno por horas me llevo un libro o el Kindle, y es que tampoco me gusta eso de desperdiciar [tanto] tiempo en redes sociales pegado a un celular, pero no deja de ser una carga.

Algo curioso me ocurre. Cuando necesito ir a alguna dependencia de gobierno ya voy con la idea de perder medio día ahí, quizás por eso no me molesto tanto de tanta fila en una ventanilla, otra fila en la de al lado y al final regresar a la primera a hacer otra fila. Ya predisponiéndote las cosas fluyen diferente. Quizás debería tomar la misma actitud ante cualquier otra fila, pero las odio mientras tanto.

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escribirme: Día 16

Día 16: describí el clima de tu mundo imaginario

Me gusta venir por temporadas cortas, aún cuando llegar aquí me toma solo 3 horas y me encanta este lugar para correr. Es que esta bruma fresca matinal que hace justo a media jornada es ideal. Salgo cuando los demás están reposando antes de comer y me puedo ir por 2 horas sin que la luz me queme, pero con la temperatura precisa para disfrutarlo. ¿Cuál es el problema entonces? que no soy el único que piensa lo mismo. Aquí es temperatura más bien templada la mitad del día, y es prácticamente helada el otro medio día de 20 horas. Estas variaciones tan grandes en la temperatura es el nuevo atractivo de esta generación que experimenta con los extremos, jamás los entenderé. Donde vivimos tenemos la temperatura más estable, por eso para nada es exótico ni emocionante, la gente se aburre si todos los días tienen a la mano pastel de chocolate. Cuando buscamos aventura hay que recorrer 5 horas donde la iluminación de 4 puntos celestes con sus múltiples colores pero vestimenta termosensible es requerida, por eso es de llegar y estar un par de horas y regresar. El punto más popular está a 1 hora de distancia del centro de trabajo, por eso más accesible y a la mano, lo que no me gusta a mí es su calor, que se queden con él los que huyen de los fríos; al fin y al cabo detesto las multitudes. Por eso me inquieta esta nueva moda de venir aquí. Estábamos tan agusto en este planeta antes de esta nueva modita.

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La insoportable levedad de ’13 Reasons Why’

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Es un drama adolescente pero tiene varios toques característicos que la distinguen de cualquier cosa similar que encuentres en tv o películas actualmente.

¿Pero de qué va? Sabemos desde el primer episodio que Hannah Baker recientemente se ha suicidado, y a casa de Clay Jensen llega un paquete con unas cintas (cassettes) misteriosas. Solo conoce de su amigo Tony que poseé dispositivos para poder escucharlos y obtiene de él un Walkman. Al empezar a escuchar las cintas se encuentra con el testimonio de Hannah y sus motivos que la orillaron a quitarse la vida. Cada lado de las cintas está dedicado a una persona que de una manera u otra la decepcionó o lastimó. Son las 13 razones por las que tomó su decisión. Estas cintas deben irse repartiendo al siguiente personaje que protagoniza un lado de la cinta y por lo mismo, los involucrados se ven amenazados de lo que pudiera pasar con sus padres o la policía si se descubriera públicamente el contenido de estas grabaciones.

Hay varios elementos muy rescatables de esta serie. Para empezar sí transcurre en esta época donde las redes sociales y el celular forma parte de la vida diaria, pero no tiene porque ser el hilo conductor de la trama como otras historias con adolescentes como protagonistas. Se valen de los mensajes de texto o WhatsApp en la medida justa para llevar el desarrollo de la historia.

Algo muy importante es ese microcosmos que para los chicos de esa edad significa el ambiente de preparatoria (de los 14 a 17 años, más – menos 1 año dependiendo del chico). En el sentido que su vida entera se desarrolla en esas aulas, en esos campos deportivos, en ese círculo de amistades. Por lo tanto, cualquier cosa por mínima que parezca para los adultos (maestros o padres) es magnificada a la máxima potencia. ¿No lo recuerdas tú mismo? Todos te decían que no es nada, o que tus padres pasaron por cosas realmente fuertes a esa edad, pero la realidad es que mientras te está pasando a tí sientes que es el fin del mundo.

Las canciones que acompañan los episodios son parte de esa angustiosa obscuridad. Se pueden oir esas notas melancólicas con The Cure, Joy Division o Echo and the Bunnymen; pero también se nota esa ambientación musical con otras canciones como las de The Alarm o Chromatics. Ni hablar de la banda sonora que deja oir un estado de ánimo deprimente y nostálgico.

Son actores que sí tienen una mediana trayectoria en otras series o películas aunque no del todo reconocidos. Con actores populares esas escenas tan fuertes quizás hubieran tenido otro resultado, pero con este elenco se dan grandes actuaciones. El personaje de Tony (Christian Navarro) como el agente conductor que lleva de la mano a Clay a la resolución y claridad en su participación es muy importante, con la entereza y serenidad necesaria para ello. La bella porrista popular venida a menos Jessica (Alisha Boe) se retrata perfectamente con todo lo que vive y sobrevive; la inocente frivolidad pero no menos maléfica de Bryce (Justin Prentice) da en el clavo con la dosis perfecta de apatía; el precoz y cretino Tyler (Devin Druid) es igual de molesto que su contraparte Marcus (Steven Silver) en su rol de galán que cree poder salirse con la suya. Y bueno, con Hannah (Katherine Langford) y Clay (Dylan Minnette) es muy interesante la evolución como amigos, compañeros y cómplices que se va dando a lo largo de los 13 capítulos.

Lo que nos lleva al siguiente elemento: el guión, basado en el libro del mismo nombre. Retrata como mencioné antes una época muy especial en la vida de cualquiera. Donde básicamente la preocupación más importante es la de divertirse y pasar tiempo con los amigos (y parejas) aún a costa de lo que afectes. Y eso me pareció lo más importante: no siempre te das cuenta. ¿Cuántas personas lastimaste en tu juventud? ¿lo hiciste concientemente? ¿sabes si 20 o 40 años después les sigue afectando? Es más ¿tienes tú un apego no concluído de algo que te hizo daño en esa etapa de tu vida? ¿saben los involucrados de tu sentir? Si estás en esta edad de menos de 18 años ¿sabes que repercusión tienen tus actos? ¿te das cuenta como estás afectando la vida de quienes te rodean? ¿quieres hacer algo al respecto? ¿te das cuenta de como tus acciones (o cosas que dejas de hacer) tienen un impacto en quienes te rodean? Pudieras pensar que es insignificante pero es necesario tomar un momento y reflexionar como nuestra vida forma parte de la vida de otros.

Una serie con esta temática así de fuerte no la imagino hace 20 años o 25 años cuando viví esa época, con o sin internet y el nuevo mercado de consumo de contenidos. Es una apuesta específica a voltear a ver que no todo es color de rosa con los adolescentes de cualquier década y ese «sí, estoy bien» al responderte tus cuestionamientos puede tener muchas lecturas.

escribirme: Día 15

Día 15: escribí acerca de un perro que haya formado parte de tu vida (y aprendé a recordar en imágenes)

Estoy con Daisy en el Cuchumá, una husky preciosa que ha estado con nosotros por muchos años. Debe ser media mañana en verano pues estamos subiéndolo como hacemos cada fin de semana mi familia con los vecinos. Estamos en la región donde las rocas son enormes justo por encima de las grutas y un ligero hilo de agua aún recorre sus vetas. Mi papá está enfrente y al darse cuenta que no puede más Daisy la coloca en un charco pequeño para que se refresque tomando agua, después de todo, está ardiente el ambiente por el sol que ya está muy arriba sobre nosotros. Nos dice «ni se les ocurra tomar agua de aquí, lleva encharcada mucho tiempo» ¿pero y Daisy? «no le pasa nada hombre» nos responde. Aprovechamos para reposar sentados en esta extensión de piedra sólida y ardiente, colocándonos en la mísera sombra que un pequeño árbol de la izquierda produce. Los kilómetros abajo de nosotros son testimonio de lo que hemos recorrido y atrás se mira lo que aún nos falta por seguir para llegar a la cima. Han pasado unas 2 horas y nos falta igual cantidad de tiempo para continuar.

No es la primera vez que Daisy nos acompaña a subir prácticamente en línea recta casi en vertical por esta montaña. Y aunque casi siempre alguien termina cargándola en riscos o pendientes muy empinados, sí aguanta el recorrido con gusto.

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escribirme: Día 14

Día 14: escribí un evento de tu vida de atrás para adelante

Y así fue como terminé el reto de Escribir.me

Después del día 29 la imaginación no me daba para más, después de todo, las reglas no están escritas en piedra ¿cierto?

En el día 17 pude explayarme como quizás nunca pude hacerlo.

El reto del día 14 no me dió mucho de que hablar.

Del día 8 disfruté mucho el desarrollo por todo lo que significó.

En el día 4 debí aburrir a más de uno.

Describir mis motivos para escribir en el día 1 me quedó más que claro.

Me pareció interesante el reto propuesto por Magally de escribir durante 30 días, me daría una excusa para desarrollarme aunque sea solo un poco en esto haciéndolo diario.

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escribirme: Día 13

Día 13: escribile una carta a tu yo del pasado

1977: Bienvenido al mundo Gabriel, soy Gabriel, 40 años después. Estarás a punto de tener muchos cambios repentinos en tu vida, pero no te preocupes, tus papás (mis papás) no permitarán te falte cosa alguna y te enterarás de nada. Tú simplemente déjate querer por tu mamá, disfruta a tu papá cuanto puedas y exprésale tu cariño. Cuida a tus hermanitos, siempre estarán ahí para tí.

1987: Hola Gabriel, soy Gabriel 30 años después. No te preocupes, no hay manera de que te pueda convencer quien soy, solo te puedo decir que esos amigos que tienes hoy, puedes confiar en ellos toda tu vida aunque por distintos motivos te distancíes de ellos. Lo pasarás genial cuando salgas de la primaria y no te preocupes por nada en la secundaria. Se como temes llegar a esa época, pero no pasa nada, lo disfrutarás igual.

1997: Que onda Gabo, soy yo, Gabo, 20 años después. A lo mejor piensas ¿cómo puedo ser yo? No hay manera, solo sígueme la corriente por ahora. Mira, no te puedo dar consejo o que hagas cosas diferentes a como los tienes planeadas (de hecho no tienes planeado nada a esa edad), pero lo que te propongas, hazlo. No te puedo dar detalles pues quizás afectes como ha funcionado para mi la vida hasta ahora, pero eso que piensas hacer, no le des más vueltas, solo hazlo. Este, una cosa más, en tu fiesta de cumpleaños, no te apures por nada, tus amigos de toda la vida estarán ahí por tí. Y agáchate carajo.

2007: Que hay Gabo, soy Gabo, 10 años después. Las preocupaciones que traes ahora, no importan, de verdad. Todo pasará. No son nada comparado a lo que tu papá vivió a tu edad. Y lo superó perfectamente. Y verás como lo superarás tú también. Apóyate en tu familia y apóyalos a ellos. Son lo único constante en esta vida.

2017: Aquí de nuevo Gabo, hoy. Te he dado consejos todo este tiempo de como no te preocupes de las cosas. Pero ¿sabes algo? en las preocupaciones y apuros se va la vida. Son parte de la experiencia y sobre todo cuando estás acompañado de quienes más te quieren, no importa tanto en realidad. Vívelo.

 

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escribirme: Día 12

Día 12: elegí un objeto de tu casa. Escribí su historia.

Este abanico tiene un tiempo de uso de casi 40 años. Ha pertenecido a tantas familias y ha sido colocado en tantos puntos geográficos que no hay manera de revisar por completo su paso por este mundo. Si acaso sirve algo de evidencia son ciertas estampas que tiene adheridas con algún pegamento que debió dejarse de usar el siglo pasado por un nivel de toxicidad no permitido. Las señales de oxidación son muy claras y la última vez que la pintura dejó de lucir debió ser hace década y media. Las rejillas plásticas que protegen a dedos curiosos ya no se mantienen en su lugar pero con un poco de cuidado no es problema. La estructura metálica (de cuando no era común el plástico en todos los electrodomésticos) está tan pesada como hace tantos ayeres, pero por la misma razón, muy útil para dejarlo en su lugar sin preocuparse porque se caiga. La perilla que ajusta la velocidad no se mantiene fija y se debe uno dar cuenta de la potencia deseada solo a la hora de sentir el viento.


Es que es por ello que aún está vigente. El motor funciona perfectamente y con fuerza necesaria tal que refresca cuartos completos. Los recibos de la energía eléctrica llevan por lo menos un dígito menos cuando no es usado pero la manera de aclimatar una habitación lo hace válido. Testimonio vivo de otros tiempos cuando la obsolescencia programada no figuraba en los planes de producción consumistas de hoy.

 

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escribirme: Día 11

Día 11: Empezá con “me acuerdo de”

Me acuerdo de cuando querías ver películas en el cine siendo de Tecate, tenías que ir a Tijuana. No era como si no hubiera cine en Tecate, pero era solo para estrenos del (no tan grande) cine mexicano y si acaso recuerdo unas 9 ocasiones en que sí eran estrenos de verdad. Pero si querías ver ‘Forrest Gump’, ‘Independence Day’, ‘Jerry Maguire’ o algún otro blockbuster tenías que esperarte 1 año a que la manejaran alguno de los video clubs de los que eras miembro. O hacer una travesía a Tijuana.

No era cosa fácil, tenías que dedicarle un día a la experiencia del cine. El camión urbano (y suburbano) salía cada 40 minutos o una hora de la central. Si querías irte sentado, había que tomarlo desde el centro, en caso contrario no había manera de conseguir asiento en alguna de las esquinas donde se paraba a subir pasaje. Estos viajes de unos 45 kilómetros duraban 2 horas, sorteando decenas de personas que subían y bajaban en el camino y con distintos propósitos. Era muy distintivos los personajes: el que iba a trabajar, la señora que tenía cita en el seguro, los estudiantes, la parejita que iba de paseo, los señores mayores que irían de visita a algún pariente, y los adolescentes echando relajo. Una vez en el cine, escoger un horario que se acomodara y ni hablar, a hacer fila. Tijuanenses y adoptados por igual hacían esas largas filas en los multicinemas para tener mejor oportunidad a la hora de escoger butaca al abrirse la sala. En películas taquilleras no era raro ver a muchos sentados en las escaleras que no alcanzaron y tenías que esquivar con cuidado sobre todo si llevabas charola cargada con palomitas y sodas.

Al terminar la función era de salir corriendo a la parada del camión y esperar que se detuviera alguno con espacio suficiente. Lo común era ir colgado parado en el pasillo del camión y repetir las dos horas en el trayecto de retorno. Aguantando los frenones, empujones y muchas veces malos olores (que no solo provenían de las granjas ganaderas).

Al final de cuentas, a veces la película era lo de menos. La expedición a la aventura con la familia, los amigos, o quizás una pareja hacía que valiera la pena la ida.

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escribirme: Día 10

Día 10: escribí el anuncio de un producto o servicio que te gustaría que existiera

Solo con Goines Pods llegas completo a tu destino. El único dispositivo central automatizado fibralizador desintegrador y reintegrador sin fallas en los últimos 4 años. Olvídate de las excusas al llegar a tu destino, aquí sí te reintegramos completamente ¡garantizado! Mientras que en las compañías de la competencia deben tener confusas cláusulas para aquellos molestos casos de reintegración incompleta o de incómodas reubicaciones de extremidades, con Goines Pod puedes respirar tranquilo y llegarás sin problemas.

* El pasajero es responsable de no incluir más de un organismo viviente en las cámaras de desintegración asumiendo las consecuencias de la reintegración compuesta (caso Deckard – Lowry Trips 2049)
** Descuentos a estudiantes solo en temporada escolar

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escribirme: Día 9

Día 9: escribí acerca de la primera vez que viste a una persona de la que te enamoraste

Cuando estaba en la secundaria un amigo me pregonaba lo fascinado que estaba con unas gemelitas que asistían a la primaria de donde venía. Cada vez que me contaba sobre ellas más bien me irritaba porque era notoria su obsesión. En los desfiles que se hacen en la ciudad era clara su intensión de tratar de encontrarse con ellas y yo solo ignoraba todo esto porque no me interesaban estos infortunios amorosos que no tenían que ver conmigo.

Casi como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, la mayoría de mis amigos ingresamos a la misma preparatoria. Era curioso porque prácticamente todos quienes estudiaron en la secundaria donde fuimos iban a la otra prepa de la ciudad pero nosotros la aborrecíamos, y preferimos el CETis. Antes del inicio de clases formales eran obligatorios unos cursos de inducción para nivelar el conocimiento requerido para este nuevo grado de estudios y nos acomodaron por salones de acuerdo a nuestro apellido. El amigo del que hablo comparte el mismo apellido que el mío y estuvimos juntos en este salón.

Era un escenario angustiante y expectante. Salones de quinceañeros que prácticamente no se conocían entre sí enfrentando este nuevo escalón en la vida. Volteaba a ver a todos y miraba a quien quizás me podría caer gordo, con quien me podría llevar bien, o a quienes se miraba serían serios, o aquellos que claramente seguían en el relajo propio de la edad. Por ahí sonaban muchas risas y pláticas de la esquina pegada a las ventanas del pasillo. Había una pareja de chicas que llamaban la atención por el hecho de ser gemelas. Por supuesto que se trataba de las gemelitas que tanto le quitaron el sueño en su infancia a mi amigo. Y bueno, sí estaban guapas, lucían radiantes con su cabello rizado, y particularmente curiosas por usar exactamente el mismo atuendo solo que la blusa de distinto color. Pero hubo algo que me atrapó. Mientras que una de ellas era muy platicadora y cómica, la que estaba sentada atrás era más bien seria y reservada. No significaba esto que no le gustaran las pláticas o que no se divirtiera, simplemente tenía una actitud más tranquila. Para mí esto era una característica muy distintiva, muy tenue, pero claramente diferenciadora. Esta primera vez que las conocí, no es como si me hubieran dejado impactado al nivel que a mi amigo, pero definitivamente sí me inquietó la actitud de la chica sentada detrás de su hermana.

Época muy especial ésta de la preparatoria donde quizás conoces a aquellas amistades de toda la vida y tu forma de ser se define para siempre. Aunque cada quien se fue por su lado los grupitos de amistades se fueron definiendo también y coincidimos por varios semestres, fiestas y salidas. Por decisiones tomadas y circunstancias, cada quien estuvo con otras personas en esta época. Pero no la olvidé. No nos olvidamos. Y yo, enamorado de ella.

Una década después de conocerla me dió el sí y tenemos casi 15 años juntos al día de hoy.

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