Vamos, todo es una remezcla pues todo está (casi) creado por completo. ¿Hay ideas 100% originales hoy en día? Debo empezar con el hecho de que no me gusta definir que me guste una obra comparándola con lo que sea que haya sido basada. Por eso trato de disfrutar una película o serie, reconociendo que viene de un libro o relato, pero dando el beneficio de la duda a los creadores de la nueva pieza. Me volvería loco si la nueva película basada en un libro no respetara las imágenes que yo creé en mi cabeza cuando lo leí, es más ¿porqué habrían de hacerlo? ¿porqué tienen que complacerte ciento por ciento?

En ‘Diablo Guardián’, una producción de Televisa Alternative Originals que se trasmite por Amazon Prime Video, vemos el ascenso a la gloria y caída estrepitosa de Violetta. Una adolescente que detesta la monotía en la suburbia de la Ciudad de México acompañada de la falsedad con la que viven sus padres que alimenta su deseo de alejarse lo más rápido posible de esa vida. Aprovecha una oportunidad única para hacerse de una buena cantidad de dinero que le permitirá darse una gran vida en la ciudad de sus sueños: New York. Los excesos propiciados por esta nueva libertad le harán tener duros enfrentamientos con la realidad a la par de quienes se hace acompañar. Por supuesto que el despertar sexual y el fácil acceso a drogas duras forma parte de todas estas vivencias nuevas que Violetta implora tener. Las relaciones personales con su supermán y el nefasto y patético hijo de puta cómplice de su desenlace propician una cadena de sucesos que hacen avanzar la trama.

Hay una sensación de que la historia está a punto de despegar pero no termina de llegar el momento en el que la serie realmente te atrape. Hay muchas cosas que distraen para mi gusto. El acento hasta de los güeros no se parece nada a lo alcanzas a oir en otras series situadas en NYC, bastante blue screen en distintas secuencias y vamos, hay escenas donde el recurso para recordarte que no están en algún bar de Polanco es aventar a cuadro un par de personas de piel más morena.

diabloGaitánEl personaje de Violetta lo interpreta una hermosa y guapísima Paulina Gaitán, con una actitud de pesadez ante la mediocridad de la vida. Esto es entendible cuando está sometida a los arrebatos de sus padres, pero cuando es libre de ellos todo es consecuencia de sus malas decisiones. Es imposible simpatizar con su causa. No sientes pena por las atrocidades que experimenta ni te da temor a donde la están llevando toda esa cadena de excesos que ella misma construye. Mucho menos la ves como una «anti-heroína» que cae bien o que alientas por retomar el rumbo de su vida agarrando al toro por los cuernos. Termina aterrizando en prácticamente la mediocridad que ella misma detesta, simplemente responde a los retos que se le presentan sin tener control de nada. Como todos.

El otro problema, que tal vez no es un problema, pero sí es una situación, es que le Diablo Guardián es el comunicador que está relatando la historia de Violetta, y aunque desde el minuto 1 es notorio que tiene una relación muy importante con ella, no se logra percibir tal importancia en los 3 o 4 episodios que comparten estos dos personajes. Esta serie está hecha por supuesto para más de una temporada, pero apostar a que el hilo conductor sea forjado después de los primeros 10 episodios que constan esta primera entrega es lo que no me terminó de convencer.

Xavier Velasco, quien por cierto aparece como un editor en un par de capítulos, ha mencionado en varias ocasiones que aunque tiene cierta labor como supervisor dentro de la serie, no mete las manos y los deja hacer lo que ya saben hacer. Después de todo, su novela por sí misma es una obra aparte, y la puedes disfrutar por su cuenta.

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