Tenía rato con esto en los borradores pero debido a la experiencia de varias amigas y amigos en el Medio Maratón de Rosarito de este domingo, supongo que es lo apropiado publicarlo ahora. No son palabras de aliento ni nada como superarlo, solo unas reflexiones.

1903009_10151944607426881_1372298289_nEn el 2014 me preparé lo mejor que pude para el primer Ultramaratón Baja Trail, pero del kilómetro 24 al 28 tuve una cantidad tal de calambres que me hizo imposible continuar y tuve que esperarme a que fueran por mí y regresar como todo un perdedor a la línea de salida y tuve que meterme al área del estacionamiento por un lado. Fue tal mi decepción que no aguanté más que un par de minutos dando ánimos a los que sí llegaron (como hago en todas las carreras) y mejor me fuí a refugiar al carro en lo que llegaban los demás.
En el 2014 mismo hice mi mejor tiempo en un medio maratón en Mexicali con 1 hora, 39 minutos y algunos segundos. Según yo me estaba preparando igual para mejorar este tiempo pero en el 2015 no lo pude hacer, y no he podido superar esta marca desde entonces.
Desde que terminé mi primer maratón, he tratado por años hacerlo en menos de 4 horas. Imaginé que en el maratón Gobernador del 2014 sería por fin la fecha en que podría cumplirla. Preparándome para la ruta y clima inigualable de Mexicali e intercambiando consejos con Gerardo de Bonita Roadrunners (que también estaba trabajando para lograrlo en esos momentos, aunque él ya lo logró a estas alturas) imaginé que ahora sí podría desquitarme en ese año. No fue así y lo terminé incluso con tiempos peores a mi marca personal.
Nunca me había sentido tan mal como la vez del fracaso del Ultra del 2014. Yo sabía que todo era enseñanza, que los errores había que corregirlos para superarse y que cada carrera es distinta por más que te hayas preparado pues hay un sin número de factores de los cuales no puedes tener control. Pero me sentía sumamente mal.
Hace muy poco me dí cuenta de algo. Yo siempre, siempre doy palabras de aliento a un corredor que hizo 40 minutos en una carrera de 5K, alentándolo a seguir adelante, que no se desanime y que podrá hacer mejores marcas en la siguiente. O cuando alguien se frusta por haber hecho 5 horas en un maratón lo felicito con total sinceridad, realmente muy contento de su logro, por más que su marca no haya sido la mejor. O cuando alguien hace 3 horas en un medio maratón yo admiro el esfuerzo de esta persona que tiene todo en contra pero valoro su atrevimiento y coraje de terminarlo sea el tiempo que sea. De hecho, yo mismo cuando llego a la meta de cualquier carrera, por más mal que me haya ido, levanto al aire los brazos y me congratulo extasiado en felicidad de haber llegado. Entonces mejor dejamos para otra ocasión estos aires de fracaso ¿no? Por simplemente haber salido corriendo al sonar el disparo de salida ya hiciste mucho más que lo que algunos no se imaginan pueden lograr si tan solo se lo propusieran.
Hace poco le comenté a Héctor Buelna por algo relacionado, palabras más, palabras menos una frase que va en el sentido de «hasta en los fracasos hay enseñanza» y esos «fracasos» nos dan herramientas para tomar medidas, prepararnos mejor.
Y hacerlo.

3 comentarios sobre “Vamos a correr – Cuando en el fracaso hay victorias

  1. Así es Gabo… en esto de andar corriendo (quizas aplica para todo en la vida) no existen los fracasos pero eso es algo que se va aprendiendo a medida que va uno recorriendo más camino. 🙂

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