A estas alturas por lo menos ya debiste correr completito un kilómetro ¿cierto? Y bueno, uno puede estar corriendo y corriendo por el simple gusto de hacerlo. Sintiendo las endorfinas (el runner-high que le llaman) después de ciertas distancias o tiempos es absolutamente genial. A veces cuando tienes muchas cosas en la cabeza y simplemente sales a correr a sacarlo (y sudarlo) complementamente sin marcas ni registros de ningún tipo llega a ser muy satisfactorio también.

Pero bueno, lo que me funcionó muy bien a mí después de algunas visitas a la pista atlética donde no miraba rumbo me decidí a prepararme justo para una carrera de 5kms de la que ya había tradición en mi ciudad. Era una carrera que se hace en verano y era abril cuando ya hacía 2 kilómetros más o menos sin problema en la pista. Estar al pendiente de estos 5kms y siguiendo un plan de entrenamiento para lograrlo fue un proceso muy satisfactorio pues estás trabajando gradualmente para llegar a una meta (literalmente).

Y es que estos planes de entrenamiento para lo que sirven también es para acostumbrarte a una disciplina. ¿Tienes flojera? Es día de entrenamiento. ¿Estás muy agusto calientito en cama? Es día de entrenamiento. ¿Está haciendo mucho frío? Es día de entrenamiento. ¿Te sientes pésimo por un mal día en el trabajo? Es día de entrenamiento. Esto es de darle y darle para conseguir el objetivo. Claro, siempre hay que ser realista y conocer tu cuerpo para saber cuando definitivamente un paso más te hará caer en una lesión, pero por lo mismo, por que te conoces, sabes cuando estas excusas son solo eso, pretextos para evitar salir y dar lo tuyo.

Algo que tuve que tomar en cuenta para estar completamente preparado es dejar la pista de tartán. Las carreras pedestres son casi en su totalidad recorriendo caminos de asfalto no tan óptimos como las vueltas a la pista, así que tómalo en cuenta para esa primer carrera. De preferencia haciendo recorridos en la ruta que la carrera seguirá (o similares) para no tener sorpresas que te pongan en riesgo.

¿Y porqué una carrera? Tú y yo sabemos que en esta primer carrera las posibilidades de llegar al podio de honor son cercanas a nada. Pero entonces ¿las otros 397 personas que se inscribieron para que la hacen? Para lograr llegar a la meta, tan simple como eso. Ya sea que es la primer carrera de su vida o para superar sus tiempos personales pero llegar a esta meta es algo tan personal como uno mismo. La ventaja es que en este caso ya no estás solo. Otros como tú están tratando de llegar a la meta y aunque no lo puedas reconocer de inmediato, la multitud te jala para que no desistas y es increíble la cantidad de apoyo que recibes de extraños que no quieren verte rendir y te animan para que logres esa meta. Algo que no creo suceda en ningún otro deporte.

Mi primer carrera en julio de 2012

Ya que llegues a esta primer carrera de 5kms, hablaremos de tu primer recorrido de 10kms, 21.097kms y tu graduación en 42.195kms, lo importante es tener presente estas metas.

Un comentario sobre “Vamos a correr – La importancia de las metas

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