Si eres muy amigo mío te acordarás que siempre he querido participar en algún proceso electoral más allá de emitir mi voto. Y es que la participación ciudadana era algo que siempre he visto que la mayoría de la gente ve con apatía, y peor aún, piensan que su involucramiento termina con el voto depositado en la urna. Pues bien, después de tanto desearlo, me notifican del IFE a través de una capacitadora que resulté sorteado y me dió la primera notificación. Dos semanas después me entrega el nombramiento como presidente de casilla en la Contigua 1 de la sección donde vivo, la 696 de Baja California.

Después de recibir el material con todo lo que se necesitaba saber para el cumplimiento de mis funciones, fuí al simulacro organizado por ellos mismos en las oficinas del IFE. Me dió mucha tristeza darme cuenta que muchos de los funcionarios de casilla ni siquiera el panfleto leyeron y no tenían idea de que hacer, pero bueno, si estábamos ahí era para aprender y ver las distintas situaciones que podrían suceder en la jornada y creo que todos salimos con mucha más información para saber como proceder. 5 días antes de la elección tuve que ir por el paquete electoral y le tomé fotos a todo y revisamos uno a uno todos los materiales que me estaban entregando para firmar de recibido.

No tengo mesa directiva aúnEl día de la elección por más que intenté llegar más temprano llegué a las 8 en punto, y ya había una fila de más o menos unas 40 personas, la mayoría de la tercera edad. Ya todos los representantes de partido estaban ahí.  Algo chusco y penoso es que llegando a la mesa que me tocaba el paquete electoral se me abrió y todas las actas, boletas en su bolsa y otros materiales se cayeron ante la mirada de todos, me apresuré a recogerlo todo asegurándome de que todo mundo viera que todo lo que se tiró fuese recogido y puse todo a un lado de la mesa que me correspondía. Así que tuve que gritar «¿quién es funcionario de la contigua 1?» y para mi decepción nada más estaba el primer suplente. Ni hablar, hay que esperar. Se hicieron las 8:15 y enseguida pregunté por los representantes de cada partido y les informé de la situación. Un representante de un partido no se si para medir mis conocimientos o porque razón me sugirió que los representantes me ayudaran, a lo que respondí con tajante y sin explicaciones «no».

Mi capacitadora del IFE estuvo llamando a todos los teléfonos de los demás funcionarios de casilla sin éxito y la situación era muy desesperante. A las 8:45 me dirijo a la fila de personas a informarles que aunque las otras dos casillas estaban empezando su instalación, los de apellidos García a Oviedo tendrían que esperar más pues mi mesa directiva no estaba completa. Ahí recibí todo tipo de reclamos: «deberían ser más responsables», «estamos aquí desde las 6 de la mañana», «¿acaso quieren que no vote?», «uno quiere ejercer su derecho y ustedes no hacen su trabajo», pero no podía hacer nada, no sin mi mesa directiva. A la interrogante de que si podría alguno de la fila quisiera participar en el proceso no hubo respuesta, nadie podía, tenían trabajo o planes. Un señor bastante molesto me gritó «¡lo lograron! ¡ya no voy a votar!», a lo que le respondí que regresara más tarde que ya estuviera instalada la casilla pero no entendió razones. Supongo que se la pasará los próximos meses platicando con sus amistades como «no lo dejamos votar». Ya por fin la capacitadora me informó que el secretario y el segundo suplente venían en camino así que pude estar más tranquilo.

Cuando por fin completamos la mesa, había que empezar a instalar apenas y ya eran las 9 de la mañana, tratando de no caer en la desesperación intentamos hacer más ágil el conteo de las boletas contando cuidadosamente nada más uno de los bloques para cada tipo de elección mientras otros armábamos los canceles y las urnas. En todo momento los representantes de partidos nos estuvieron observando y haciendo recomendaciones pero yo cuidaba que no tocaran el material. Al fin, a las 9:20 pudimos recibir al primer votante e iniciamos el proceso.

Llegó com camiseta partidistaEn general, todo fluyó sin contratiempos mayores, y con muy amplia participación de la gente. Tanto que ni cuenta nos dimos y ya se habían hecho las 3 de la tarde, y emocionados todos (la mesa directiva y los representantes de partidos, no hubo ningún observador) hacíamos cálculos del porcentaje de participación que a esa hora ya casi llegaba al 50% algo totalmente inaudito. En los pocos tiempos muertos que había aprovechamos para terminar de contar todos los bloques de boletas que faltaban. Algunas situaciones lamentables fueron unas 4 personas que no pudieron votar por no encontrarse en la lista nominal, que resultó un tanto extraño pues las credenciales eran prácticamente nuevas y mirábamos otras credenciales bastante desgastadas y con fechas de registro muy antiguas que sí estaban en la lista. Todos ellos sin ningún reclamo aceptaron que no estaban en la lista y se retiraron sin ningún reclamo. También hubo una persona que al entregarle las boletas de plano me preguntó «ok, ahora ¿cómo voto por nadie?» y le tuve que decir como. Eran pocos los que no sabían como hacer las cosas, pero sí nos tocaron varios que por poco depositaban los votos en urnas que no le correspondían y detectamos al menos 2 que no alcanzamos a decirles y lo depositaron en urnas de las casillas aledañas, que no es problema, son votos válidos, pero a la hora del escrutinio y cómputo no salen las cuentas y así lo expresamos en las actas. A quienes vi más entusiasmados fueron a los niños que acompañaban a sus padres, les preguntaban por quien votar, se metían con ellos a los canceles y pedían que les mancharan su dedo con tinta indeleble. Tuvimos el caso de un hombre que llegó con una camiseta con el logotipo en grande de un partido político y le informé que no podía entrar a la casilla con esa camiseta, ¿qué hizo? se la quitó e hizo uso de su derecho a votar en puro short. Etiquetas en las credencialesTambién detectamos algunas credenciales con un sticker en la parte de atrás pero no era prueba suficiente para detallarlo como una irregularidad y los representantes de partidos no pusieron una queja por falta de argumentos por lo que nos quedamos con la duda de que era esa etiqueta.

Apoyando en la invalidación de boletas sobrantesYa siendo las 6 de la tarde, no había ninguna persona más esperando y se anunció el cierre de casilla. Se procedió a la invalidación de las boletas sobrantes y yo me hice cargo de las urnas aún sin abrir con sus votos que estuvieron en todo momento a mi lado y bajo mi protección y resguardo. Enseguida dimos inicio a la separación de boletas para cada elección (siempre hay quienes ponen una boleta de presidente en la urna de senadores y otras variaciones) y procedimos en primer lugar (por error) a contar las boletas para senadores. Se detectaron las distintas formas de votar, además de una discusión por los votos nulos que no tuvo mayor problema ya que los representantes de partido actuaron con civilidad y cooperación en todo momento. Después sacamos de la urna las boletas para presidente, separamos y contamos mientras el secretario llenaba a mano todas las actas pertinentes.

Finalizamos con las boletas para diputados y estando en el conteo tuve que pedirle a un ciudadano que observaba nuestro trabajo que se retirara. Si por mi fuera, podía estar toda la ciudad observando, pero la reglamentación no lo permitía y al preguntarle si era un observador acreditado por el IFE me respondió que no, así que ni hablar. También a una reportera que pedía resultados preliminares, a lo que respondí de manera muy tajante «si los representantes de partido le quieren decir, ellos son», pero es que no podía dejar de hacer mi trabajo (vigilar el correcto conteo de votos) para atender a la prensa.

Por ahí de las 10 de la noche se vació la información en las actas y firmamos lo que se tenía que firmar. Armamos los paquetes con los votos y actas que correspondían en cada sobre mientras los escrutadores desarmaban las urnas y los canceles. No hubo ninguna inconformidad presentada por ninguno de los partidos y así por fin pegamos la cartulina de resultados afuera y nos dirigimos a mi carro para llevar el paquete electoral. Pero los malditos cacos me rompieron un vidrio, destrozaron mi tablero (aún cuando ni siquiera tengo autoestéreo) y se conformaron con llevarse mi batería. A lo largo de la jornada me daba vueltas al carro para checarlo pero a la hora del conteo no quise dejar sin atender mi mesa ni un segundo y ya eran las 10:20 de la noche. El primer escrutador se ofreció a llevarme al IFE, donde la policía municipal no permitió más que al presidente de casilla entrar a la cuadra y cargando todo a cuestas, pude llegar. Al hacer la entrega me dieron mi recibo y terminé mi función.

Se desprenden fácil dijeronAlgunas cosas a destacar fueron que el material que proporcionó el IFE era de mala calidad, el bote de la tinta indeleble muy difícil de hacer que saliera la tinta, las boletas no se desprendían con facilidad, los canceles tuvieron que reforzarlos con masking tape porque se desarmaban solos, nos acabamos 6 lápices del IFE invalidando las boletas sobrantes. En general no se cuanto dinero se gastaron en este material pero no cumplió las expectativas. La otra cosa es que por ejemplo yo fuí a todas las capacitaciones que me pidieron que hiciera, incluído el simulacro, me leí todo el manual de funcionario de casilla incluyendo el de ejercicios, me apoyé en los videos y el CD interactivo proporcionado desde la página del IFE, tuve varias dudas y fueron resueltas cuando iba al IFE o llamaba a mi CAE, y aún así, tuve varios desatinos que otros miembros de mi mesa directiva o los representantes de partido me hacían saber. Con esto quiero decir que es un proceso algo complejo y aún preparándose y teniendo toda la disposición de hacer un buen trabajo, sin lugar a dudas puede haber muchas inconsistencias. Ni hablar de quienes son funcionarios de casilla al aventón o porque no les quedó de otra.

Resultados Casilla Contigua 1 Sección 696En general, estoy satisfecho de mi participación, y orgulloso de haber desempeñado un buen papel. Ver las actas de mi casilla publicadas en el PREP y constatar que sí corresponde con la realidad me satisface, sin embargo no dice lo mucho que nos esforzamos todos ese día por hacer valer la opinión de las personas que viven por donde yo vivo. Y eso me cayó el veinte cuando apenas a las 4 de la tarde de los cientos de personas que ya habían votado llegó un señor y nos preguntó como estábamos. Con esto me quedo convencido de que lo menos que podemos hacer, es participar.

Actualización: la controversia con los lápices del IFE
Primeramente en cuanto me entregaron el paquete electoral me quise cerciorar (y así se me permitió) comprobar que la marca del lápiz no se borrara y al menos ahí en el IFE en papel bond, no se borraba:
Lápiz para votar

Sin embargo, para salir de dudas, quise probar (ya en casa) con distintos tipos de papel, y desconozco como se llame, pero el papel de un manual de garantía de una memoria USB sí se borraba completamente (aunque dejaba la marca de presión del lápiz). Acto seguido, me dirigí al IFE para informarles de esta situación y ellos me aseguraron que el tipo de papel de esa tarjeta de garantía de USB no era el mismo tipo de papel que las boletas electorales. Yo por mi parte tomé la decisión de comprar marcadores marca Sharpie (pues no deja mancha fresca al utilizarlos) y los incorporé al paquete electoral. También informé de esta situación a otros miembros de mesas directivas de casillas vecinos míos y ellos por su parte también tomaron la decisión de llevar plumas. Por último acudí a las oficinas de Morena de mi ciudad para que cuidaran esta parte y difundí esta foto en las redes sociales:
Pruebas con el lápiz del IFE

Me pidieron que hiciera pruebas con otros tipos de borrador y más tipos de papeles (por ejemplo, el ticket de compra de una tienda) y una vez más, el único tipo de papel que sí se borra era el de la tarjeta de garantía:
Más pruebas de borrador con el lápiz del IFE

Ya en la casilla, informé a los representantes de partido que dejaría Sharpies en los canceles para darle certeza a los ciudadanos que no quisieran usar el lápiz del IFE, todos estuvieron de acuerdo y se llevó a cabo la votación. Ya en un momento de tiempo muerto quise hacer una prueba sobre el área de folios de las boletas (ahora sí con el papel oficial) y me dí cuenta que para que no se viera la marca de lápiz prácticamente tiene que destrozarse el papel utilizando el borrador común y corriente. Es decir, en las boletas sería muy visible un intento de falsificación de voto:
El lápiz del IFE no se borra (tanto)

Otra actualización
Esta es mi crónica de lo que viví como funcionario de mi casilla, no incluyo aquí mi opinión sobre el proceso electoral en general.

Mi set completo sobre las elecciones 2012 en flickr sobre el proceso.

3 comentarios sobre “Mi experiencia como presidente de casilla

  1. Muy buenas experiencias, gracias por compartirlas. Lamento lo de tu carro y que no iniciaron a tiempo. A mi me tocó ser secretario de casilla en la elección del 2000 y también me sentí muy satisfecho de haber participado.

  2. Gracias por compartir esta experiencia, mis padres siempre les ha tocado participar, sino es uno es otro y siempre han dicho que si. En esta ocacion mi papa fue secreatario y siempre termina muy satisfecho (y agotado).
    Que pena lo de tu auto, espero que pronto recuperes lo perdido.
    Saludos

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