Esta mañana circuló por Twitter un documento alojado en Scribd (un sitio para hospedar documentos de todo tipo precisamente) y lo que siguió fue todo una serie de dimes y diretes más interesantes que la novela de las 3 de la tarde:

http://twitter.com/SinkDeep/status/24835330434

¿Qué era esto? la opinión de un ciudadano acusando de rata al Secretario del Trabajo, incluyendo una liga a un documento de Scribd donde se muestran distintas compras de la Secretaría y que el usuario SinkDeep considera ostentosas. ¿Qué le siguió? respuestas de inconformidad del Secretario y su Oficial Mayor:

http://twitter.com/halcudiag/status/24857382372

http://twitter.com/JLozanoA/status/24855512387

http://twitter.com/halcudiag/status/24857869767

http://twitter.com/halcudiag/status/24857939521

Después de la justificación y sentirse ofendidos siguió un diálogo con el ciudadano que simplemente hizo un retweet a algo que no le pareció del gobierno.

http://twitter.com/SinkDeep/status/24856974526

http://twitter.com/halcudiag/status/24857382372

http://twitter.com/SinkDeep/status/24857633938

¿Y cuál fue la respuesta a este ciudadano que dice ya no querer hablar con burócratas?

http://twitter.com/halcudiag/status/24858059981

Por lo que el «mentiroso» y «amargado» se ofendió y publicó para que todo mundo viera:

http://twitter.com/SinkDeep/status/24858377726

Y le siguió una serie de réplicas y contraréplicas donde no bajaron de falso al ciudadano.

http://twitter.com/halcudiag/status/24859199897

http://twitter.com/SinkDeep/status/24859512960

http://twitter.com/halcudiag/status/24860111531

Aunque no a muchos les gustó el lenguaje del Oficial Mayor de la Secretaría de Trabajo:

http://twitter.com/soloerick/status/24859927471

Y al aludido no le gustó tampoco que no le gustara:

http://twitter.com/halcudiag/status/24860322956

Y el Secretario del Trabajo da por terminado el diálogo ciudadano:

http://twitter.com/JLozanoA/status/24855608658

Mi opinión tras el salto.

Más allá del florido lenguaje (vamos, peores cosas dices en compañía de tus amigos ¿a que sí?) me pareció muy interesante como ciudadanos comunes y corrientes y funcionarios públicos utilizaron la herramienta de Twitter para entablar un diálogo. Un diálogo que no llegó a nada pero diálogo al fin de cuentas. ¿Y qué es eso de lo que tanto se ofendieron los funcionarios? Un comentario en contra de gastos como de 26 mil pesos en dulces (sí, caramelos, paletas, qué se yo), 1 millón de pesos en centenarios, 2.8 millones de pesos en sillas ejecutivas y otros gastos que podríamos considerar superfluos, aunque muy seguramente justificados por algún reglamento (como los centenarios que le dan a trabajadores con 30 años de servicio).

¿Qué sale a relucir con todo esto?

  1. Que el gobierno gasta mucho (¿legalmente?, es claro, ¿justificado? es debatible)
  2. A funcionarios públicos de primer nivel no se les puede reclamar directamente como ciudadanos aprovechando herramientas como Twitter al alcance de cualquier Juan Pérez, pues se ofenden.
  3. Los gastos por los que se estaba reclamando están perfectamente documentados en el sitio de Transparencia de la Secretaría del Trabajo. Sí, por lo que el Oficial Mayor llamó «Mentiroso» y «Falso» al ciudadano (que resulta ser que es una ciudadana, por cierto) no es una calumniadora profesional, están ahí a la vista de todos. Ejemplo, los 26 mil pesos en dulces.
  4. Es muy curioso, pues no es la primera vez que lo veo en personas en el gobierno, que si hay twitts, posts de blogs, foros o facebook en contra, piensan que son personas que les pagan por hacer esas calumnias profesionales. Repito, herramientas como las redes sociales nos hacen tener voz a quienes antes no la teníamos, y nos da el derecho a expresarnos como nos de la gana. Que a veces se nos pase la mano, es cierto, pero desestimar cualquier expresión en contra porque «les pagan» y recibir con júbilo expresiones a favor es hipócrita.

Facebook, Twitter, y todas esas redes sociales nos ayudan a estar en mucho mayor contacto con todos, sería genial que funcionarios públicos y gobierno en general lo usaran para estar más cerca del pueblo al que se deben y no sólo para coleccionar «amigos» en temporada de elecciones.

Actualización

Más tarde, después de preguntar directamente al Secretario del Trabajo, pudimos tener una conversación más sensata (ya sin su Oficial Mayor)

http://twitter.com/gabo/status/24859866498

http://twitter.com/JLozanoA/status/24871700820

http://twitter.com/gabo/status/24879742676

http://twitter.com/JLozanoA/status/24883145201

Aquí ya no pude contestar, me dejó mudo porque tiene razón. 26 mil pesos en dulces es una cantidad ridícula comparada con las partidas presupuestales de otras secretarías, comisiones parlamentarias, gobernadores, etc. Me remonto a otro post de un correo cadena donde se critica la falta de austeridad en los diputados. Nosotros que pagamos impuestos sí nos sacrificamos y aguantamos, pero

¿hasta cuando?

4 comentarios sobre “Gobierno y redes sociales, el dulce drama

  1. Es muy preocupante pensar que los funcionarios nomás no pueden siquiera con nuestra libertad de ofendernos ante la forma en que gastan el dinero público

  2. Como funcionario público me ha tocado ver los beneficios de utilizar herramientas como Facebook o Twitter para atender a ciudadanos como lo harías por teléfono o en persona, creo que este aspecto es valiosísimo para la función pública.

    Pero al igual he recibido mensajes no agradables y ante éstos no tengo otra más que ser amable y aclarar o ignorar, pero no entablar una discusión mucho menos faltar al respeto.

    Muy mal por el oficial mayor de la Secretaría del Trabajo.

Replica a Mario Cornejo Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.