Estás en una sala de espera con algunas 30 personas. Es de esperar que todos tienen celular. Lo que me parece absurdo es que a más de 2 se les ocurrió que sería buena idea encender el reproductor MP3 de su aparato y compartir su música con el resto de la sala. Y es que no sólo lo tienen a todo volumen, sino que por lo mismo y las bocinas de baja calidad (¿qué querías? es para poder llevarlo la música contigo) se escucha horriblemente. Agrégale que hay otras personas con sus móviles a tope y tenemos una orquesta de ruido mientras tienes que ver transcurrir las horas hasta que toque tu turno.
Los más sensatos usan auriculares, pero yo no puedo poner mi música y hacer lo mismo, está agotada mi batería.
Una de las tantas cosas que me rompen las bolas.