‘Alien: Earth’ episodio 6

No pretendo que esto sea un recuento o un intento de diseccionar todos los episodios de la temporada, empezando por el hecho que no soy necesariamente un fan conocedor de todo el lore de Alien. Es solo un espacio para anotar mis impresiones y cosas que me parecen relevantes o que me inspiran a reflexionar más allá.

Nibs sufrió una especie de shock mental en episodios pasados por su acercamiento con el ojopulpo, pulpojo o tentáculojo o como le quieras llamar. Que ya hemos sabido no solo se apropia de su huésped mediante la cavidad ocular controlando sus capacidades motoras sino que al parecer también posee una especie de habilidad de ver o influir tu mente. Todo esto lo ven como un problema y deciden resetear a Nibs. Eliminando todo recuerdo de su incursión a la ciudad o encuentro con cualquiera de las especies que encontraron. No recuerda nada de la semana pasada. Esto por supuesto desata la furia de Wendy que no tolera que tan sencillo como apretar un botón se pierda toda la personalidad, memoria e identidad de estos seres híbridos que son una nueva adición a esta saga.

Después de la reunión Prodigy / Weyland-Yutani se toma en cuenta esta discusión también sobre la obsolescencia entre el cyborg y el sintético. Pero ¿son personas los sintéticos? Sienten, saben, indagan, curiosean, guardan discreción o discuten sobre temas existenciales también. La sugerencia del cyborg de que estos nuevos juguetes (la mente de los niños en estos repositorios híbridos) harán que queden en el olvido los Synths, aunque tiene validez, sabemos que no ocurre pues en todo el resto de la saga abundan estos personajes. Pero la duda está ahí.

Por otro lado, esta posibilidad de comunicación entre Wendy y el xenomorfo presenta una serie de posibilidades que resulta muy interesante. Sigo pensando personalmente que es imposible controlar estas máquinas de matar pero que algún directivo sin escrúpulos como el de Prodigy piense que pueda tener la siguiente máxima arma de destrucción biológica, permite que sueñe con ahora sí tener poder absoluto.

Por último, sí me parece un descuido mayúsculo que quede expuesto y comprometido por horas un laboratorio donde resguarda especies parasíticas que pueden poner en peligro la humanidad entera (vamos, no necesitas estudiarlas mucho para darte cuenta desde el primer contacto con ellas). Pero supongo es lo que se necesitaba que sucediera para que pudiera por fin tener un receptor del facehugger para sacar de la isla el espécimen.

Sigo pensando ¿queda aún algo del planeta Tierra a lo largo de la saga después de esta serie?

Por cierto, para una detallada excursión en cada capítulo, junto con referencias de toda la saga de parte de alguien que sí sabe del tema (además de muchas más curiosidades), recomiendo el perfil de Xeno426 en X

En fin

¿Qué harías al saber que no hay escapatoria de una extinción eminente? Posiblemente no lo soportarías y al ver ese planeta rojo errante acercarse cada vez más y más a la tierra te convencerías de que lo mejor es escapar. Abandonarías a tu esposa e hija, te entregarías al hedonismo, conocerías más personas como tú que son cobardes y les encanta hacer el idiota a pesar de todo. Finalmente, para dar cierre a la existencia, quizás harías la más escandalosa fiesta y orgía desenfrenada. Pero ¿y si al despertar te dieras cuenta que el apocalipsis no sucedió?

Es la premisa de esta historia de Enrique Lojo y David Sainz, situada en alguna localidad de España relatando este choque de la realidad humana cuando el final, simplemente no llegó. Tomás (José Manuel Poga), es el padre que decidió huir ante la inminencia final, quien ahora vuelve arrepentido tratando de recuperar su familia. Pero Julia (Malena Alterio) no lo acepta así como así, y en su búsqueda del que hacer después de que no llegó el día del juicio final quiere ahora sí empezar a vivir.

La comedia es negra, y ayuda mucho que básicamente todos son unos idiotas, salvo quizás por la hija de ambos, Noa (Irene Pérez). En el camino uno se da cuenta de la locura en la que cayó el mundo en estos meses. No pueden faltar los consparanoicos, las reglas no escritas, los absurdas justificaciones en las que caen quienes hacen cosas horribles. A lo largo de los seis episodios entran y salen a cuadro personajes muy interesantes que aportan más a entender este mundo de absurdos en el que nos hemos convertido. Con todo y pandillas hasta de niños que hacen lo que quieren, donde los veganos ven bien consumir carne humano porque hay consentimiento, o como la moneda corriente son las drogas y la sangre para pagarla.

Kevin can fuck himself

Es un tanto difícil describir esta serie, uno podría verla y simplemente limitarse a atascarte de risa con las escenas con el brillo al cien por ciento en colores pastel. Y luego ver en las escenas de tonos grises la triste realidad de la esposa que sumisamente le sigue el juego a su marido. Y si lo quieres ver hasta ahí está bien, es suficiente. Por lo menos así presenta una propuesta distinta, pero va más allá de mostrar el lado alegre y el lado oscuro de un matrimonio difícil.

Kevin es un tipo muy despreciable, sus necesidades están siempre por encima de cualquier anhelo o petición de su esposa Allison. Se rodea de otras personas que solo le festejan sus locuras y estupideces. Así vemos que su mejor amigo Neil es un idiota sin cerebro muy dependiente; Patty, la hermana de Neil entiende que es un estúpido pero está con ellos para escapar de su propia realidad; además el papá de Kevin por alguna razón no deja de aplaudirle y seguirle cualquier ocurrencia que tengan.

No es tanto que las escenas tipo Sitcom sean para aligerar la oscuridad de las escenas dramáticas. Desde mi punto de vista Kevin se ve a sí mismo con el personaje principal, el mundo gira en torno a él, él lo es todo y por lo tanto es el alma del lugar donde esté, siempre. Por ello, para Allison no existe otra salida, en la primer temporada todo gira en torno a una solución, en la segunda temporada cambia a otra igual o más drástica. Curiosamente la detective que ahora anda con Patty y varios personajes más entienden el embrollo en el que está Allison, lo que alimenta en ella la necesidad de hacer algo.

Son solo dos temporadas, la primera termina en un cliffhanger importante por lo que no es una serie que pudiera ser contenida solo en esta. Sin embargo, la incertidumbre y otras circunstancias alrededor de la segunda evitaron que guardara consistencia, aunque aún así funciona. Si lo pensamos un poco más a detalle, se trata de la lucha de una mujer tratando de salir del letargo de un miserable matrimonio, cuando por fin ella decide no dedicarle ni un segundo más de atención.

Nadie nos va a extrañar

Específicamente 1993. Se trata de ese periodo de tiempo donde grababas en casette canciones de la radio esperando que la jodida voz del locutor no te arruinara la grabación, tenías que rebobinar los videocasettes antes de regresarlos al video club para evitar la multa adicional, tenías que hablar con el tipo que aunque no te caía muy bien podías hacer tus tareas en su computadora, imagina que para consultar algún tema críptico de alguna tarea había que ir a ese lugar donde alojan libros y buscarlo, o peor aún teníamos maestros francamente mediocres pero al menos uno (con suerte, al menos uno) sí veía por la educación y formación de los estudiantes. Eran otros tiempos, y particularmente en México se vivía una atmósfera de que ahora sí vamos a entrar al primer mundo gracias a las políticas económicas implementadas por el presidente. Que ilusos éramos.

Tenoch, Marifer, Alex y Daniela no son los más populares de la escuela. De hecho serían considerados los que nadie voltea ni a ver, invisibles al resto del estudiantado de la preparatoria Héroes de la Revolución. Aquí van los típicos niños cuyas prioridades siempre son ellos mismos y nada más, así que armaron el negocio que queda de maravilla para esta clientela. Venden trabajos, guías para exámenes y tareas a los demás que nunca han tenido intención de aprender nada. De acuerdo a los talentos de cada cual, se distribuyen el trabajo en sus distintas áreas para realizar estos encargos y se reparten la ganancia correspondiente. Pero llega alguien que cambia la dinámica, Memo, quien es inmediatamente confrontando por la realidad de alumnos estúpidos y abusivos, pero el grupo de amigos al darse cuenta que tiene excelente nivel de inglés, lo incorporan al negocio. Ayuda mucho también que tiene una PC con todo y su WordPerfect.

Pero Memo es más que eso, detrás de sus inseguridades y porte de niño rico (vamos, tiene chofer que lo lleva y trae a donde sea), está la vida de un muchacho cuyos padres siempre están ausentes. Es por esto también que su anhelo más que figurar es pertenecer. Cualquier lugar, pero ser parte de algo más grande, ser querido y aceptado. Antes de que sus padres vuelvan a ignorarlo otra vez.

En esta época también había drama. Donde quién anda con quién era más que un chisme, era la historia del universo. Saber que el ridículo que hiciste en la fiesta sería comentado al día siguiente. Cuando haber cortado con alguien sería discutido en la cafetería por todos y no querías ni siquiera entrar ahí. No era tan fácil hablar a casa de quien te gusta pues en una de esas te contesta el papá. En ese entonces, la recomendación de la gente que te conocía te hacía descubrir tesoros en películas, música, libros, que por tu propia cuenta no hubieras podido saber de ellos. Es muy contrastante como se retrata la vida de esos años en esta serie, pues estas diferencias son sutiles. está tan bien llevada la ambientación que te sientes precisamente en esa época. Y más que en ese espacio de tiempo, te transporta a esa edad, con sus ansiedades y preocupaciones. Anhelos y corazones rotos.

Esta serie de Prime Video funciona por la nostalgia (incluyendo los cameos), y cumple con una historia que entretiene y sorprende, y el momento para la reflexión es más que claro. ¿Qué tanto hemos crecido y aprendido de nuestros errores? ¿de los errores de quienes nos rodean?

Vinyl (o como a veces no sabemos como toman sus decisiones)

Esta serie en la superficie puedes quedarte con la espiral decadente de Richie Finestra (Bobby Cannavale) a causa del abuso de sustancias. Alguien con el poder que llega a tener (o por lo menos hace creer a sí mismo) pareciera intocable al mando de una importante firma de discos (cuando eran de vinil, claro) hasta que la realidad lo alcanza. Pero también es la historia de Devon (una espectacular Olivia Wilde) como la esposa aflijida que no tiene porque seguir soportando la humillación constante. El músico Lester Grimes (Ato Essandoh) y su vuelta a la industria después de que American Century (la discográfica de Finestra) lo exprimió hasta derrumbarlo. Jamie Vine (Juno Temple) como la ambiciosa ejecutiva que quiere escalar en los peldaños de la industria descubriendo a los Nasty Bits liderados por Kip (James Jagger, sí, el hijo) y descubriendo todos el estiercolero en lo que se ha convertido la industria de vender música.

Pero ese es el punto de esta serie creada por Martin Scorcese, Mick fucking Jagger, Rich Cohen entre otros, la música es el centro y definición de todo lo que se mueve. Desde el primer episodio donde Richie vuelve a sentir aquello que se siente cuando la música te mueve y te llega hasta volverte deseoso de vivir. Es cuando decide que siempre no quiere vender su compañía con un cheque de salida que le permitirá vivir muy holgadamente. Decide apostar a eso, a la música, a volver a levantar esta compañía y buscar esos sonidos que sí vale la pena escuchar y por los que la gente consume discos. Aunque cueste su matrimonio, su paz mental, y su vida esa apuesta.

Y es que la ambientación no pudo ser mejor en estos principios de los 70’s, con referencias a actos que marcaban la pauta en ese entonces como Led Zeppelin, David Bowie (si alguien puede hacer su biopic es Noah Bean), Elvis y más. Pero más que nada, esa actitud de «we want the world and we want it NOW!» es lo que adorna todo alrededor de esta pequeña fotografía a la industria musical, con todos sus cuantiosos y cuestionables defectos pero con toda su magia que provoca la música también. Y es por eso que no se puede comprender como HBO canceló la serie culminada tan solo una temporada, con la calidad de sus guionistas, los actores y la producción. Lo más raro incluso es que ni siquiera en HBO Max se puede ver, se tiene que comprar en Amazon o en algún mercado alternativo.

En tierra de ciegos… ‘See’ en Apple TV+

Imagina un mundo donde la humanidad (d)evoluciona hasta perder la vista. Hay muchas teorías sobre el porqué de esta condición pero se ha llegado al grado de olvidar que alguna vez hace cientos de años esos órganos llamados ojos tenían un uso, y eran para mirar el mundo. La humanidad entonces se ve buscando la compañía de otros y formando pequeñas tribus alrededor de ríos o lagunas como en los tiempos antiguos, de los «ancestros», como se refieren a la humanidad con el don de la vista. Un daño colateral de esta sociedad dispersa que no ve, es la superstición y charlatanería en la que pueden caer grupos de personas crédulas en lo que cualquier insinuación siquiera de aquello llamado mirar es entrar en terrenos de la blasfemia.

Seguimos en esta serie a la comunidad o tribu de los Alkenny, liderados por Baba Voss (Jason Momoa). Se nota como el ser humano ante todo es adaptable y en esta sociedad pueden encontrar sustento, vestirse y poner un techo para sus familias a pesar de no ver. Y esto es clave, la ceguera no representa una discapacidad sino solo una circunstancia. Maghra (Hera Hilmar) llegó a esta tribu embarazada pero aún así Baba Voss la aceptó como esposa y cría a sus hijos como suyos desde su nacimiento. Pero es cuando empiezan a crecer que se dan cuenta que ellos son diferentes, parece que «tienen luz» en sus ojos. Pero no pueden mencionarlo, sería perjudicial no solo para ellos sino que podrían exponer a la tribu entera a los cazadores de brujos.

Estos cazadores de brujos son enviados por la Reina Kane (Sylvia Hoeks) en esta región de lo que alguna vez fue los Estados Unidos. Este reinado afincado en una presa con generadores hidroeléctricos les da energía para calor y hasta música para entretener a la más alta clase. Ante la falta de distinción por belleza o color de piel, la nobleza se distingue por colgantes tipo cascabeles que hacen saber su condición de casta alta. La reina es una implacable soberana y no quiere dejar ningún cabo suelto que ponga en riesgo su reino, así que combate a cualquier «brujo» que ose mencionar siquiera alguna referencia al verbo ver. Su dominio es controlado por la fuerza de su ejército implacable a quien encomienda encontrar a quien más supondría poner en peligro su reinado: Jerlamarel (Joshua Henry), quien sospechan está regando su semilla y con ello devolver la luz a la humanidad.

Hay varias cosas adicionales que hacen más rica la historia, pequeñas referencias a como esta nueva forma de vida tiene sus pecualiaridades. Por ejemplo, la escritura sí persistió a pesar de la imposibilidad de ver, ahora se da usando nudos hechos en cuerdas donde sí pueden escribir por lo menos correspondencia y letreros en los caminos. Indagando un poco noté de alguna cultura peruana que usaba algo similar para llevar una especie de contabilidad en esas comunidades, así que por lo menos sí hay un antecedente como para haber tomado esta alternativa. Al depender más de sus otros sentidos como como el sonido, cada tribu tiene sus formas de comunicarse y hacerse notar. Son fascinantes las míticas «Sombras» que son más bien parecidas a las ninfas del bosque de antaño a quien les puedes pedir indaguen en los sueños de los enemigos o quienes nos interesan amorosamente para tomar alguna ventaja con ello; aunque todo simplemente es más sencillo si opacamos el sentido del ofalto para simular poderes sobrenaturales.

Es esta lucha interna de Baba Voss entre su pasado siniestro y su vida familiar actual al mando de su tribu y el contraste con la gran esperanza de quien pareciera ser el padre de sus hijos, aquel que puede cambiar el destino de la humanidad. Pero como todo padre, no abandonará a sus hijos tal cual. ¿Qué otras piezas faltan por ver? ¿Y si el que ve no necesariamente es rey?

‘Watchmen’ y el racismo natural en EEUU

Esta entrada la escribí el año pasado y ha estado en borrador desde entonces pero la situación actual de este verano del 2020 me hizo recordar que por aquí la tenía. Haciendo a un lado el hecho de que estoy en un punto de mi vida en que voy a reventar de tanto material que tenga que ver con superhéroes, no puedo dejar de recomendar esta serie de HBO.

Empezando por explicar de que va. No son superhéroes per se, estamos hablando más que nada de vigilantes (ergo «watchmen») que existen en esta realidad alterna. Hace varias décadas, varios personajes sintieron la necesidad de resguardarse en una máscara para combatir el crimen. Se dieron cuenta que tendrían mejores resultados si conformaban un grupo llamado ‘Minute men’ para poner un alto al crimen. Uno de ellos, Dr. Manhattan, después de un accidente en un laboratorio nuclear adquiere cualidades especiales que lo hacen ser, digamos, un superhéroe; ya había dicho que no hay aquí, pero este es el único que sabemos a ciencia cierta sí tiene poderes. Al usarlo el gobierno en el conflicto en Vietman desencadenó una serie de eventos en este mundo donde EE.UU. ganó esa guerra, Nixon tuvo hasta 5 periodos presidenciales y por alguna razón Robert Redford (sí, el actor) llegó a ser presidente también. En los 80’s, ante la tensión de la guerra fría, uno de los vigilantes (Ozymandias) decide por su cuenta que para unificar al mundo, necesita originar una amenaza exterior, aunque las cosas no salen como las planeó. Aunado a este incidente y por varios conflictos el Dr. Manhattan se ve obligado a vivir en Marte (sí, el planeta) y así lo notan desde la tierra donde es cosa común hablar de este personaje. Hasta aquí el preámbulo que tiene que ver con el cómic de Alan Moore y la película de Zack Snyder.

La serie se desenvuelve en la época actual, donde los vigilantes ahora trabajan en conjunto con las fuerzas policiales, cuyos elementos deben de cubrirse el rostro también para evitar represarias personales o a su familia. Se vive una amenaza de parte de un grupo de renegados sociales llamados ‘7th Cavalry’ que ya se han adjudicado muertes de policías previamente. El tono de la serie deja ver mucho de desigualdad por motivos raciales imperante en este mundo (y el nuestro). Precisamente iniciando la serie vemos una revuelta ocurrida en Tulsa EE.UU. en 1921 que sí ocurrió en nuestra realidad que desemboca en acontecimientos que tienen que ver con la protagonista, una estupenda Regina King interpretando por un lado a una ex-policía Angela Abar que después del incidente con la Caballería decide tomar una identidad vigilante como Sister Night.

Ya hablando con spoilers aquí: Es cierto que la serie se desenvuele con un ritmo por lo menos confuso. Es de esas series que sí demandan toda tu atención pues en todo momento hay algo que ver, que escuchar, que discernir. Tal vez en el momento que lo veas no lo relacionas con nada pero 3 episodios después sí lo recuerdas y aquí no te tratan como un idiota que se le tienen que recordar estos guiños. No por nada abundan los videos de «30 cosas que no notaste» o «100 easter eggs» sobre esta serie. Mencioné antes que esto es un asunto racial y se deja ver desde que la Caballería utilizando una derivación de la máscara de Rorschach justifica sus motivos abiertamente de supremacía blanca. Es entonces que conforme avanzan los episodios y se van develando las historias que se tocan brevemente resultan magistrales las formas de contar estos relatos. En los primeros episodios por ejemplo se le ve a un detestable y genial Jeremy Irons como Ozymandias prácticamente disfrutando en total libertad de la vida en un palacio con sirvientes que le hacen llamar «Amo» y que además le conceden cualquier tipo de inquietud, incluyendo cuando se trata de ofrendar su vida para su beneplácito. No se explica mucho cada vez que se toca algo de esta parte de la historia pero conforme se van construyendo todos los porqués es que se entiende y se descubre la geniliadad detrás de esto.

Misma genialidad que se ve en el episodio donde Angela devora desesperadamente cápsulas de Nostalgia, una droga que permite hacer recordar sucesos de una persona en específico, y así ella puede revivir todo por lo que ha pasado su abuelo. Descubrimos entonces que su abuelo fue el niño que sobrevivió la matanza de Tulsa, se convierte en un oficial de policía pero por ser negro no recibe el respeto de nadie, y ante una situación que muchos están comparando al abuelo del actual presidente de EE.UU. (el de nuestra realidad) ocasiona que sus compañeros policías casi lo linchen aunque lo dejan ir bajo amenaza. Es así que decide tomar justicia por su propia mano, usando la capucha y soga con la que lo iban a linchar para convertirse en Hooded Justice, uno de los miembros fundadores de los Minute Men. Lo interesante aquí es que decide maquillarse como blanco para que a través de los ojos de su capucha esconder su apariencia negra, resignado a que aún con el rostro cubierto solo le tendrán respeto si aparenta ser de una raza que no es la suya. La genialidad de este episodio es como se intercala al actor que personifica esta etapa de la vida del abuelo con la estupenda Regina King. Como los recuerdos aparecen donde no necesariamente ocurrieron (como la siempre presente madre tocando el piano) todo se vuelve un mosaico de vivencias pero sí es muy claro el mensaje complejo de vivir esta vida aunque ajena a Sister Night, refleja como es que terminamos donde estamos.

Mencioné antes que cualquier situación por extraña o confusa sí tiene que ver, y así se nota conforme se desarrolla la historia. Es en perfecta armonía como cada cabo suelto se va acomadando y clarificando, hasta perfeccionar el reloj cuya maquinaría compleja deja ver algo tan simple e inocuo como el tiempo que estamos viviendo.

Todo se repite: ‘Years and Years’

La serie ‘Years and Years’ sigue la vida de la familia Lyons a través de los años 2020 al 2035. Nos deja ver que está sucediendo en el mundo con pequeñas cápsulas noticiosas y también por el involucramiento de ellos mismos en los hechos que están sucediendo, principalmente de Edith.

Es relevante todo lo que sucede en el mundo al ser esta una familia muy diversa. La abuela Muriel es la que le da cierta paz y tranquilidad a los hermanos después de que años antes la madre de estos muriera. Stephen es un padre de familia en un empleo muy cómodo casado con Celeste con quien tiene dos hijas. Daniel está comprometido con Ralph antes de conocer a Viktor. Rosie trabaja y se las ingenia para no depender de nadie a pesar de su silla de ruedas y tener que atender a dos hijos pequeños. Edith es una activista de las que van y se enfrentan en persona ante las injusticias o desigualdades, no a través de redes sociales. La cena dominical en la casa de la abuela nos sirve también para ver como les afectan las decisiones de políticos, elecciones y demás (y como no sucede nada también).

A lo largo de los seis capítulos vemos como la carrera política de Viv Rook (interpretada magistralmente por Emma Thompson) asciende desde unas elecciones mediocres hasta ser el centro de la vida política en el país. Y es por sus opiniones (y acciones) poco convencionales y atrevidas que se gana de adeptos y se vuelve tema de conversación en la familia Lyons.

Los avances tecnológicos sí son visibles en una serie que se desenvuelve en nuestro futuro, pero se toman como lo que son, accesorios para la vida diaria. Lo principal podría ser el Signor, una especie de Alexa al que le puedes preguntar cualquier cosa y te sirve de enlace para contestar y hacer llamadas. Lo que lo convierte también en un punto central de la familia, pues son habituales las llamadas en conferencia (en audio o video) entre todos los miembros de esta utilizando este aparato. Por varias situaciones que tiene que ver con el calentamiento global y decisiones políticas que ocasionan impensables apagones en la Gran Bretaña también se ve el sorprendente resurgimiento del papel impreso en este futuro cada vez más digital. Con Bethany (Lydia West) vemos también de que van estos avances pues la vemos desde usar una especie de máscara digital para transmitir sus emociones (imagínate filtros de snapchat pero que puedes ver en la vida real), pasando por mejoras corporales con apartos incrustables en tu cuerpo, hasta su deseo de ser una transhumana, es decir, la posibilidad de transferir tu conciencia al entorno digital.

Con el nacimiento de Lincoln en el primer episodio, y el comentario que hacen de «¿qué te tocará vivir en los próximos años?» es que suceden los primeros «flash forwards» y sirve para darnos cuenta de que en los últimos días del segundo mandato del presidente de los EEUU, éste ordena una detonación nuclear en una isla artificial china donde viven más de 40 mil personas. Edith está en Vietnam y es testigo de esta situación y ella junto con su equipo revelan imágenes tomadas con drones de la debastación después de la explosión. Esto, por supuesto, por estar expuesta muy cerca de la zona cero le supone una afectación en su salud que la llevará a tomar decisiones atrevidas años más tarde.

Por supuesto recuerdas cuando surgió el EZLN, del magnicidio de Colosio o los ataques del 9/11, pero ¿recuerdas qué sentiste? Como había cierta tensión en el ambiente y era palpable la desesperación por el ¿qué va a pasar ahora? a raíz de estos hechos históricos mientras acababan de suceder. Esto es notable en las relaciones familiares de los Lyons y como realmente sí les afectan en su vida diaria que los llevan a tomar medidas extremas para conseguir lo mejor para su familia. Pero también como otros que parecía cambiarían por completo su vida realmente no causaron nada más adelante.

Es muy buena serie, muy bien escrita con actuaciones muy atractivas, especialmente la de Emma Thompson y Anne Reid que interpreta a la matriarca Muriel. Ella encapsula el sentido común a pesar de las desgracias que están aconteciendo en el mundo, en la isla británica y en su pequeño núcleo familiar. La vida siempre es un ciclo.

Como no es ‘Tijuana’

‘Tijuana’ es una serie de 11 episodios sobre un semanario ficticio llamado Frente Tijuana y la lucha de sus periodistas por encontrar la verdad detrás del asesinato del candidato independiente a gobernador que lidera las encuestas. Intenta retratar el trabajo investigativo de periodistas aguerridos en medio del caos de una ciudad como Tijuana. Esta producción de Netflix, Story House y Univisión (quienes trajeron para tí la serie de ‘El Chapo’) cuya mayoría de sus episodios son dirigidos por Hammudi Al-Rahmoun Font, retoma varias anécdotas del semanario Zeta de Tijuana para enriquecer la historia que intenta contar. No me preocupa que se diga de Tijuana todo lo malo que es (y lo es) sino la muy pobre atención al detalle que refleja este trabajo.

Esto no es el Zeta

La serie sigue el camino de crecimiento y errores de Gabriela Cisneros (Tamara Vallarta) abriéndose paso en el periodismo siguiendo la nota del asesinato. El director del semanario Antonio Borja (Demián Alcázar) aparece como el director a veces necio, pero denotando los años de experiencia que lo han colocado como un pilar del periodismo en la ciudad. En un hilo narrativo que no llega a ninguna parte aparece «El Pantera» (Roberto Sosa) en la forma de entrevista en videos que el hijo del director consulta para hacer un documental sobre él y su asesinato ocurrido hace un par de décadas. La trama pasa por problemas de narcotráfico, trata, corrupción política y otros temas ya sabidos de esta frontera. Los paralelos con el Zeta son claros, el Pantera es el «Gato» Félix de cuyo asesinato se culpa a Mueller (una especie de Hank Rhon interpretado por Rodrigo Abed) y con quien el hijo de Borja desarrolla una amistad enfermiza. Donde no tiene similitud es en la investigación de la narco política bajacaliforniana que le costó a Blancornelas dos atentados y cobró la vida de su escolta y de Francisco Ortiz Franco en su momento. No tuvo porque ser un reflejo de la vida real y al final fue decisión de quien escribió ‘Tijuana’ no incluir esta parte de la historia pero es justo esto por lo que Zeta es reconocido a nivel mundial, simplemente me parece raro.

Esto no es Tijuana

De ninguna manera me estoy quejando de la «leyenda negra» de Tijuana que series como ésta perpetúan, a final de cuentas es una realidad y existe. La queja es en la pobreza del guión y la manufactura. Se les olvida por ejemplo que ese tamaño de tanques de gas simplemente no se usan en Tijuana. O por alguna razón una mujer que figura de prestanombres su trabajo de día es en Luz y Fuerza (¿va y viene al centro del país?) En un par de escenas se les escapan las placas de la Ciudad de México en los carros. Y hablando de esto, ¿porqué es tan importante hacernos saber que Gabriela pone la alarma a su carro tantas veces? perdón, «coche» como se refiere ella y Lalo a estos vehículos. Batallé tratando de reconocer alguna de las calles que figuran en sus escenas, y simplemente parecería que no filmaron ningún actor en esta ciudad con sus contadas excepciones. Claro, quien manejó el dron realizó muy buenas tomas aéreas para los títulos pero muy pocas escenas veo en exteriores donde sí reconozco a Tijuana.

Es el guión

Diálogos rayando en lo melodramático de «¿porqué nadie piensa en esta gente?» «debemos luchar por la verdad» y así por el estilo de programa unitario de media tarde. Como consumidor de un producto de entretenimiento es mi deber suspender la realidad un rato en ciertos casos, por ejemplo, de hacer de cuenta que existe un sindicato que vela por los derechos de trabajadores de maquila. Pero es demasiado esfuerzo, lo siento. Y (spoiler) la manera como resuelven el caso es lo más alejado posible de un trabajo de investigación periodística, ¿cómo una foto fortuita en un evento aleatorio donde aparece la candidata con uno de los sospechosos es la resolución del caso? Incluso debaten en el equipo de trabajo que es algo basado en suposiciones muy extremas ¡y aún así deciden ir a la imprenta con esa historia! Sabemos de la fama de amarillismo del Zeta (ok, olvidémonos del Zeta que no es la historia de este semanario, pero aún así hablemos de un periódico cualquiera) de ahí a publicar conjeturas basadas en nada hay mucho trecho.

En conclusión, me hubiera gustado que se llamese «Tinta Roja» como se referían a esta serie mientras estaba en producción, englobar con su nombre a la serie con el de esta ciudad o como dijeron a manera de homenaje a la labor periodística de este país me queda mucho a deber.

Y como sí vale la pena la suscripción a Netflix

Solo a manera de recordatorio propio a la posteridad, estos son los títulos de Netflix que me han gustado y una breve opinión sobre ellos. Ojo, no todo lo producido por ellos es lo máximo, aquí no pongo los títulos que a los 5 minutos mejor tuve que salirme.

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The Ballad of Buster Scruggs

De los hermanos Cohen, son 6 cuentos tragicómicos ambientadas en el lejano oeste. Muy divertidas a ratos y bastante conmovedoras en otros no dejan de ser sumamente interesantes con ese toque de humor negro característico. Me intriga donde conseguir las placas a color de estas historias.

John Leguizamo’s Latin History for Morons

No debe ser para nada monótona la vida de un latino en Estados Unidos. Tienes a blancos que te dicen que no eres lo suficientemente americano para ellos y tienes familiares hispanos que te dicen no eres lo suficientemente latino para ellos tampoco. En este one man show de John Leguizamo repasa de manera poco hortodoxa la historia de los primeros habitantes de América hasta nuestros días. Siempre en son de comedia mientras explica sobre esto en una plática ficticia con su hijo sobre los héroes de Latinoamérica, pero es lo mínimo que cualquiera podría saber sobre esta parte de los libros de historia que no siempre se profundiza. Afortunadamente menciona decenas de libros donde puedes adentrarte más a estos temas de forma más seria.

Hilda

Esta serie infantil basada en las novelas gráficas de Luke Pearson protagoniza a una niña con mucha energía, la imaginación a tope y con ganas de hacer siempre cosas retadoras escapando de la aburrición. Un sinfin de personajes de todo tipo como duendecillos que caben en un pulgar hasta gigantes del tamaño de montañas acompañan las aventuras donde Hilda aprende a ser amiga, mejor hija y un ser humano más comprensivo con su entorno en todos los sentidos.

Narcos: México

Le he contestado a todos quienes me dicen que esta serie es una apología al narcotráfico que no, al contrario, todos acaban mal siempre. Pero es un hecho que llegas a emocionarte por estas situaciones dramatizadas basadas en la vida real. El punto de vista es desde la DEA, incrustada en países donde se origina el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Aquí no dejo de preguntarme porqué (claro, siempre tomando en cuenta que no es un documental) los cabecillas de estos gobiernos nos miran como países de los cuales pueden disponer y exigir lo que sea. Además, ¿porqué no se tratan los problemas de adicción de sus ciudadanos? «de la droga que sembramos ustedes son consumidores» reza ‘Frijolero’ de Molotov ¿qué no? Para esta temporada lucen muy bien Tenoch Huerta como Rafael Caro Quintero, Joaquín Cosío como Don Neto y Diego Luna como Miguel Ángel Félix Gallardo. Sorprende la estupenda ambientación de este México ochentero, salvo una pared en el episodio final pero se logran sentir esos años en la producción. La temporada es la incansable lucha de Kiki Camarena interpretado por Michael Peña contra el creciente Cártel de Guadalajara que lidera el Jefe de Jefes Félix Gallardo, quien logra unir a los capos de la droga que en ese entonces apenas traficaban marihuana. Se logran ver los inicios de otros personajes que ya conocemos como los Arellano Félix, Amado Carrillo o el Chapo quienes seguramente protagonizarán próximas temporadas. Insisto, aquí no se glorifica a ninguno de ellos, muy por el contrario al personaje de Joaquín Guzmán pareciera es objeto de burlas obvias.

House of Cards 6

Totalmente innecesaria temporada. Se dice que Robin Wright luchó por evitar que todo el trabajo de toda la gente involucrada en esta sexta temporada fuera despedida sin más debido a la ausencia de Kevin Spacey. Vemos a una irreconocible Claire Underwood por lo menos en los primeros 4 capítulos para después tener un giro y vuelta de tuerca que no ayuda en nada al resto de las decisiones que toma esta nueva presidenta de los Estados Unidos. Rescatables son las actuaciones de Michael Kelly como Doug Stamper, Greg Kinnear como el despreciable manipulador Bill Shepherd y el que nunca defrauda Lars Mikkelsen como el presidente ruso Viktor Petrov.

Norm McDonald has a show

«Eeaah eeaah eeo» get it? Es tan ridículamente divertido entrevistar a personalidades icónicas en el mundo del espectáculo como Jane Fonda, Drew Barrymore, David Letterman, Chevy Chase y otros. Son preguntas absurdas, nada relevantes o quizás sí. Depende el momento en que se esté planteando y si se van por la tangente (o quizás no) que puedes escuchar de viva voz las anécdotas y opiniones más divertidas o profundas.

Chilling adventures of Sabrina

Nunca había visto algo tan deliciosamente satánico, tan maravillosamente blasfemo y satíricamente obscuro. La adolescente Sabrina (Kiernan Shipka, Sally Draper en ‘Mad Men’) se rehúsa a fungir como una sumisa adoradora del Señor Oscuro abandonando toda razón. Entonces se prepara yendo a la escuela de brujas para hacer el intento de invocarlo para detenerlo de una vez por todas. Todo esto en medio de los típicos dramas adolescentes de noviazgos y amistades impertinentes que simplemente no entienden y no pueden saber esta parte de su mundo.

Maniac

Emma Stone y Jonah Hill protagonizan esta historia en la que una compañía experimenta con medicamentos para combatir cualquier padecimiento psiquiátrico. Ambos y el resto de los que participan en el tratamiento de prueba tienen sus propias razones para haber participado en él y se desenvuelve una introspección a voltear a verse uno mismo (o al que está de lado) y notar locura. Todo esto desarrollado en un ambiente de realidad alterna donde ciertos avances tecnológicos se han dado de manera un tanto distinta a lo que ocurre actualmente. Por decir algo, una máquina con inteligencia artificial que incluso proyecta emociones, o apps donde contratas simulaciones de amistades de antaño para platicar simplemente, además de otras referencias a situaciones que nos hacen ver que no está desenvolviéndose en esta realidad (¡no existen los selfie sticks!). Quizás hubiera sido suficiente con unos 6 episodios pero mantiene el interés para terminarlos todos. La estética que maneja llega a ser alucinante y las trampas psicológicas en las que caen los protagonistas sí se padecen.

Atypical 2

En esta segunda temporada el centro de atención es las dificultades en la familia afrontando la infidelidad de la madre. Naturalmente al cambiar la dinámica del hogar se afectan las emociones de Sam además de su relación de pareja. Su hermana Casey tiene sus propias dificultades encajando en la nueva escuela privada con las nuevas amistades (y enemistades). Siempre ha sido interesante este vistazo a la vida cotidiana de una familia que vive con uno de sus miembros dentro del espectro autista.