Los Tag IAVE y los dolores de cabeza

Las autopistas de paga en México son caras, cualquier carretera de cuota representa un gasto exagerado, por donde lo quieras ver. Pues bien, el tramo Tecate – Tijuana es de las más caras del país (ahunado a que en el año 2014 lo han subido dos veces) con un costo de 101 pesos por solo unos 22 kilómetros de trayecto.

Por recomendación de una cajera de esta autopista  adquirí el tag IAVE (pues tienen tarifa reducida). Fue una odisea encontrar donde comprarla pues en los puntos de venta que publicitan en su página www.iave.mx a veces ni los conocen. Fue muy gracioso cuando ante un ejecutivo en una sucursal Bancomer dijo desconocerlas y le enseñé un poster con publicidad de IAVE que ahí mismo tenían y no supo que decirme. En fin, la adquirí en un Sanborn’s en su modalidad prepago (de ninguna manera quería ligarla a una tarjeta de crédito, desconfianza será) y la recargué ahí también porque en los 7-Eleven nunca sirve el sistema (según los 3 cajeros en 3 distintos 7-Eleven que intenté recargarlo).

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Pues entre cobros, cruces y un sistema de aclaraciones muy extraño, esto es lo que he aprendido en estos meses que he usado el tag IAVE:

  • Ten saldo suficiente. Internamente cada cruce hace un cobro por el peaje, una retención y un cobro más adicional que luego te reponen. Pero mientras son peras o manzanas, siempre ten disponible en tu tag al menos 3 veces el monto de lo que cobra la caseta.
  • El sistema de aclaración es unilateral. Cuando no reconozcas un cruce, puedes indicar desde tu estado de cuenta que necesitas aclararlo, y elegir desde una serie de opciones el motivo por el que estás solicitando la aclaración. Lo malo es que no te admite algún comentario o información adicional para fundamentar tu caso. Al cabo de unos días aparecerá si procede o no tu aclaración y si es que no procede (en mi experiencia) dile adiós a ese dinero.
  • Los cruces tienen una entrada y una salida. Siempre aseguráte de que el lector de IAVE te admitió (la luz verde del semáforo) al iniciar tu recorrido y al finalizarlo. De no hacerlo el sistema asume que hiciste el recorrido completo lo cual no es cierto e incurrirás en cobros adicionales, por lo que te verás en interminables aclaraciones y llamadas telefónicas.
  • Si tienes el tag pegado a tu parabrisas no puedes pagar en efectivo. Suponiendo que tú ya sabes que no tienes saldo suficiente (recuerda, por regla general, al menos 3 veces el monto de la cuota) entonces decides hacer uso de la autopista cruzando por las casetas normales y pagando en efectivo tu cruce. Pues bien, el sistema reconoce que has pasado por ahí y te cobra ese cruce también a través de tu tag (con saldo negativo). Otra vez, navega por el sistema de aclaraciones para intentar recuperar tu dinero.
  • A veces el sistema falla. Aunque tengas saldo por demás suficiente o hayas hecho recorrido entrando y saliendo por donde se debe, a veces su equipo no funciona (en unos 20 cruces ha fallado al menos una vez un lector en una salida) y mientras son peras o manzanas, te cobrarán el recorrido completo que luego tienes que aclarar.
  • Es un servicio subcontratado por la autopista. Por lo tanto, ni el cajero de la caseta ni el administrador de la autopista tiene voz ni voto ni capacidad de decisión sobre IAVE, no pierdas tu tiempo ni el de ellos. Lo que sí, es que sí le reclamé personalmente a la cajera que me recomendó la tag para invitarla a que dejara de hacerlo.

En resumidas cuentas, prefiero pagar 57 pesos en lugar de 101 pesos y por eso me aviento todas las inconveniencias con el sistema de aclaraciones y dolores de cabeza. Tú mismo puedes verificar en el fan page de Facebook de IAVE que las palabras «fraude», «robo», «reembolso» y «problema» son usadas frecuemente entre quienes dejamos un comentario ahí. Lo que sí, es que a través de ahí he encontrado el medio más rápido para que me hagan caso.

Lo que sí, de ninguna manera recomiendo IAVE.