
Tengo mucho frío y este cobertor aunque ha pasado por quien sabe cuantos corredores antes de mí resulta lo más reconfortante del mundo. Oh oh, lo que no me detuvo en todo el recorrido ahora empieza, los temidos calambres. Tengo una idea, puedo bailar.
«Tomo para no enamorarme, me enamoro para no tomar»
Pero después de bailar con Paulina seguía sintiendo unos intentos de calambres, y en una ida al carro de Marco de plano me engarroté. Pensaba que lo bueno es que no sentí nada de esto durante la ruta pero ahora mismo estaba sufriéndolos. Veo enfrente al Lince Daniel Quijada quien es terapeuta y le grito «¡Danny! ¿qué hago?» y más presto que nada montó la cama de masajes, y ahí mismo me recuperó.
Mientras hacían magia en mis piernas, me dí cuenta que no me acordé de detener el Deezer en el cel y me puse a pensar en esas rolas que me acompañaron en éste, mi décimo cuarto maratón, y por segunda vez sub 4.
I wanna be your misery (Danzig – Until you call on the dark)
Empezar un maratón no es fácil, sobre todo cuando hay dudas por el trabajo previo de entrenamiento. Estuve llevando mi plan de entrenamiento pero en las primeras semanas me pegó una infección muy fuerte en la garganta. Y sí, de nuevo por mis corridas a horas muy tempranas de la mañana con el frío muy duro de la montaña tecatense. Siempre (y de verdad es que siempre) corro con un tubular (buff) para aminorar dolencias, pero no es muy difícil sufrir de nuevo estas faringitis. Así empezamos este maratón después de saludar a todos los amigos y desearnos éxito en estas tierras cachanillas.
«can you see it … can’t you feel it»
She came from Greece she had a thirst for knowledge (Pulp – Common People)
Aún siento mucho frío a pesar de estar casi llegando al kilómetro 8. Algo muy curioso en esta edición es la cantidad de malos olores que he saboreado en el recorrido, desde que salimos y ahora mismo nos acompañan. Me gusta como la gente sigue vitoreando a sus familiares y amigos y ahí me cuelo. Estoy manteniéndome en un ritmo cómodo de 5:20 a 5:25 el kilómetro, y sobre todo haciendo caso no celebrar sino hasta el final sin andar gritando innecesariamente.
«so it started.. there»
You’ve got a great car (The Dandy Warhols – Bohemian like you)
Estamos llegando al primer punto de cambio de relevos y obligatoriamente hay más gente. Saludo a Germán que está esperando a su relevo aunque parece que se le despegó hace tiempo. Los voluntarios están haciendo espléndidamente su trabajo acercándonos el agua, naranja o plátanos, afortunadamente hay muchos de ellos. Les agradezco mostrándoles mi pulgar solamente y sigo evitando hablar siquiera con la música a un volumen muy alto.
«Wait, who’s that guy?»
Shakedown 1979, cool kids never have the time (Smashing Pumpkins – 1979)
Parece interminable este bulevar de Río Nuevo. Noto mucha basura esta mañana en Mexicali, digo, casi siempre está así pero me he sorprendido de encontrar bastante tiradero a lo largo de la ruta. Por estos rumbos hay más conductores impacientes, me desespera su desesperación.
«We don’t even care, as restless as we are»
Tonight I’m gonna have myself a real good time (Queen – Don’t stop me now)
Sigue haciendo mucho frío y me estoy acercando a los puentes que serán bastante duros en la segunda vuelta. Esta pendiente aunque pequeña me está costando mucho trabajo, debo recordar respirar bien. Tomo nota de que no debo subirla así de apresurado la siguiente vez que pase por aquí si quiero terminar en buenas condiciones este maratón.
«I’m burning through the sky, yeah!»
Yeah yeah backward words, he got em (Republica – Drop Dead Gorgeous)
Por fin en la Madero y necesito recuperar el aliento. Casi 14 kilómetros y sigo en buenas condiciones dentro de lo que cabe. Algo que he estado haciendo desde que empezamos y creo que ya empecé a incomodar al de enfrente es que me pongo justo detrás de algún corredor para aminorar el golpe del viento. Es que sigo teniendo frío.
«You’re still a friend of mine»
¡Ay! dame, dame miel del escorpión (Fobia – Miel del Escorpión)
El panorama luce bien a estas alturas de llegar a la marca de medio maratón. Hay mucha emoción pero me contengo y solo agradezco el apoyo de todos los que están aquí. Aunque eso no me impide bromear con Sergio y hacer la señal de Running Addiction a la cámara de Action Shot TJ. Le estoy dando varios tragos al suero que me estuvo guardando Mayo y el plan es mantener el ritmo, solo después del 30 me aventuraré a tratar de aumentar la intensidad. Veo a la prima Edith que me ofrece llevarse el suero para no andar cargándolo y aprecio mucho esto pues ya tendré por fin mis brazos libres para evitar cualquier esfuerzo extra.
«Para jugar tu absurdo juego de esperarte»
El decide lo que va, dice lo que no será (Mano Negra – Señor Matanza)
Aquí ya vengo rebasando a varios. Como no quiero hablar ni gritar solo les doy unas palmadas de apoyo por la espalda y les deseo mejor suerte con el pulgar arriba. Pero ¿qué carajos? ¿quién se pone toda la botella de perfume para salir a correr? puaj, es en serio, casi estoy a punto de vomitar.
«Decide quien la paga, dice quien sufrirá»
Son hermosos ruidos (Los Prisioneros – We are sudamerican rockers)
Afortunadamente hay mucho apoyo de ciclistas que desinteresadamente y aunque no sean tu familiar o conocido te preguntan si ocupas algo. Desde que empecé a hacer este maratón critiqué el hecho de que los primeros kilómetros sean tan extensas las distancias entre abastecimiento y abastecimiento, y lo que veo es mucha gente caminando, con calambres y sufriéndolo. Niña, ya estuvo bueno de tanta pitadera por favor.
«decimos lo que sabes pero sabemos como hablar»
Sailors fighting in the dance hall (David Bowie – Life on Mars?)
Nos vamos aproximando a los puentes de nuevo. Tengo que respirar correctamente y profundo. Subo a buen paso y afortunadamente no tuve complicaciones, veo en el reloj que voy a un ritmo de 6:40 minutos por kilómetro lo cual veo normal con esta subidita. Hmm, no estoy avanzando como quisiera, aunque no estoy retrasándome tanto. De hecho incluso pasé a Marco y a Ingrid. A ver, no me siento mal por mi ritmo pero tampoco es tan constante como me hubiera gustado. No me quiero esforzar de más aún, solo con continuar en esta avenida no debo tener mayores complicaciones.
«But the film is a saddening bore»
Fue la fuerza del destino y algo más (La Lupita – Maldito Amor)
Ingrid me rebasa en esta canción, y me da ánimos. He llevado un paso más lento ahora, cuando me acerco peligrosamente a los 7 minutos el kilómetro. No importa, hago cuentas y puedo llegar incluso a este ritmo sin problema. Llego de nuevo a la carpa donde está Martha y Mayo y él me dice «cagado de la risa llegas en sub 4», agradezco por la Coca Cola y le sigo más tranquilo. Sin aflojar pero sin tanta presión. Se trata de continuar sin detenerse.
«Nos sentimos, nos miramos y al tocar: un escalofrío, electricidad»
Here we go! (Jane’s Addiction – Stop!)

Mi momento de histeria está ocurriendo. Incluso ahora que me rebasa una ciclista con el corredor que acompaña me miran preocupados. Pero comienza el recital de «Señoras y señores» de esta canción. Agarro fuerzas no se de donde y grito el «HERE WE GO!» con el que comienza la canción. Y corro.
Corro rumbo a la meta en este último kilómetro. Atrás ha quedado la incertidumbre de este maratón, la preparación que tuve o dejé de tener, ahora solo quiero correr. Y corro rumbo a la meta. Se me ocurre voltear a ver el reloj solo por curiosidad y veo que voy a menos de 5 minutos el kilómetro. Y me siento estupendamente. Corro porque puedo, porque estoy emocionado, porque disfruto correr. Corro y doy vuelta donde están todos vitoreando y yo estoy corriendo. Corriendo y cantando, ahora sí estoy gritando, festejando y celebrando. Doy con la última esquina y ahí está el último tapete.
«Gimmie that!
Gimmie that your automobile
Turn off that smokestack
And that goddamn radio
Hum… along with me
Hum along with the TVOh oh oh
Oh oh oh oh
Oh, oh oh oh
No, oh oh»




De regreso a casa no encontraba sus libros o eran títulos que no entendía o quería entender. Lo cierto es que cuando entré ya de lleno a leer sus libros fue en tercero de secundaria, específicamente aquellos que trataban sobre Cuba. Quedé fascinado con las historias de la travesía de Fidel Castro para "liberar" a Cuba de un tirano pero sobre todo la forma amena de relatar todo. Obviamente con el 'Lástima de Cuba' comprendí muy contrariado como Rius mismo se lamentaba del "logro" cubano. Me dí cuenta que está bien cometer errores y no solo eso, rectificarte cuando te das cuenta de ello. El punto es que gracias a esta maestra me atreví a adentrarme a esos libros más "serios" como el 'abché', 'Lenin' y 'Marx' (para principiantes), 'La Pereztroika' y otros más de tinte, digamos, de izquierda. Por ahí leí compendios de Los Agachados o Los Supermachos que compartíamos entre algunos amigos. Ya después la revista 'El Chahuistle' era muy esperada y por supuesto nos adentramos a la nueva generación de moneros que de una u otra forma nacieron gracias a Rius.
Cuando salió el 'Rius para principiantes' me lo regaló un gran amigo, y coincidentemente vino a Mexicali a promocionarlo. Me quedé con las ganas de asistir al teatro de la universidad y oirle hablar de las diabluras que relata en su autobiografía. Supe que el teatro estaba lleno, muchos lectores con sus libros que tenían la esperanza de que se los dedicara y firmara. Le pude seguir la pista después con El Chamuco y hasta me dedicaron un saludo en una edición que pude comprar. Y es que a pesar de sus más de 80 años seguía escribiendo y se quedaron algunos borradores en su librería según tengo entendido. Lo cierto es que Rius hizo mucho por transmitir educación en este país; y hay legiones de lectores que hoy lamentan su partida de este plano existencial.
Esta crónica empieza a principios de año 2017. Varios amigos nos decidimos a dar el siguiente paso después de varios ultras de 50k muy satisfactorios. Nos inscribimos a las 50 millas (alrededor de 80 kilómetros) por la bellísima Pacific Crest Trail. Son unos caminos que acompañan a los senderistas por meses a partir de la línea divisoria entre México y Estados Unidos hasta la frontera con Canadá. Pues bien, un tramo de unos 40 kilómetros de las 2600 millas que conforman este trail son aprovechados para este ultramaratón. A mí me entusiasmaba mucho la idea pues estos senderos los he corrido con anterioridad y siempre me parecieron ideales para correr. Las inclinaciones son muy manejables para correrlas y las panorámicas son una combinación de árboles, terrenos áridos, algo de arroyos y mucho bosque. Aquí el reto era aguantar el correrlo por espacio de unas 12 a 13 horas.