Pareciera que al serlo no podrías salir más. Es más fácil de lo que crees.
Aunque, si hay algo que nunca debes enfrentar, nunca, es una mujer histérica.
Pareciera que al serlo no podrías salir más. Es más fácil de lo que crees.
Aunque, si hay algo que nunca debes enfrentar, nunca, es una mujer histérica.
Después de una operación, un parto, un amputación de una pierna o la extracción de un riñón, lo menos que quieres en el mundo es estar solo. Y es que en algunos hospitales la compañía al paciente se limita a muy pocas horas al día para tener un breve contacto con los familiares y amigos que vienen a desear una pronta recuperación. ¿Y el resto del tiempo? Lo pasas entre consultas con los médicos, exámenes y análisis y sí, clavado en la camilla.
Pero solo, como perro de la calle.
Después de ser admitido en un selecto grupo de profesionales de la industria, sólo me resta continuar trabajando para hacer frente a este compromiso.
No es un título que te hace más hombre o mejor programador, simplemente es para hacer frente a lo que viene, y trabajar.