Nadie nos va a extrañar

Específicamente 1993. Se trata de ese periodo de tiempo donde grababas en casette canciones de la radio esperando que la jodida voz del locutor no te arruinara la grabación, tenías que rebobinar los videocasettes antes de regresarlos al video club para evitar la multa adicional, tenías que hablar con el tipo que aunque no te caía muy bien podías hacer tus tareas en su computadora, imagina que para consultar algún tema críptico de alguna tarea había que ir a ese lugar donde alojan libros y buscarlo, o peor aún teníamos maestros francamente mediocres pero al menos uno (con suerte, al menos uno) sí veía por la educación y formación de los estudiantes. Eran otros tiempos, y particularmente en México se vivía una atmósfera de que ahora sí vamos a entrar al primer mundo gracias a las políticas económicas implementadas por el presidente. Que ilusos éramos.

Tenoch, Marifer, Alex y Daniela no son los más populares de la escuela. De hecho serían considerados los que nadie voltea ni a ver, invisibles al resto del estudiantado de la preparatoria Héroes de la Revolución. Aquí van los típicos niños cuyas prioridades siempre son ellos mismos y nada más, así que armaron el negocio que queda de maravilla para esta clientela. Venden trabajos, guías para exámenes y tareas a los demás que nunca han tenido intención de aprender nada. De acuerdo a los talentos de cada cual, se distribuyen el trabajo en sus distintas áreas para realizar estos encargos y se reparten la ganancia correspondiente. Pero llega alguien que cambia la dinámica, Memo, quien es inmediatamente confrontando por la realidad de alumnos estúpidos y abusivos, pero el grupo de amigos al darse cuenta que tiene excelente nivel de inglés, lo incorporan al negocio. Ayuda mucho también que tiene una PC con todo y su WordPerfect.

Pero Memo es más que eso, detrás de sus inseguridades y porte de niño rico (vamos, tiene chofer que lo lleva y trae a donde sea), está la vida de un muchacho cuyos padres siempre están ausentes. Es por esto también que su anhelo más que figurar es pertenecer. Cualquier lugar, pero ser parte de algo más grande, ser querido y aceptado. Antes de que sus padres vuelvan a ignorarlo otra vez.

En esta época también había drama. Donde quién anda con quién era más que un chisme, era la historia del universo. Saber que el ridículo que hiciste en la fiesta sería comentado al día siguiente. Cuando haber cortado con alguien sería discutido en la cafetería por todos y no querías ni siquiera entrar ahí. No era tan fácil hablar a casa de quien te gusta pues en una de esas te contesta el papá. En ese entonces, la recomendación de la gente que te conocía te hacía descubrir tesoros en películas, música, libros, que por tu propia cuenta no hubieras podido saber de ellos. Es muy contrastante como se retrata la vida de esos años en esta serie, pues estas diferencias son sutiles. está tan bien llevada la ambientación que te sientes precisamente en esa época. Y más que en ese espacio de tiempo, te transporta a esa edad, con sus ansiedades y preocupaciones. Anhelos y corazones rotos.

Esta serie de Prime Video funciona por la nostalgia (incluyendo los cameos), y cumple con una historia que entretiene y sorprende, y el momento para la reflexión es más que claro. ¿Qué tanto hemos crecido y aprendido de nuestros errores? ¿de los errores de quienes nos rodean?

Vinyl (o como a veces no sabemos como toman sus decisiones)

Esta serie en la superficie puedes quedarte con la espiral decadente de Richie Finestra (Bobby Cannavale) a causa del abuso de sustancias. Alguien con el poder que llega a tener (o por lo menos hace creer a sí mismo) pareciera intocable al mando de una importante firma de discos (cuando eran de vinil, claro) hasta que la realidad lo alcanza. Pero también es la historia de Devon (una espectacular Olivia Wilde) como la esposa aflijida que no tiene porque seguir soportando la humillación constante. El músico Lester Grimes (Ato Essandoh) y su vuelta a la industria después de que American Century (la discográfica de Finestra) lo exprimió hasta derrumbarlo. Jamie Vine (Juno Temple) como la ambiciosa ejecutiva que quiere escalar en los peldaños de la industria descubriendo a los Nasty Bits liderados por Kip (James Jagger, sí, el hijo) y descubriendo todos el estiercolero en lo que se ha convertido la industria de vender música.

Pero ese es el punto de esta serie creada por Martin Scorcese, Mick fucking Jagger, Rich Cohen entre otros, la música es el centro y definición de todo lo que se mueve. Desde el primer episodio donde Richie vuelve a sentir aquello que se siente cuando la música te mueve y te llega hasta volverte deseoso de vivir. Es cuando decide que siempre no quiere vender su compañía con un cheque de salida que le permitirá vivir muy holgadamente. Decide apostar a eso, a la música, a volver a levantar esta compañía y buscar esos sonidos que sí vale la pena escuchar y por los que la gente consume discos. Aunque cueste su matrimonio, su paz mental, y su vida esa apuesta.

Y es que la ambientación no pudo ser mejor en estos principios de los 70’s, con referencias a actos que marcaban la pauta en ese entonces como Led Zeppelin, David Bowie (si alguien puede hacer su biopic es Noah Bean), Elvis y más. Pero más que nada, esa actitud de «we want the world and we want it NOW!» es lo que adorna todo alrededor de esta pequeña fotografía a la industria musical, con todos sus cuantiosos y cuestionables defectos pero con toda su magia que provoca la música también. Y es por eso que no se puede comprender como HBO canceló la serie culminada tan solo una temporada, con la calidad de sus guionistas, los actores y la producción. Lo más raro incluso es que ni siquiera en HBO Max se puede ver, se tiene que comprar en Amazon o en algún mercado alternativo.

‘Watchmen’ y el racismo natural en EEUU

Esta entrada la escribí el año pasado y ha estado en borrador desde entonces pero la situación actual de este verano del 2020 me hizo recordar que por aquí la tenía. Haciendo a un lado el hecho de que estoy en un punto de mi vida en que voy a reventar de tanto material que tenga que ver con superhéroes, no puedo dejar de recomendar esta serie de HBO.

Empezando por explicar de que va. No son superhéroes per se, estamos hablando más que nada de vigilantes (ergo «watchmen») que existen en esta realidad alterna. Hace varias décadas, varios personajes sintieron la necesidad de resguardarse en una máscara para combatir el crimen. Se dieron cuenta que tendrían mejores resultados si conformaban un grupo llamado ‘Minute men’ para poner un alto al crimen. Uno de ellos, Dr. Manhattan, después de un accidente en un laboratorio nuclear adquiere cualidades especiales que lo hacen ser, digamos, un superhéroe; ya había dicho que no hay aquí, pero este es el único que sabemos a ciencia cierta sí tiene poderes. Al usarlo el gobierno en el conflicto en Vietman desencadenó una serie de eventos en este mundo donde EE.UU. ganó esa guerra, Nixon tuvo hasta 5 periodos presidenciales y por alguna razón Robert Redford (sí, el actor) llegó a ser presidente también. En los 80’s, ante la tensión de la guerra fría, uno de los vigilantes (Ozymandias) decide por su cuenta que para unificar al mundo, necesita originar una amenaza exterior, aunque las cosas no salen como las planeó. Aunado a este incidente y por varios conflictos el Dr. Manhattan se ve obligado a vivir en Marte (sí, el planeta) y así lo notan desde la tierra donde es cosa común hablar de este personaje. Hasta aquí el preámbulo que tiene que ver con el cómic de Alan Moore y la película de Zack Snyder.

La serie se desenvuelve en la época actual, donde los vigilantes ahora trabajan en conjunto con las fuerzas policiales, cuyos elementos deben de cubrirse el rostro también para evitar represarias personales o a su familia. Se vive una amenaza de parte de un grupo de renegados sociales llamados ‘7th Cavalry’ que ya se han adjudicado muertes de policías previamente. El tono de la serie deja ver mucho de desigualdad por motivos raciales imperante en este mundo (y el nuestro). Precisamente iniciando la serie vemos una revuelta ocurrida en Tulsa EE.UU. en 1921 que sí ocurrió en nuestra realidad que desemboca en acontecimientos que tienen que ver con la protagonista, una estupenda Regina King interpretando por un lado a una ex-policía Angela Abar que después del incidente con la Caballería decide tomar una identidad vigilante como Sister Night.

Ya hablando con spoilers aquí: Es cierto que la serie se desenvuele con un ritmo por lo menos confuso. Es de esas series que sí demandan toda tu atención pues en todo momento hay algo que ver, que escuchar, que discernir. Tal vez en el momento que lo veas no lo relacionas con nada pero 3 episodios después sí lo recuerdas y aquí no te tratan como un idiota que se le tienen que recordar estos guiños. No por nada abundan los videos de «30 cosas que no notaste» o «100 easter eggs» sobre esta serie. Mencioné antes que esto es un asunto racial y se deja ver desde que la Caballería utilizando una derivación de la máscara de Rorschach justifica sus motivos abiertamente de supremacía blanca. Es entonces que conforme avanzan los episodios y se van develando las historias que se tocan brevemente resultan magistrales las formas de contar estos relatos. En los primeros episodios por ejemplo se le ve a un detestable y genial Jeremy Irons como Ozymandias prácticamente disfrutando en total libertad de la vida en un palacio con sirvientes que le hacen llamar «Amo» y que además le conceden cualquier tipo de inquietud, incluyendo cuando se trata de ofrendar su vida para su beneplácito. No se explica mucho cada vez que se toca algo de esta parte de la historia pero conforme se van construyendo todos los porqués es que se entiende y se descubre la geniliadad detrás de esto.

Misma genialidad que se ve en el episodio donde Angela devora desesperadamente cápsulas de Nostalgia, una droga que permite hacer recordar sucesos de una persona en específico, y así ella puede revivir todo por lo que ha pasado su abuelo. Descubrimos entonces que su abuelo fue el niño que sobrevivió la matanza de Tulsa, se convierte en un oficial de policía pero por ser negro no recibe el respeto de nadie, y ante una situación que muchos están comparando al abuelo del actual presidente de EE.UU. (el de nuestra realidad) ocasiona que sus compañeros policías casi lo linchen aunque lo dejan ir bajo amenaza. Es así que decide tomar justicia por su propia mano, usando la capucha y soga con la que lo iban a linchar para convertirse en Hooded Justice, uno de los miembros fundadores de los Minute Men. Lo interesante aquí es que decide maquillarse como blanco para que a través de los ojos de su capucha esconder su apariencia negra, resignado a que aún con el rostro cubierto solo le tendrán respeto si aparenta ser de una raza que no es la suya. La genialidad de este episodio es como se intercala al actor que personifica esta etapa de la vida del abuelo con la estupenda Regina King. Como los recuerdos aparecen donde no necesariamente ocurrieron (como la siempre presente madre tocando el piano) todo se vuelve un mosaico de vivencias pero sí es muy claro el mensaje complejo de vivir esta vida aunque ajena a Sister Night, refleja como es que terminamos donde estamos.

Mencioné antes que cualquier situación por extraña o confusa sí tiene que ver, y así se nota conforme se desarrolla la historia. Es en perfecta armonía como cada cabo suelto se va acomadando y clarificando, hasta perfeccionar el reloj cuya maquinaría compleja deja ver algo tan simple e inocuo como el tiempo que estamos viviendo.

El falso impacto de campañas en redes sociales

Es imposible dejarlos pasar inadvertidos, ahí están, inundando las redes sociales con sus consignas, frases prefabricadas y loas a sus candidatos.

De hace unos años para acá los partidos por fin le hicieron caso a los  expertos de social media sobre la importancia de expandir sus mensajes a una plataforma más aparte de los medios de comunicación tradicionales: internet. Y no estoy hablando aquí de la presencia en línea que es importantísima. Se debe tener una cuenta en redes sociales que permitan una interacción más directa con los usuarios y responderles. Pero como en todo, hay diferencias, empezando en los costos, no es lo mismo producir un spot de 30 segundos de televisión a  empujar un trending topic. Algo importante que tiene que ver con el Alcance (como lo llaman los que sí saben de mercadotecnia) también tiene sus diferencias en esta nueva era de las campañas electorales. No es lo mismo hacer llegar un mensaje muy directo a mil personas en un distrito en específico (con intereses muy particulares) en comparación con un mensaje muy general que es literalmente enviado a todo el mundo (que lo lea). Y es aquí donde no me queda claro a quien benefician estas cuadrillas de personas esparciendo mensajes en las redes sociales. Su objetivo al parecer no es dar a conocer la plataforma del partido o candidato, ni siquiera la de recoger inquietudes de ciudadanos interesados.

Como en cada campaña desde algo así como una década, solo buscan lograr un pellizco de un pico de menciones populares. ¿Esto que aporta a la campaña? Una cosa son las discusiones que se gestan en redes sociales de manera orgánica. En Twitter es más notorio pues ante notas de última hora (sea por desgracia o escándalo suficientemente importante) es prácticamente inmediato saber de ese suceso notorio pues la misma población de esta red social se encarga de convertirlo en suficientemente viral como para tomarlo en cuenta. Cuando así quedan fijos ciertos trending topics al navegar rápidamente entre los cientos (o miles) de menciones de usuarios comunes y corrientes es que se da uno cuenta de la importancia de dicho tema. Uno ve con desconfianza cuando encontramos trending topics claramente fabricados y no es poco común. Puede ocurrir que simplemente una estrella pop pide a sus seguidores twittear (y retwittear) sobre la última película que protagoniza o el más reciente disco que lanza al mercado. En los realmente exitosos sirven a la estrella en cuestión a que se hable del producto que está ofreciendo pues esto invariablemente se traduce en el consumo del mismo. A esto aspiran  programas de televisión que en una esquina de la pantalla colocan el título del show acompañado de un hashtag. Los realmente patéticos son los que intentan empujarlos de acuerdo a lo que está sucediendo en el programa (que no es lo mismo cuando es un evento deportivo). En estos casos de #Dianaconda o #ExigimosADN (así de extraños e ininteligibles) es que esta dinámica no termina de cuajar y por lo menos no son tan predecibles para asegurar el éxito de alguna campaña que algún experto intentó venderle a algún productor.

Pero llegamos a las campañas políticas. ¿Cómo le demuestran a los tomadores de decisiones dentro de la campaña que sus trucos han surtido efecto? Convencerlos de tener una presencia en línea es una cosa, es casi tan importante como el diseño de imagen y eslogan de campaña, pero ¿qué idea les venden cuando les proponen tener a 5, 10, 50 fulanos enviar una y otra vez los mensajes que intentan colocar como trending topic? No hablemos de los bots pre-programados que en Twitter cada vez más se especializa en ir eliminando, en el mejor de los casos estamos hablando de personas de carne y hueso que se ponen de acuerdo a determinadas horas y días para empujar un mensaje o sentido del mensaje del día. A veces se juntan en una sede para estar en el mismo canal (y convivir si se da el caso). Si al término del día lograron un pico en el alcance del mensaje que ese día se decidió empujar terminaron su trabajo. ¿Enfadaron a todo mundo? no importa ¿Sus seguidores terminaron bloqueándolos? no es problema ¿Ni siquiera llegaron a un trending topic? no le hace. El meollo del asunto es que en ese preciso día lograron presentarle una gráfica al candidato donde 1,000 ocasiones se disparó el mensaje que querían empujar. ¿Qué sentido tiene esto? Una cosa es que con dichos mensajes lograran que usuarios (digamos, normales) voltearon a ver al candidato o partido y se sumaron como seguidores (y a su vez nuevos retwitteadores) y otra es que estos usuarios normales prefirieron desenfadarse de estos mensajes y evitar redes sociales por lo que resta de la campaña. Tú los puedes reconocer, de repente salen frases que claramente están pre-fabricadas y muy de pronto están inundando tu timeline.
news_photo_42100_1376752381El siguiente paso de los expertos es sacar notas de prensa o boletines informativos glorificando el suceso de alcanzar un hito de menciones del candidato. La cosa se vuelve realmente fea cuando hay debates entre estos candidatos. Prácticamente hay que desestimar cualquier nota que hable de las repercusiones en redes sociales de ello ¿no te parece curioso que el «ganador» del debate depende del medio que lo proclame? Lo mismo ocurre con los «análisis» en redes sociales que hacen después. ¿Qué utilidad tiene un análisis de impacto en redes sociales si estas tendencias son manufacturadas?

Mi recomendación es lo que hago siempre, si algo me enfada, molesta o irrita, lo bloqueo. Si veo que es algo que hostiga, abusa y me parece inapropiado lo siguiente es reportarlo. Esto ayuda a que mi timeline (y la red social en general) está más acorde a la realidad de las cosas y no a lo que estos expertos quieran tratar de imponer.

Aprovecha twitter

No es esto para decir que twitter debas usarlo de una manera u otra, sino para sumarizar uno de los usos más comunes y que si no conoces, quizás te puedan ayudar.

¿Cómo empezar?
twitter origami por PaddyTe suscribes en twitter.com por supuesto. Usa un nombre que sea fácil de recordar y suficientemente único para poder identificarte. Cuando todos los nombres están cubiertos, no sientas pena de ponerte juan1234, no queda de otra, pero hey, por lo menos serás único y no te confundirán.

¿A quién seguir?
Seguir a alguien en twitter indica que te interesa lo que ese alguien escribe en su twitter. Quizás es alguien que conoces personalmente y te interesa sus impresiones sobre lo que vive cada día. O una persona muy divertida que te gustan sus chistes que twittea cada dos minutos (hey, todo se vale). Y lo mejor de todo es que si ya no te gusta lo que escribe alguien a quien seguiste por la razón que sea, el botón de Unfollow está siempre disponible para tí para deshacerse de sus actualizaciones y San-se-acabó, no te sientas mal si se da cuenta, a lo más que puede llegar es que esa persona te deje de seguir.

¿Qué hacer para que me sigan?
Realmente te recomiendo que no hagas nada, por más que lo busques no quieres que piensen que seas un spammer que nada más está buscando contactos a lo bestia y eso nunca será bueno. Hasta la fecha no sé porque la gente me sigue a mí personalmente, pero sí se que ocasionalmente meto un blip con una canción que me guste, algún chiste o anécdota sin sentido y por supuesto tópicos de programación y software, pero creo que la clave está en no abusar. Sé tú mismo, participa con los tópicos de interés que a tí te interesen, has respuestas a temas de otros y colabora en hashtags relevantes y verás que tendrás seguidores. Y si no te llegan, ¿sabes qué? realmente no importa, uno twitea para sí mismo la mayoría del tiempo de todos modos.

¿Y si me dejan de seguir a mí?
No importa, en serio, realmente no importa si alguien no sigue tus actualizaciones. Y es que también a notar es como cada quien usa su twitter, no hay reglas escritas para nada y cada usuario lo aprovecha como quiera. ¿Cómo sabes si la persona que te dejó de seguir decidió de un día para otro sólo seguir a personas que conoce en persona? O quizás había alguien acosándolo(a) y dió de baja a todos en un impulso, o tan sencillo como que ya no le interesas ¿y qué? no se acaba el mundo. No es una competencia de MySpace a ver quien tiene más amigos.

¿Retweet?
Ha surgido hace algunos meses al arsenal de botones que podemos usar con las actualizaciones de los demás. Además de contestarle a alguien con un reply, o enviar un mensaje privado (que yo uso cuando es algo sumamente irrelevante y sin importancia, si no, uso email que para eso es), ahora varios clientes de twitter explotan el «retwit» que no es otra cosa que repetir algo que alguien más dijo en tus actualizaciones. Esto te sirve para que el mensaje que estás «retwiteando» llegue a tus contactos que tal vez la persona que emitió el mensaje original no tienen. Muy útil para divulgar noticias.

¿Hashtags?
Es simplemente una forma de agrupar en una especia de categoría lo que estás twiteando. En eventos o situaciones importantes ayuda mucho para enterarte de lo que está ocurriendo sin necesidad de seguir a los contactos que están aportando mensajes relevantes al hashtag que estás buscando. En este sentido, el buscador de Twitter agrupa en algo llamado trending topics los temas y hashtags más relevantes en el momento, algo así como el top ten de temas de twitter.

¿Porqué twittear?
La pregunta del millón, estamos hablando de un nuevo paradigma de comunicación social donde al igual que las ondas radiales, envías un mensaje al mundo y no necesariamente tienes control de a quien le llegará ese mensaje. Entonces yo prefiero verlo como una forma en la que puedes emitir opiniones, vivencias y lo que sea que esté en tu mente lo suficientemente personales como para no comprometerte con ello. Es cierto que tenemos autoridades en ciertos temas twitteando, pero yo creo que si hay algo que requiera profundidad o que se preste a discusión, es mejor ponerlo en tu blog. Es simplemente que el medio (con 140 caracteres) no se presta para una exposición más adecuada si el tema es más largo que ello. Y mira, si de repente te ves envuelto en una conversación tipo chat con dos o más personas, no importa, la herramienta se presta para ello y ya sabrás tú si te conviene o no usarlo de esta manera, o moderar tu comportamiento por el bien de tus followers. ¿Recuerdas que no hay reglas?

Portabilidad numérica

Más de 100 mil usuarios (PDF de Cofetel) han hecho uso del derecho que tenemos en México a cambiarnos de compañía telefónica sin perder nuestro número. De ellos, un 64% lo hizo en compañías celulares de prepago, un 30% telefonía fija, y sólo 6% en planes de renta mensual de celular. Lo que me da a pensar, si quieres cambiarte de compañía, adelante, lo bueno que no perderás tu número, pero siendo sinceros ¿es que acaso uno mejorará en la nueva compañía? Lo digo porque en la compañía en la que estoy (esa que todo México es su territorio) no es que la defienda a capa y espada, pero por experiencias pasadas cambiarme a la compañía verde es algo que no me veo hacer nunca. Con sentimiento similar he conocido personas que nunca se cambiarían a la compañía azul.

Concluyo que cualquier compañía en la que estés vas a ser propenso a no estar contento, y entonces ¿qué hacer? Haz lo que yo, no sé si por lo mismo de esta nueva competencia, pero tu compañía ya debe tener mejores planes y precios adecuados para tu uso. Lo que hice fue preguntar en base a mi uso normal que me recomendaran algún otro plan o paquete que tengan en el que ahorre dinero. Y sí, me cambié a un plan que aunque más caro mensualmente me abarca más llamadas (que de todos modos ya hacía pagando extra) y un paquete de SMSs prepagados (en los que de todos modos ya gasto) pero que en bonche salen un poco más baratos.

Estoy seguro que en cualquier compañía deben tener algo similar para mantener contentos a los clientes actuales y evitar oleadas de cambios, y eso se deja ver con las estadísticas de que sólo unos 6 mil usuarios de postpago de planes de telefonía móvil han cambiado de compañía. Es eso o los planes forzados a 18 meses…

Sobre el final de la temporada 4 de Lost

Lo que me temía, que todo el rollo de los rescatistas encubiertos, los flash forwards y lo demás fueron un relleno, es decir, la temporada 4 fue un relleno. Los misterios y develaciones de secretos son exclusivamente para esta temporada y aunque puedan tener repercusiones en el futuro (ja, el futuro puede ser tan subjetivo ahora) sólo fue un intermedio.

No confundir, sí me gustó, pero no puedo dejar de pensar que me dejó una sensación de «vuelta al principio» que no sé si quería. El caso es que la historia ahora está adaptada para proseguir por estos tiempos (2007 a 2008, tomando en cuenta los años que tiene Aaron y lo que comentó Sun a Widmore, entre otras cosas) para dejar de lado esa época de finales del 2004 (en la línea de tiempo de Lost), a ver que tal resulta.

Y sí, la teoría del viaje en el tiempo adquiere otra dimensión con estos últimos sucesos.

los blogs ya son mainstream

He notado varias referencias a blogs en televisión:

  • Californication: Hank Moody es un escritor que no encuentra su inspiración para el nuevo libro y se resiste a escribir un blog para HelLA. Cuando decide hacerlo es un éxito.
  • Cashmere Mafia: a estas mujeres desesperadas al estilo Sex in the City se les viene el mundo abajo cuando descubren un blog que hace referencia a ellas. Curiosamente creen que pueden detenerlo.
  • Nip/Tuck: En esta quinta temporada, el doctor McNamara participa en un show de televisión donde el productor recurrentemente toma decisiones mencionando lo que la blogosfera pudiera opinar de las mismas.
  • El hecho de que no haya tenido repercusión en la blogocosa es porque no estamos más en 2004.

    ¿Has encontrado referencias a blogs en otros programas de TV?

    Sí, Héroes del Silencio vuelven

    Algo que me tiene muy contento es que regresa a los escenarios Héroes del Silencio con un tour en 10 ciudades de todo el mundo en este 2007, por el momento, confirmadas las fechas de:

    15 de septiembre en el Estadio del Ejército de Guatemala
    22 de septiembre en el Club Ciudad de Buenos Aires
    29 de septiembre en el Forum de Los Angeles
    6 de octubre en el Foro Sol de la Ciudad de México
    12 de octubre en el Estadio de la Romareda de Zaragoza

    Más info en el sitio de Héroes del Silencio

    Héroes del Silencio tour 2007.