WWII hizo posible la llegada a la luna

Hace unos días terminé de leer Moon Shot y hay algo que me quedó claro, aunque la carrera espacial en los sesentas estaba siendo encabezada por los rusos, el haber conseguido los americanos a los creadores del cohete A-10, A-11 y A-12 alemanes, les permitió la llegada a la luna.

Aunque la URSS llevaba la delantera con el envío del primer satélite Sputnik, el envío del primer hombre en el espacio y otros logros a lo largo de la carrera, no fue sin ocultar muchos de sus fracasos (y muertes) que no fueron revelados hasta finales de los ochentas. En EE.UU. se tomó muy en serio la apuesta de Kennedy para tener un hombre en la luna y (ojo) regresarlo salvo a casa antes de que terminara la década de los 60’s. Desde principios de esa década iniciaron los trabajos para llevar a buen término la encomienda donde un ejército de hombres a lo largo de las distintas misiones aprendieron más y más acerca de lo que se requería para llegar a nuestro satélite natural.

Algunos equipos se enfocaban en el módulo lunar y hacerlo lo más ligero posible para poder despegar y regresar al módulo de comando Apollo. Por lo que otros equipos tenían el enfoque en lograr un adecuado entronque en órbita lunar entre estos dos vehículos. Pero había uno en particular que estaba teniendo problemas.

Para poder escapar de la atmósfera terrestre necesitas salir a más de 11 km/s, después de que logras salir de ésta, debes escapar de la esfera de influencia de la tierra (lo que te mantendría en órbita y de regreso) a más de 186,437 millas. Ahora no solo eso, debes llegar a más o menos medio millón de millas de distancia para alcanzar la órbita lunar. Pero los problemas no terminan aquí si también tienes que considerar el regreso a casa. En los sesentas, la única aeronave con el combustible y poder suficiente para superar estos obstáculos era el cohete Saturn V.

Los soviéticos tuvieron también ventaja en esta carrera con su programa Luna, donde con Luna 1 alcanzaron a llegar, con Luna 2 impactaron la superficie e incluso se tomaron fotos de la parte más lejana de la luna con Luna 3. Pero la historia fue influenciada por la guerra una vez más.

El Dr. Wernher von Braun diseñaba misiles para el ejército en Alemania durante los 30’s donde perteneció al partido nazi y al SS cuando estaba desarrollando lo que después se conocería como el cohete V-2, permitiendo el uso de esclavos. Creando el primer misil balístico de la historia en las plantas de Peenemünde y Mittelwerk, veinte mil personas murieron en estas plantas. Después de que von Braun y su equipo se rindieran a los aliados en 1945, fueron llevados a EE.UU. con todo y los V-2 y su documentación donde continuaron su trabajo. Le dieron al ejército una ventaja competitiva desarrollando cohetes enormes de combustible líquido, aerodinámica supersónica, y sistemas de control y guía. Los impulsores (boosters) Redstone fueron usados en los primeros vuelos del proyecto Mercury. En 1958, un Redstone modificado, el Jupiter-C, lanzó el primer satélite de occidente, el Explorer 1. Al mismo tiempo, von Braunn trabajaba en un más poderoso impulsor, llamado Saturn, el cual estaba considerado para enviar grandes cantidades de cargamento a la órbita terrestre, o en menor cantidad a la órbita lunar. en 1959 los planes para el Saturn habían sido incluidos en el proyecto (muy optimista) del ejército llamado Project Horizon, una propuesta para un campo militar en la luna. En la primavera de 1960, von Braun se trasladó con su equipo del ejército a la NASA donde empezó a participar en las discusiones para la campaña lunar desde enero de 1961, dos meses antes del vuelo de Gagarin. Fue aquí donde primero se discutieron las posibilidades de tener un vehículo que se mantuviera en la órbita lunar mientras otro más ligero se desprendiera de este y alunizar, para luego reencontrarse para el regreso a casa.

Después del vuelo de Gagarin en abril de 1961 y con la presión encima, a Kennedy le comentaron que sólo sería posible ir a la luna con el cohete Nova hasta 1967, por ello su inquietud de decirle al congreso y al mundo que antes de que la década terminara, un hombre estadounidense caminaría sobre la superficie de nuestro más cercano cuerpo astral.

Muchos hombres perdieron la vida y muchos miles de millones de dólares fueron gastados en las subsecuentes misiones que pavimentaron el camino para llegar a ese objetivo. Un objetivo que técnicamente sí fue posible para la URSS y las sondas americanas que se enviaron con éxito, pero lo que permitió a los EE.UU. hacerse de la primicia, fue un doctor nazi fascinado con el viaje espacial.

Moon Shot

Saturn V (Wikipedia)

Apollo Lunar Module (Wikipedia)

Moon (Wikipedia)