No, en realidad no, es imposible defenderla. Pero me ocurre como los seguidores de cierto equipo de futbol, a veces caen más mal sus detractores. Sin embargo, aquí los que han defendido la película han caído en la descalificación de quienes no gustaron de ella por una supuesta superioridad intelectual. Rafa Sarmiento diciendo en Cinegarage «si yo fuera el director de la película estaría feliz de que la gente imbécil se sienta ofendida» no alienta mejorar tu postura frente a ella. René Franco diciendo que es una «maravillosa obra de arte» y lo mismo, denostando como envidiosos o ardidos a cualquiera que la critique, simplemente no abona a la causa. Han habido más prudentes, como Sergio Zurita, que simplemente afirma que le gustó explicando por qué pero sin descalificar a nadie que opine lo contrario. No quiero hablar de otros que para empezar ni respeto como críticos. Imposible justificar tampoco a Karla Sofía Gascón quien ha bloqueado a medio tuiter que ose decir algo mínimamente negativo acerca de la película. Aunque sí hay algo que ambos bandos no han considerado: es posible que a alguien le guste ‘Emilia Pérez’, y carajo, también quien la deteste.

En lo personal sí tenía altas expectativas de ‘Emilia Pérez’, había disfrutado ‘Spring Breakers’ y ‘A rainy day in New York’ con Gómez, esperando algo en lo que ella figurara. Me ha gustado su música y sus actuaciones y esperaba mucho de Zoe Saldaña con lo versátil actriz que siempre ha demostrado ser, así que sí fui uno de los primeros en verla en Netflix cuando se estrenó en EEUU hace unos meses.
Lo que me gustó no me incomodó (tanto)
- Musical. Yo no soy seguidor de musicales, pero he disfrutado varios a lo largo de mi vida y le di una oportunidad. Pronto entras en la convención de que se cantará todo. Absolutamente todo.
- Números de danza. Es una forma de expresión artística que también he disfrutado antes, aunque se trate de una coreografía alrededor de un quirófano que cambia vaginas a penes y penes a vaginas.
- Acento. Es lo de menos, puedo aceptar que la mexicana se fue a estudiar a República Dominicana porque supongo allá se estudia mejor leyes y por eso tiene acento neoyorquino.
- Denunciando el estado corrupto. Letra de ‘El Mal’:
Miren al secretario de educación dizque "pública"
Especialista en las empresas fantasmas
Hoy sus contratos, si sí, son reales
Pero las dizque "escuelas" no se construyen
Ahora, cuéntanos, Chucho
¿De dónde sacaste tu jet, tu alberca, tu hotel?
Miren al "Gober", gobernador
¿Quién votó por él, la gente o el cártel?
Ah, que compró, ay, sí, uno a uno los votos de los campesinos
Paga, págale al cártel, bombón
Ya están sentados en tu pinche trono
Lo que sí me pareció deplorable
- Los desaparecidos. En el mismo episodio de Cinegarage Rafa Sarmiento recomienda a los detractores no autoflagelarse por lo ofensivo que puede resultar esta película a las familias de las decenas de miles de desaparecidos. Y tiene razón. Yo no se que le parezca esto a una familia, a una madre, que de un día para otro tiene que buscar entre matorrales clavando una varilla en el suelo para oler podredumbre y saber que ahí puede estar enterrado su hijo. Sin embargo, sí me puede parecer una manera muy torpe de abordar este tema. El hecho de redimir a este criminal que atrozmente se encargó de acabar con la vida de sus enemigos pero ahora se le tiene que aplaudir. Ya sé que no estamos viendo un documental, pero hasta en la canción ‘Desapariciones’ de los Fabulosos Cadillacs sobre aquellas ocurridas durante la dictadura militar trata con más respeto el tema.
- Todo en un set cerrado. Me vale que no hayan filmado nada en México, ¿pero poner en un cuarto oscuro el puesto de tacos en exteriores como telenovela de Televisa en los 80’s? El fondo de pantalla de Windows que muchas veces aparecía también resultó distractor, convirtiendo todo en una caricatura mal hecha.
- ¿Pero qué diablos con esos diálogos? Me duele la pinche vulva nomás de acordarme.
- Las letras de la mayoría de las canciones, como I see, I see, I see, man to woman or woman to man? from penis to vagina
A final de cuentas finalmente sí se trata de una obra de arte. Un arte que cualquiera tiene derecho a hacer y si te parece, disfrutar. Pero no me vengas con que me deba gustar a fuerzas solo por ser un retrato folclórico de un México que solo se imagina de lejos un director y guionista que ni se molestó en saber de cerca esta realidad jodida que vivimos.
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