El dispositivo de libros electrónicos de Amazon, Kindle, tiene muchas ventajas:
- No es una pantalla brillante (como cualquier tablet o celular), sino que es de tinta electrónica. Esto permite que pueda verse a la luz del sol o a la sombra sin cansar la vista, se siente prácticamente como leer sobre papel.
- Por lo mismo que la pantalla no emite luz (o no tanta si el modelo que tienes tiene iluminación, pero de todos modos no es tal que toda la pantalla es una linterna) la batería dura semanas. Así es, puedes durar casi un mes sin preocuparte por volver a recargar la batería.
- Es del tamaño de un paperback, pero más ligero. Por lo que si ya estás acostumbrado a siempre ir cargando un libro a donde sea que vayas no es mucho problema.
- Aunque ya estés acostumbrado a llevar contigo un libro, seguro no estás acostumbrado a llevar contigo 500 libros ¿o sí? Igual no los estás leyendo al mismo tiempo pero que recién termines uno puedas continuar con el que quieras de tu colección es una maravilla.
- Los highlights son las frases o párrafos que subrayarías en tu libro en papel con un marcador (si es que lo haces). Poder ver que han subrayado otros usuarios ayuda a ver como el libro que estás leyendo tiene el impacto que tiene con otros lectores y vamos, te invita a hacerlo tú mismo.
- De todos modos hay aplicaciones para computadora y dispositivos iOS o Android si ya hiciste una inversión en ellos, pero funcionan perfectamente como complemento. He estado más de trece veces en una situación que no anticipé tener que esperar por algún tiempo (sean 5 minutos o 1 hora) entonces en lugar de escrollear al infinito en redes sociales abro mi app de Kindle y continúo donde me quedé en mi libro. Cuando regreso a mi kindle se da cuenta que avancé lo que sea que haya avanzado y se sincroniza por lo que continúo la lectura sin ningún problema.
No todo es la mejor experiencia:
- En modelos más recientes como que sí veo que hay cierto reflejo en la pantalla. No sé si por ser táctiles o que tiene que ver pero sí tienes que acomodarte de cierta manera para que no te moleste tanto.
- Como cualquier compra digital estás sujeto a la tienda de donde lo compras. Es decir, las compras no son realmente de tu propiedad para siempre, solo te permiten descargarlo a tu dispositivo, y sí, permanecerán ahí, pero si deja de existir la tienda (no todo es para siempre), adiós libros.
- Hablando de compras no todos los libros están en 1 dólar o menos (aunque puedes hacer una búsqueda en Amazon y los encontrarás.) Pero las novedades editoriales no siempre suponen un ahorro sustancial que antes sí eran una garantía de precio bajo dado que el coste de distribución y producción en masa se reduce a (casi) cero.
- Afortunadamente no se prohibe el subir tu propio contenido pero sí tienes que hacer un paso adicional para convertirlo a formato kindle. En este caso recomiendo Calibre para estas conversiones ya que no es muy cómodo de leer PDFs en su formato original hecho para pantallas de una computadora.

Ahora bien, es solo práctico, no significa que debas sustituir todos tus libros y dejar de disfrutar de cambio de hojas y el olor que tiene esa tinta sobre el papel. Como comento, habrá quien prefiera siempre cargar siempre sus volúmenes, pero lo práctico de llevar solo ese aparitito en un viaje o una estancia prolongada no la cambio.