Si hablamos de ‘Roma’ de Alfonso Cuarón es hablar de su fotografía, actuaciones sobresalientes (aunque otras no tanto) y muchos detalles.

El cine se ve mejor en formato de pantalla ancha como fue concebido el cine, pero en esta película que fue filmada en 65mm se desborda este formato en la fotografía de Cuarón por los traslados (panning) que ocurren de izquierda a derecha, arriba y abajo y de vuelta. Entonces estamos viendo una imagen larga donde podemos apreciar todos los detalles de la escena siguiendo el movimiento de los actores o la situación. Me causan particular curiosidad los libros en la casa de Tepeji 21 de la Colonia Roma del D.F. donde se desarrolla la historia. Son exquisitas las tomas de entrada y salida que nos dan la bienvenida a esta casa y al final donde nos despiden de la misma. Las escenas en Ciudad Neza pueden ser recorridas de una manera más profunda gracias a estos paneos apreciando cada detalle de una vida cotidiana en medio de lodozales, lejos de la comodidad de la ciudad. Y la escena del Halconazo es muy rica visualmente gracias a este recurso.

Yalitza Aparicio es imprescindible. Ella logra con su actuación transmitir esa dulzura con que mira a su pareja, la incomodidad con la que escucha las preguntas del médico que la atiende, la preocupación ante la incertidumbre con la que trata de hablar de un tema delicado con la señora de la casa y el alivio melancólico ante la confesión hecha en el acto final. Marina de Tavira cumple con la actuación de una señora de casa, como debieran ser las que le tienen mucho cariño a la servidumbre pero inmutables al momento de exigir lo mejor para su familia, desconectada de la atención a sus hijos pues, ya hay quien vele por ellos. El Krampus de la fiesta de fin de año pudiera ser intrascendente pero llega a ser profundamente triste en la escena del fuego en el bosque. Sí es cierto que algunas actuaciones son meramente prácticas para darle avance a la historia, como la de la abuela o incluso algunos de los niños. Ahora bien, no veo un actor o actriz de reparto que de soporte tal a la historia. La historia es Cleo, y Yalitza carga sobre sus hombros este encargo fielmente.

Suma además el sonido de la película, se debe escuchar. Reconocer al afilador, el vendedor de camotes, el cilindrero y los sonidos mismos de la ciudad, además de los ranchos y la playa son un complemento necesario y muy bien logrado. Simplemente el rugir del mar es parte de un escena clave que estremece y no sería tan probable de alcanzar esto sin escucharlo.

Añadamos también la atención al detalle de esa época. Cierto es que no todos crecimos en la Ciudad de México, menos con «nanas» u otras empleadas domésticas o anduvimos de vacaciones en haciendas. Pero pongámonos en los zapatos de un coreano o algún rumano que vea esta película. Reconocerá la publicidad de México 70, notará las calles inundadas de publicidad de partidos políticos y las majestuosas salas de cine de la década. No todos tienen que saber quien era el Profesor Zobek pero en un fragmento de un programa de televisión nos deja ver que es alguien al menos famoso. No se tiene que conocer mucho sobre la represión estudiantil de esos años cuando al encontrarse con una manifestación de estudiantes la abuela expresa preocupación por ellos. Cierto es que toda esta ambientación no es universal entonces, pero está tan bien trabajado que puedas entenderla que resulta en eso, cuestiones de ambiente para que la historia fluya.

Todo en conjunto es esto entonces, la inmersión en esta historia. Donde una empleada del hogar mantiene la casa y atiende a la familia de clase media alta con un matrimonio inestable, una abuela, 4 hijos y un perro. Suceden una marejada de cambios donde Cleo debe tomar decisiones y continuar su vida a pesar de ellos.

P.D. Todavía me cuesta trabajo saber si significan algo los dichos de Pepe (el niño de unos 5 años) donde dice haber sido (en el pasado) un piloto de guerra y un marinero. Aunque en la misma película en una escena en el cine precisamente están viendo la escena final de una película con sus personajes pilotando aviones en medio de una guerra, pero quiero creer que algún significado debe tener.

Para otros detalles minuciosos de Alfonso Cuarón en Roma, recomiendo la entrevista de Fernanda Solórzano para Letras Libres.

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